BARCELONA, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Federació Nacional Catalana de Confraries de Pescadors, Antoni Abad, y la coordinadora nacional de Unió de Pagesos, Raquel Serrat, han expresado su preocupación por el alza de los carburantes a raíz del conflicto en Oriente Medio: "Si se alarga, sufriremos mucho", coinciden en entrevistas a Europa Press.
Ambas entidades han advertido este martes de que el enquistamiento de las tensiones en esta región puede poner en peligro la viabilidad de muchas explotaciones y embarcaciones catalanas, lo que podría tener un impacto en el precio final que paga el consumidor o incluso llegar a forzar el cierre de negocios.
Tanto el campo como la pesca catalanes aseveran que este nuevo conflicto coincide con otras amenazas para el sector primario del territorio, que atraviesa o viene de afrontar dificultades como la peste porcina africana (PPA), el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur o las restricciones de días de pesca.
LA PESCA DE ARRASTRE, AL LÍMITE
Antoni Abad ha alertado de que el incremento del gasóleo --que ha pasado de los 0,60 euros a cerca de 0,95 euros el litro en una semana-- está asfixiando especialmente a la flota de arrastre, cuyas embarcaciones consumen entre 600 y 900 litros diarios, lo que supone un gasto semanal de unos 5.000 euros con los precios actuales.
"Para muchas embarcaciones no es viable salir a faenar", ha afirmado Abad, quien ha explicado que algunos pescadores podrían optar por reservar sus limitados días de pesca anuales a la espera de que los precios del combustible bajen.
Ante esta situación, el sector ya ha contactado con la Dirección General de Pesca y la Conselleria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat para reclamar ayudas directas similares a las activadas durante el inicio de la guerra en Ucrania.
"EFECTO DOMINÓ" EN EL CAMPO
Raquel Serrat ha explicado que la subida de los carburantes genera un "efecto dominó" que también repercute en el precio de la electricidad y de los fertilizantes, lo que se traduce de inmediato en un aumento de los costes de producción.
"El mundo come gracias al gasóleo", ha resaltado, exigiendo al Estado que vele por el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria para garantizar que ningún productor se vea obligado a vender por debajo de sus costes de explotación.
Asimismo, el sindicato reclama la creación de un gasóleo profesional agrario con un IVA reducido y una "radiografía específica" del sector para garantizar el abastecimiento.
Tanto Abad como Serrat comparten que el sector primario catalán se mantiene "prudente y expectante", pero con el temor de que esta nueva crisis de costes acabe impactando de nuevo en sus negocios y, por consiguiente, en los bolsillos de los ciudadanos.