Archivo - El canciller alemán, Friedrich Merz (de izq. a dcha.), la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen; el primer ministro de Finlandia, Petteri Orpo; y el canciller de Austria, Christian Stocker, posan juntos en la Cancillería Federal. - Britta Pedersen/dpa - Archivo
BRUSELAS 29 Sep. (EUROPA PRESS) -
Alemania, Países Bajos, Dinamarca, Austria, Finlandia y Suecia han elevado la presión y han advertido de que el próximo presupuesto de la UE para el periodo 2028-2034 deberá rebajar en "varios cientos de miles de millones de euros" la propuesta "poco realista" de la Comisión Europea para lograr un acuerdo entre los Veintisiete.
Los seis países, que aseguran aportar conjuntamente cerca del 40% de las contribuciones nacionales a las arcas comunitarias, han trasladado esta posición a dos semanas de la próxima cumbre de líderes de la UE en una carta dirigida al primer ministro irlandés, Micheál Martin, cuyo país ejerce este semestre la Presidencia del Consejo, y remitida también al presidente del Consejo Europeo, António Costa, en plena negociación sobre el volumen global del próximo Marco Financiero Plurianual (MFF, por sus siglas en inglés).
"La propuesta de la Comisión tendrá que reducirse en varios cientos de miles de millones de euros. Todas las partidas tendrán que contribuir a este ahorro", defienden el canciller alemán, Friedrich Merz; los primeros ministros de Países Bajos, Rob Jetten; Dinamarca, Mette Frederiksen; Finlandia, Petteri Orpo; y Suecia, Ulf Kristersson; y el canciller austríaco, Christian Stocker en la misiva, a la que ha tenido acceso Europa Press.
Los firmantes sitúan la negociación en una fase "decisiva", después de que este verano se alcanzaran acuerdos generales parciales sobre tres de los principales programas de gasto y cuando los Veintisiete --aún en desacuerdo-- deben abordar el tamaño de las cuentas europeas y decidir qué áreas tendrán prioridad en el reparto de los fondos antes de que termine el año si quieren mantener el calendario previsto para que el nuevo marco esté listo en 2028.
En este sentido, Alemania y sus cinco socios reclaman concentrar los recursos comunes en seguridad y defensa, competitividad, innovación y lucha contra la migración irregular, al tiempo que sostienen que el próximo marco presupuestario debe ser "reformado fundamentalmente" para adaptar el gasto a las nuevas prioridades de la Unión.
"El próximo presupuesto a largo plazo de Europa es mucho más que dinero. Se trata de prioridades políticas y de si podemos alcanzar el objetivo que nos hemos fijado conjuntamente: una Europa fuerte y soberana en un mundo incierto", señalan los seis dirigentes, que recalcan que para conseguirlo "hay que tomar decisiones".
RECHAZAN EL AUMENTO PROPUESTO POR BRUSELAS
Los firmantes matizan que no plantean reducir el presupuesto respecto al MFF vigente, sino limitar el incremento del 60% propuesto por el Ejecutivo comunitario, que situaría las cuentas europeas en cerca de dos billones de euros, al asumir que el próximo marco crecerá pero defender que ese aumento debe ser compatible con los esfuerzos de consolidación fiscal que están realizando los países.
"La Comisión Europea ha propuesto un aumento nominal de alrededor del 60%. Eso simplemente no es realista. Ni económicamente. Ni políticamente. Y desde luego no en un momento en el que las finanzas públicas de varios Estados miembro son motivo de seria preocupación", añaden.
La carta pone además el foco en el reparto de la carga presupuestaria entre los Veintisiete y recuerda que, aunque los contribuyentes netos son minoría dentro de la UE, soportan en conjunto alrededor de tres cuartas partes de la financiación del presupuesto comunitario.
"El presupuesto de la UE lo pagan, en última instancia, los ciudadanos europeos. Esto sigue siendo así independientemente del mecanismo de financiación o de los recursos propios que inventemos. El endeudamiento común tampoco puede ser la respuesta", sostienen.
PRESIÓN SOBRE LA PROPUESTA DE LA PRESIDENCIA IRLANDESA
Los seis países dirigen precisamente su advertencia a Irlanda ante la próxima fase de las negociaciones, en la que Dublín deberá presentar la denominada 'caja de negociación' que sirva de base a las capitales para avanzar en el acuerdo sobre las cuentas comunitarias.
"Si la caja de negociación irlandesa debe servir como base para posteriores discusiones, debe establecer un volumen global que pueda ser financiado de forma realista por quienes soportan la principal carga financiera", reclaman los líderes, que avisan de que la discusión sobre el tamaño del presupuesto "no puede aplazarse".