Los hombres que menos se ocupan de sus hijos son los manchegos, extremeños, riojanos y andaluces, según un estudio

Las madres se pasan a la media jornada tras el primer hijo y abandonan su empleo con el segundo

Europa Press Sociedad
Actualizado: jueves, 24 mayo 2007 20:22

MADRID, 24 May. (EUROPA PRESS) -

Los hombres que menos se ocupan de tareas relacionadas con el cuidado de sus hijos como llevarles al médico o cambiar pañales son los manchegos, los extremeños, los riojanos y los andaluces, según una encuesta 'on-line' realizada por la revista 'Mi bebé y yo' en colaboración con Contrasta2. En el polo opuesto, quienes más participan en este tipo de labores son los vecinos de Navarra, la comunidad Canaria y el País Vasco.

El sondeo, por el que se ha entrevistado a cerca de 17.000 padres y madres de toda España con hijos de hasta cuatro años de edad, concluye que "la madre continúa siendo la figura familiar que se ocupa de la mayoría de las atenciones y cuidados del bebé en sus primeros años de vida" aunque poco a poco, los padres comienzan a hacerse cargo de algunas tareas.

Así, aunque en ninguna de las labores por las que se ha preguntado a los encuestados destaca la participación masculina sobre la femenina, lo cierto es que en algunas tareas el reparto se acerca al cincuenta por ciento. Este es el caso del juego con el niño, que realiza un 45,1% de los padres; el castigo, desempeñado por el hombre en el 42,1% de los hogares (la labor se comparte en el 60% de los casos); y aunque en menor medida, la lectura diaria de cuentos, tarea del padre en el 37,8% de las familias.

Las situaciones en las que se produce un mayor desequilibrio son la preparación de la ropa del niño para el día siguiente (el porcentaje de hombres que lo hace no llega al 10%), comprar ropa para el hijo (tarea femenina en el 80,2% de los hogares), preparar la cena, lo que desempeña el 73,2% de las madres y llevar a los niños al médico, algo de lo que sólo se ocupa el 26% de los padres.

Un resultado parecido muestran las preguntas sobre quién compra la comida de los niños (71,9%), se levanta por la noche si el bebé llora (71,4%), da la cena al hijo (71%) o asiste a las reuniones escolares (68,8%), todas ellas referidas a tareas que realizan las mujeres en la mayoría de los hogares encuestados.

Este hecho podría tener explicación, según las conclusiones del estudio, en que mientras el 38% de las madres llega a su casa antes de las cuatro de la tarde, alrededor del 50% de los padres vuelve después de las siete, lo que implica que ellas pasan más tiempo con sus hijos y, por tanto, prestan una mayor dedicación a sus cuidados.

LA PRESENCIA DE 'LOS OTROS'.

Destaca la presencia entre los resultados de un alto porcentaje para la casilla "otros" en la realización de algunas tareas relacionadas con el bebé. Personas distintas a la madre y el padre dan de comer al niño en un 25,4% de los casos (el 10,9% de las veces son los abuelos), le dan la merienda en el 14% de los hogares y, en un 11,5% de las familias encuestadas, son terceras personas quienes recogen al crío en la guardería.

Por comunidades autónomas, y en cuestiones tradicionalmente identificables con el papel de la madre como cambiar pañales o levantarse por la noche cuando el niño llora, la comunidad con menor implicación del padre es Castilla la Mancha. En lo relativo a la alimentación, el riojano no colabora con su pareja, es el que menos veces da de desayunar y comer a sus hijos y quien más se desentiende a la hora de comprar la comida. Por su parte, un 91,22% de las madres extremeñas no recibe ayuda para preparar la ropa de sus hijos.

En el polo opuesto están Navarra, la comunidad Canaria y el País Vasco, las comunidades donde la implicación del padre es mayor en este tipo de tareas. Sin embargo, en ningún caso el padre iguala o sobrepasa el porcentaje que tiene la madre; sólo se deduce que se implica más en algunas de ellas. Por ejemplo, el navarro es el más involucrado en tareas domésticas como dar de comer y el canario es quien más recoge al niño de la guardería o colegio.

MÁS HIJOS, TRABAJO EN CASA.

El mismo estudio concluye que el porcentaje de madres que trabajan a jornada completa va reduciéndose a medida que empiezan a tener hijos, de manera que, a partir del primero se incrementa el porcentaje de las que trabajan a media jornada (un 23% de las encuestadas) y a partir del tercero, crece el número de amas de casa.

Así, mientras un 56,46% de las mujeres embarazadas trabajan a jornada completa, sólo un 37,59% de las que tienen un hijo lo hace. El porcentaje desciende al 33,85% cuando se trata de madres de dos niños y cae hasta el 25,8% después del tercer alumbramiento.

A partir del segundo hijo, "las madres dejan de trabajar para dedicarse, en la mayoría de su tiempo, a cuidar de su familia", según se desprende del estudio y, a partir del tercero, "la balanza se inclina definitivamente y el porcentaje de madres amas de casa pasa a ser el mayoritario con un 45%, frente al 18%" que continúa trabajando a media jornada.

Contenido patrocinado