El Tribunal de Cuentas de la Unión Europea ha avisado este martes de la reubicación estratégica de gran parte de la producción ilegal de tabaco en suelo de la Unión Europea para acortar las rutas del contrabando y aprovechar la falta de cooperación transfronteriza, lo que favorece un negocio ilícito que cuesta a las arcas europeas cada año unos 13.000 millones de euros en impuestos no recaudados.