SANTANDER, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -
La fábrica de Ferroatlántica en Boo (Cantabria) aumentará su producción en un 28% con la modernización de dos de sus hornos, en los que la empresa del Grupo Villar Mir ha invertido 15 millones de euros. Los hornos fueron puestos en marcha hoy en el curso de un acto presidido por el presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla, y el presidente del Grupo Ferroatlántica, Juan Miguel Villar Mir.
Con esta modernización, los hornos 3 y 4 de la factoría de Boo duplicarán su producción, pasando de 40.000 a 80.000 toneladas anuales.
La producción total de la fábrica, que según Villar Mir es "la más competitiva de Europa" y "la más importante" del Grupo Ferroatlántica "con diferencia", pasará de 117.000 a 150.000 toneladas. Esta cantidad es un tercio de la producción global del grupo, del que forman parte otras tres fábricas en Galicia, una en Aragón y otra en Venezuela.
El consumo de energía aumentará en la misma proporción que la producción, lo que consolidará a Ferroatlántica como "el principal cliente de Viesgo en Cantabria". Los nuevos hornos, que se han automatizado, sustituyen a otros de la marca Elkem que funcionaban desde 1932 y han sido demolidos.
Su diseño y tecnología es obra de un equipo del Departamento de Ingeniería de la propia fábrica, que el próximo año construirá un nuevo horno en la filial de Venezuela. Además de mejorar el rendimiento de los hornos 3 y 4, con el consiguiente aumento de la producción, se han acometido nuevas instalaciones para la captación y depuración de humos, lo que permite reducir en un 75% la emisión de partículas en suspensión.
El presidente de Ferroatlántica y el director de la factoría de Boo, Juan Carlos Sánchez Recio, explicaron que con esta modernización la emisión de particulas sólidas de la fábrica pasa a ser "16 veces menor de lo permitido en la legislación", aunque puntualizaron que hasta ahora ya era "cuatro veces menos".
SUBVENCIONES
Según aseguraron, de los 15 millones invertidos en esta actuación, cinco se han destinado a actuaciones medioambientales. La empresa ha recibido o tiene aprobadas subvenciones por un importe próximo a los tres millones de euros, la mitad del Gobierno regional a través de la Empresa de Residuos y el resto del Gobierno de la Nación por medio de Incentivos Regionales.
Según Villar Mir, en la fábrica de Boo se han realizado desde 1992 inversiones por valor de 30 millones de euros, 12 de ellos en actuaciones "puramente medioambientales". Inversiones que han permitido "multiplicar por ocho" la producción, que ha pasado de 18.000 toneladas de ferroaleaciones anuales en 1992 a 150.000 toneladas tras la inauguración de hoy.
La factoría, que importa cada año 300.000 toneladas de manganeso a través del puerto de Santander, da empleo a 170 trabajadores, a los que hay que añadir "al menos otros 400 puestos de trabajo indirectos". Villar Mir destacó que pese a no tener minas de manganeso, lo que obliga a importarlo de países lejanos, Ferroatlántica de Boo es "la fábrica de costes más bajos en el mundo de las ferroaleaciones de manganeso".
DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE
Durante su intervención, precedida por una rueda de prensa, Villar Mir hizo especial hincapié en el "compromiso con la defensa del medio ambiente" tanto de la dirección de la fábrica como de la plantilla. Sin embargo, reconoció no tener conocimiento de las quejas de los vecinos de la zona, quejas por contaminación que alguno de los afectados ha trasladado a los tribunales de justicia.
Villar Mir se limitó a indicar que no debería haber problemas con los vecinos porque la empresa, clasificada por su actividad como 'industria molesta, insalubre y peligrosa', "está cumpliendo todas las normas medioambientales", como lo demuestra -dijo-la reciente obtención, el pasado 30 de noviembre, de la norma ISO-14001 de Medio Ambiente que concede la Agencia Española de Normalización (AENOR).
Por otro lado, el presidente de Ferroatlántica confió en que se resuelva pronto el contencioso planteado contra el Ayuntamiento de Astillero por conceder licencia municipal para la construcción de viviendas "a seis metros" del perímetro de la fábrica, cuando la legislación impide construir "a menos de 2.000 metros".
A la inauguración de los hornos asistieron numerosas autoridades, entre ellas el presidente de Cantabria, los consejeros de Medio Ambiente e Industria, Trabajo y Desarrollo Tecnológico, José Ortega y Miguel Angel Pesquera, y los alcaldes de Camargo y Astillero, María Jesús Calva e Ignacio Diego.
Cerró el acto el presidente de Cantabria, quien expresó su "gran admiración" por Villar Mir, "un hombre polifacético con un curriculum difícil de igualar" al que animó a poner en marcha en la región otro proyecto empresarial "del tipo de Ferroatlántica".
Revilla destacó que esta factoría hoy en día "competitiva y modélica", estaba en situación de "práctica defunción" cuando Villar Mir la compró en 1992 junto con el resto de la división de ferroaleaciones de la entonces Sociedad Española de Carburos. El presidente regional agradeció a la empresa su apoyo al remo cántabro, en concreto a la trainera de Astillero.
INDUSTRIALIZACIÓN
Por otro lado, reiteró que el Gobierno está apostando "de forma decidida" por la industrialización de Cantabria, porque la industria, dijo, "es el único futuro que puede garantizar a nuestros universitarios que no tengan que salir de Cantabria para buscar un empleo".
Así, afirmó que se está apostando "muy fuerte" por el suelo industrial, la solución al problema del agua y, también, para que Cantabria deje de ser una región con deficiencia energética para convertirse en "exportadora de energía".