Publicado 17/06/2021 15:07CET

Cambio climático.- El puerto Sant Antoni tendrá que planificar actuaciones contra el aumento del nivel del mar

Presentación en Ibiza de las conclusiones del estudio de adaptación al cambio climático de los puertos, ligado al futuro plan general.
Presentación en Ibiza de las conclusiones del estudio de adaptación al cambio climático de los puertos, ligado al futuro plan general. - CAIB

IBIZA, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

El puerto de Sant Antoni tendrá que planificar actuaciones contra la inestabilidad que podría provocar el aumento del nivel del mar, mayor riesgo para los puertos de Baleares debido a sus efectos, según el estudio de adaptación de los puertos autonómicos al cambio climático necesario para redactar el Plan General del ente público.

El conseller de Movilidad y Vivienda, Josep Marí, ha presentado en Ibiza los resultados de dicho informe, que evalúa los factores de riesgo asociados al cambio climático a medio y largo plazo que podrían afectar a los puertos de Baleares y propone medidas generales de adaptación para evitar sus efectos.

De hecho, el cambio climático afecta a las costas y los puertos por la subida del nivel del mar, los posibles cambios en las alturas y direcciones del oleaje, así como por las variaciones en las mareas meteorológicas.

La subida del nivel del mar puede provocar efectos como la inoperatividad de muelles y pantalanes, el rebase por oleaje de los diques portuarios y la generación de problemas de agitación interior. En caso de los puertos de Ibiza, la principal consecuencia de esta subida sería el impacto que el mar podría tener sobre la estabilidad de las infraestructuras portuarias.

Este análisis ha sido realizado por el Laboratorio de Ingeniería Marítima de la Universidad Politécnica de Cataluña BarcelonaTech. Los resultados de esta investigación permitirán adaptar el dimensionamiento y el enfoque de las propuestas de actuación del plan general que Puertos está redactando actualmente.

El documento establece así dos marcos temporales consensuados por la comunidad científica para estudiar el cambio climático --el año 2045 y el año 2100--, utilizando dos supuestos basados en diferentes escenarios de emisiones de CO2.

Uno de esos escenarios es más optimista, con emisiones que se mantienen estables y, por lo tanto, el incremento de la temperatura global y el crecimiento del nivel del mar es menor. El otro escenario plantea emisiones que continúan aumentando y los efectos negativos crecen exponencialmente.

A partir del grado de exposición, la peligrosidad y la vulnerabilidad de los puertos analizados, el estudio establece los cinco principales riesgos a los que los puertos de Baleares deberán enfrentarse, como la operatividad de los muelles y pantalanes o la estabilidad estructural de los diques portuarios.

El estudio concluye que, a pesar de que los puertos de Baleares, en general, están preparados para afrontar los efectos del cambio climático en 2045 en el escenario más optimista, es importante prever acciones de adaptación para el horizonte 2100 por el aumento del nivel del mar.

Así, los resultados principales del estudio destacan que el mayor riesgo para los puertos es la pérdida de operatividad de los muelles a consecuencia de la subida del nivel del mar. En 2045, esa subida del nivel del mar sería de 18 centímetros y de 88 centímetros en 2100.

Según el Govern, los puertos autonómicos están, en general, muy preparados para resistir los efectos de la subida del nivel del mar en el horizonte 2045.

En cuanto al rebase de los diques portuarios por el oleaje, es el segundo riesgo más importante puesto que hace vulnerables a los puertos de Baleares ante los temporales y puede derivar en problemas de agitación interior que afecten a las instalaciones portuarias.

Pese a todo, en 2045 sólo tres puertos podrían estar en una situación de riesgo alto y uno en riesgo muy alto. En cambio, los puertos ibicencos muestran un riesgo muy bajo en todos los escenarios.

En relación a la agitación, los puertos de Ibiza no muestran un riesgo de exceso de agitación en ningún escenario futuro. En cuanto a la estabilidad de las infraestructuras portuarias, el puerto de Sant Antoni destaca por mostrar un riesgo muy alto de inestabilidad en los dos escenarios del horizonte más cercano, una condición que supondrá medidas de adaptación progresivas como el aumento del peso o la forma de los bloques del dique o la construcción de bermas para asegurar el equilibrio y la seguridad estructural de la infraestructura.

El puerto de Santa Eulària, en cambio, no muestra riesgo de inestabilidad en ningún escenario futuro. Sobre las posibilidades de aterramiento o pérdida de calado de los puertos autonómicos, esta tendencia se confirma en ambos puertos ibicencos dado que tanto Sant Antoni como Santa Eulària muestran riesgos medios y bajos en todos los escenarios y momentos analizados.

A pesar de que cada puerto será analizado de forma específica de acuerdo con sus peculiaridades, y de que cada proyecto tendrá que pasar la correspondiente tramitación medioambiental y administrativa, el plan general propone un marco de referencia para los próximos 15 años con actuaciones como la mejora de las condiciones de abrigo o la reorganización de espejos de agua ya abrigados.

También plantea, entre otras medidas, el aumento de la cota de coronación de muelles y la sustitución de pantalanes fijos por flotantes para evitar la inoperatividad.