Tripartito, EHAK y Aralar rechazan la Directiva de Retorno de la UE por "racista" y proponen "minimizar" sus efectos

Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 10 octubre 2008 17:47

VITORIA 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los grupos del tripartito (PNV, EA, EB), EHAK y Aralar aprobaron hoy en el Parlamento vasco una iniciativa que rechaza la Directiva de Retorno de inmigrantes de la UE, por considerarla "racista y xenófoba" y que anima a las instituciones y partidos vascos a que se doten de "instrumentos" con el fin de minimizar las consecuencias de la aplicación de la norma. El PSE y el PP votaron en contra del texto.

La Directiva de Retorno, aprobada el pasado 18 de junio por el Parlamento europeo, posibilita la retención de inmigrantes en situación irregular durante 18 meses y admite la expulsión de menores no acompañados a terceros países.

En un principio, EHAK y las formaciones del tripartito presentaron propuestas independientes respecto a la directiva, aunque finalmente acordaron un texto único junto a Aralar. En él se rechaza la directiva por considerar que "criminaliza" a los inmigrantes en situación irregular y que supone "una vulneración grave de los derechos humanos"

Los grupos que apoyaron el texto consideran que a través de esta norma, la UE "se suma a las corrientes más racistas y xenófobas". Asimismo, solicitan a las instituciones, partidos y ciudadanos vascos que "creen grupos de trabajo que analicen y doten de instrumentos, con el fin de minimizar las consecuencias de la aplicación" de la normativa.

Además, instan a los países miembros de la UE a que "reconsideren" el contenido del texto. Por otra parte, proponen que "en tanto Euskal Herria se dote de instrumentos que le permitan regular el derecho de residencia y nacionalidad, es una obligación del Ejecutuvo central pactar la política de inmigración con el conjunto de las comunidades autónomas".

La parlamentaria del PNV Gemma González de Txabarri, cuyo grupo se abstuvo en la votación de la directiva en la Cámara europea, denunció que la norma "restringe buena parte de los derechos fundamentales de los inmigrantes". Además, acusó al PP de apostar por la "mano dura" a la hora de regular la inmigración.

"CRIMINALIZACIÓN"

La parlamentaria de EHAK Katalin de Madariaga denunció que la norma "pretende combinar la dureza de los centros de recepción y expulsión con la criminalización policial y penal". Además, censuró que la directiva "va a afectar a en toda Europa a diez millones de personas y a miles de personas en Euskal Herria".

Por parte de EA, Juan Porres destacó la necesidad de que los derechos humanos se vean acompañados de "garantías" para su ejercicio y expresó su deseo de que los contenidos de la directiva no sean aplicados en el Estado español.

El parlamentario de EB José Miguel Fernández censuró que la directiva "recoge lo peor" de las normativas estatales sobre inmigración y "se carga" la Constitución y otras normativas sobre derechos humanos.

La parlamentaria de Aralar, Aintzane Ezenarro, dijo que con la norma los inmigrantes "pasan de ser sujeto a ser objeto" y se convierten "en ciudadanos de segunda".

"DEMAGOGIA"

Desde las filas del PSE, Gemma Zabaleta aseguró que la directiva "no criminaliza la inmigración ilegal" y que, mientras "obliga a los países con menos garantías, no coarta ninguna de las garantías" que para los inmigrantes en situación irregular puedan existir en otros estados. Además, denunció el carácter "panfletario" de las propuestas presentadas, de las que afirmó que "sólo buscan la confrontación".

Desde el PP, que había presentado una enmienda a la totalidad de la iniciativa del tripartito, Borja Semper se manifestó en similares términos al acusar al PNV de recurrir a "la demagogia fácil" por aludir a la "mano dura" del PP en materia de inmigración. En esta línea, se preguntó si es que "la Ertzaintza recibe a los inmigrantes irregulares con música de Beethoven".

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