Vagones descarrilados en la zona del accidente ferroviario en Urda, a 29 de octubre de 2026, en Urda, Toledo, Castilla-La Mancha (España). - Diego Radamés - Europa Press
MADRID 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT), encargada de investigar el siniestro de Urda (Toledo), ha informado este jueves de que todas las hipótesis sobre las causas del accidente se mantienen abiertas y ha evitado "aventurar" explicaciones.
En una nota informativa consultada por Europa Press, la AITAT ha indicado que, al momento de su redacción, aún no se ha hablado con las personas involucradas en "primera línea", como los maquinistas y responsables de circulación, ya que no se encuentran en "condiciones de someterse a entrevistas".
De este modo, al estar la investigación en una fase inicial, todas las hipótesis con respecto a las posibles causas y factores que pudieron influir en el suceso "están abiertas y no se pueden aventurar explicaciones más allá de los datos constatados".
"Las conclusiones de la investigación serán reflejadas, a su debido tiempo, en el informe final", ha reiterado.
LA COLISIÓN
La AITAT ha abierto este jueves el expediente para investigar el accidente ferroviario, que ha calificado como categoría 'grave'. Por el momento, el balance asciende a 69 personas fallecidas y más de 200 heridas.
En la nota informativa, la Autoridad ha detallado que la colisión por alcance entre ambos trenes se produjo a las 8.53 horas a la altura del PK 118+800 de la vía 2 de línea de alta velocidad 010 Madrid - Sevilla, en la entrada de la estación de Urda.
En el caso del tren Iryo --con ocho vagones, 147 pasajeros y cinco tripulantes--, se encontraba detenido ante la señal de entrada de la estación. Fue alcanzado por cola por el tren AVE --en el que viajaban 379 viajeros y siete tripulantes en ocho coches-- a una velocidad estimada de entre 160 y 200 kilómetros por hora, si bien la velocidad concreta no se conocerá hasta la extracción de los datos del registrador jurídico embarcado.
Dicha colisión provocó que el coche de cabeza del AVE (vagón 8) quedase empotrado en el de cola del Iryo (vagón 1), quedando ambos "volcados y girados al pie del terraplén de la vía".
El resto del AVE quedó completamente descarrilado, quedando sobre la plataforma los seis últimos coches y cayendo el número 7 por el terraplén. El coche 3 quedó además atravesado por un fragmento de carril de vía deformado a consecuencia del choque.
En cuanto al tren Iryo, aparte de lo mencionado sobre su coche de cola, descarrilaron todos sus vagones salvo los dos primeros (números 7 y 8), cayendo por el terraplén.
Para recopilar esta información, los equipos desplegados por la AITAT han inspeccionado el punto de la colisión, la infraestructura y los vehículos accidentados. Asimismo, han revisado el libro de telefonemas y las grabaciones de las comunicaciones producidas en el momento de la colisión.
La AITAT ha expresado su agradecimiento por la colaboración del resto de entidades, equipos de emergencias y fuerzas de seguridad presentes en el lugar del accidente ferroviario, así como sus condolencias a las víctimas de la tragedia y a sus seres queridos, ante los cuales se ha puesto a su disposición.