Actualizado 31/10/2008 15:09

Un estudio británico atribuye por primera vez el calentamiento de los Polos a la actividad humana

MADRID, 31 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un estudio de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, atribuye por primera vez de forma directa y contundente el calentamiento de los Polos a la actividad humana. El trabajo, publicado en la revista 'Nature Geoscience', subraya que la actividad antropogénica (causada por el hombre) es la culpable del aumento de las temperaturas en el Ártico y la Antártida.

En 2007, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de la ONU presentó pruebas científicas evidentes de que el calentamiento global del planeta está causado en su mayor parte por la acción antropogénica, lo que contradice otras ideas basadas en procesos naturales, como el incremento de la intensidad solar. Hace un año, sin embargo, no existían pruebas contundentes para atribuir también a la acción humana el calentamiento de los Polos.

Ahora, esta laguna en la investigación ha sido solventada, tal y como aseguran los investigadores que realizaron un detallado análisis de las variaciones de temperatura en ambos Polos.

Así, el grupo de investigadores determinó, tras estudiar los cambios de temperatura en las regiones polares y compararlos con dos modelos climáticos, que el "brusco" deshielo del Ártico durante la época estival se debe, en gran parte, a distintas actividades humanas como la quema de combustibles fósiles o el deterioro de la capa de ozono.

"No podemos continuar manteniendo que estos profundos cambios, visibles en nuestro orden climático, se deben a causas naturales", afirmó el investigador Peter Scott, en declaraciones a la BBC que recoge Europa Press. A juicio de este experto, la relevancia de este estudio ya que "nunca antes se había realizado un análisis de estas dimensiones".

En esta misma línea se manifestó el director del departamento de investigación climática de la Universidad de East Anglia, Phil Jones. "Creo que mucha gente, incluidos algunos políticos, se resiste a aceptar esta evidencia o a hacer algo por ello, al menos hasta que concretemos que la acción humana es la causante de un suceso concreto, como una ola de calor o unas inundaciones en particular", afirmó.

Además, advirtió de que hasta que no se pueda determinar que la acción humana es causante de muchos sucesos a pequeña escala muchas personas dudarán de esta tesis.

Los investigadores esperaban este resultado en su análisis de las temperaturas en el Ártico, pero no en la Antártida, donde las variaciones de la temperatura son más difíciles de interpretar.