Publicado 23/07/2021 11:25CET

La Junta fomenta el aprovechamiento forestal de sus montes públicos en la Sierra Norte de Sevilla

Este año la Escuela de Descorche ha desarrollado sus prácticas en un aprovechamiento de más de 144 mil kilos de corcho en 285 hectáreas.
Este año la Escuela de Descorche ha desarrollado sus prácticas en un aprovechamiento de más de 144 mil kilos de corcho en 285 hectáreas. - Junta de Andalucía

SEVILLA, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Delegación Territorial de Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía ha hecho público el avance de las obras y trabajos que se están realizando dentro del Plan de Gestión Integrada de montes públicos ubicados en el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla, que pretende impulsar la puesta en valor de sus recursos, su aprovechamiento forestal, la generación de riquezas para el entorno y de retornos para los montes.

Según informa la Junta de Andalucía en un comunicado, el Plan de Gestión Integrada de la Sierra Norte de Sevilla supone un modelo de gestión forestal para los montes públicos de la zona que "busca el mantenimiento de la biodiversidad, su productividad, su capacidad de regeneración, la vitalidad del entorno y su potencial de cumplir, ahora y en el futuro, funciones ecológicas, económicas y sociales relevantes, a escala local, nacional y global, sin causar daño a otros ecosistemas".

Asimismo, este modelo contempla una serie de aprovechamientos forestales y un conjunto de actividades de mejora y defensa de los ecosistemas forestales de estos espacios, así como de las infraestructuras que en ellos se albergan.

Todos estos montes son de propiedad pública, cuya titularidad es de la Comunidad andaluza. Por términos municipales, es Almadén de la Plata el que más superficie incluye dentro del Plan de Gestión Integrada (8.353,44 hectáreas) y Alanís el que menos (17,51 hectáreas), pasando por Cazalla de la Sierra (3.586,39 hectáreas), San Nicolás del Puerto (369,73 hectáreas) y Constantina (53,68 hectáreas). La superficie total comprende, según los datos del Catálogo de Montes, 12.380,75 hectáreas.

En el caso de la Sierra Norte de Sevilla, este año ha destacado sobre sus distintas áreas de actuación el aprovechamiento del corcho, el descorche de una superficie aproximada de 285 hectáreas, divididas en seis áreas, que ha producido más de 144.000 kilos de corcho. Un aprovechamiento que en esta zona de Sevilla generó en los últimos cinco años unos 6.000 jornales.

Según ha explicado la delegada territorial de Desarrollo Sostenible, Inmaculada Gallardo, "el descorche ha sido el principal aprovechamiento de estos montes desde el punto de vista productivo, aportando la mayor parte de los ingresos obtenidos en los últimos años y favoreciendo el trabajo en la comarca con un número importante de personas empleadas en una época del año donde escasea el empleo, e impulsando la mano de obra especializada". Gallardo ha añadido que "el volumen de negocio total aproximado del sector corchero andaluz en la fase industrial se estima entre los 30 y 45 millones de euros".

La mayor parte de la actividad se concentra en la primera transformación del corcho (cocido, calibrado, escogido y enfardado), que sigue suponiendo la mayor parte del volumen de negocio, y en la terminación del tapón. Y, como también ha destacado Gallardo, "se trata de actuaciones bajo el esquema de certificación forestal FSC, lo que garantiza el manejo forestal responsable de los montes de origen del corcho, por lo que éste debe considerarse integrado en la categoría cien por cien FSC puro".

El aprovechamiento del corcho que se desarrolla en la Sierra Norte sevillana es una "actividad tradicional" que ha permanecido invariable desde tiempos ancestrales y que en la actualidad lleva a cabo una generación "que ha aprendido el oficio de sus antepasados y seguirá transmitiéndolo a sus hijos".

Así, la delegada de la Junta ha puesto en valor la Escuela del Corcho, que tiene como objetivo principal formar a jóvenes en este trabajo para su puesta a disposición e incorporación al sector, con plena capacidad y aptitud. "La escuela trata de dar respuesta a la demanda de los pueblos sobre la necesidad de formar nuevos corcheros que continúen en este oficio tradicional", ha apuntado.

El aprendizaje se desarrolla mediante un descorche para aprendices o novicios, guiados por expertos corcheros con más de doce años de experiencia y facultades pedagógicas. Durante tres semanas, la escuela ofrece un sistema de formación donde el alumnado recibe conocimientos teóricos sobre el corcho, el medio natural en el que se genera este producto y la prevención de riesgos laborales.

Gallardo ha concluido señalando que "este año el trabajo se ha realizado con dos cuadrillas formadas por seis novicios más el capataz-formador, 12 aprendices parte de primer año y parte de segundo año, con dos formadores en total".