SANTANDER, 21 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Juzgado de lo Penal número Tres de Santander ha condenado a Gabriel C.C. a una multa de 1.620 euros y a seis meses de prohibición de acercamiento a su hijo, de 29 años de edad, y a su domicilio, por propinarle un puñetazo.
Padre e hijo convivían en su domicilio en Liencres, donde, el pasado mes de marzo, se inició una discusión por asuntos domésticos derivados de la apertura de una ventana, durante la cual el acusado le dio un puñetazo a su hijo.
Como consecuencia, la víctima sufrió lesiones, consistente en erosión conjuntival y contusión malar, que para sanar precisaron sutura, con lo que estuvo impedido para sus ocupaciones durante un período de ocho días.
El hijo ejerció de acusación particular en este proceso, en el que actuó como testigo su madre y ex mujer del acusado, que afirmó haber visto a su ex marido propinar un puñetazo a su hijo.
Por tanto, se considera a G.C.C. autor de un delito de lesiones, con el agravante de parentesco.