PUERTO PRÍNCIPE 11 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los equipos de rescate que trabajan en la escuela que se derrumbó el viernes pasado en Haití señalaron ayer que han perdido toda esperanza de encontrar más supervivientes entre los restos de la estructura, localizada en una iglesia evangélica en la localidad de Petionville, y que ahora sólo queda concretar el número de cadáveres.
En este sentido, ninguna víctima ha sido rescatada con vida desde el sábado y lo único que ha incrementado es el balance de fallecidos, más de 90. Además, unas 150 personas, gran parte de ellas menores, resultaron heridas.
Pese a todo, decenas de familiares permanecen en las inmediaciones de la escuela, sosteniendo fotografías de sus hijos y recitando plegarias por su salvación, según informaciones de la CNN. No en vano, aún se encontrarán más víctimas entre los escombros, porque según una estimación dada por el portavoz de la ONU en el lugar, Andre LeClerc, alrededor de 250 personas se encontraban en el centro cuando éste se vino abajo.
Las autoridades haitianas tratan ahora de explicar las causas de la catástrofe. El director de la escuela, Fortin Augustin, está siendo investigado por su posible implicación en el suceso, mientras el presidente, Rene Preval, ya ha culpado a la "débil" estructura, al igual que los familiares de las víctimas, que también piden responsabilidades.