"La formación, la mejor inversión para el progreso de los emprendedores". Por Fundación Microfinanzas BBVA

Natalya Tiruba, responsable de Formación. Fundación Microfinanzas BBVA
Natalya Tiruba, responsable de Formación. Fundación Microfinanzas BBVA - FUNDACIÓN MICROFINANZAS BBVA
Europa Press Sociedad
Publicado: sábado, 27 junio 2026 9:01

   En el Día Mundial de las Pymes y las Mipymes, las agendas globales suelen llenarse de grandes cifras, gráficos de exportaciones y análisis macroeconómicos. Sin embargo, detrás de las siglas que definen a este sector se esconde una realidad mucho más humana, vibrante y, a menudo, invisible. Hablar de microempresas no es hablar de corporaciones en miniatura: es hablar de personas, de supervivencia, de resiliencia y de la base social que sostiene el día a día de un país.

   Cuando un emprendedor en situación de vulnerabilidad decide abrir un taller, una tienda de comestibles o un puesto de venta ambulante, lo hace empujado por la necesidad y con un coraje admirable. No obstante, el entusiasmo por sí solo no inmuniza contra los rigores del mercado, y la falta de herramientas de gestión financiera suele convertirse en la principal causa del cierre de estos pequeños negocios. Aquí es donde la formación adquiere una dimensión fundamental.

   Desde la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA), una entidad sin ánimo de lucro creada hace casi 20 años para promover el desarrollo sostenible de emprendedores en vulnerabilidad en América Latina, asistimos a esta realidad en primera línea gracias al trabajo de nuestras cinco entidades en Colombia, Perú, Chile, República Dominicana y Panamá. Hemos comprobado que el microcrédito es una herramienta muy útil para que los pequeños negocios puedan salir adelante. Y para lograrlo, la formación es indispensable.

   Aprender a separar el bolsillo familiar de las cuentas del negocio es, para muchos emprendedores, el primer gran hito hacia la sostenibilidad económica. En 2025 realizamos más de 1,1 millón de asistencias a acciones formativas, de las cuales el 64% fueron aprovechadas por mujeres. Los más solicitados son los cursos de educación financiera y fortalecimiento del negocio. Los talleres presenciales, las asesorías personalizadas en el terreno y los cursos de nuestras plataformas digitales no son un mero "añadido" al servicio financiero, sino el núcleo mismo del progreso.

   La clave es democratizar conceptos vitales para la supervivencia diaria: cómo calcular el margen de ganancia real, registrar los ingresos y egresos y asimilar que el ahorro aporta seguridad ante los imprevistos de la vida y la volatilidad del mercado. Cuando un emprendedor domina estas herramientas, el negocio deja de ser un simple mecanismo de subsistencia inmediata y se convierte en un verdadero proyecto de futuro.

   Uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan los microempresarios, y a la vez una de las mayores oportunidades, es la educación digital. La tecnología no es exclusiva de las grandes empresas; un teléfono en manos de una emprendedora es una ventana abierta al mundo que redefine por completo los límites geográficos de su actividad comercial. Por eso es un tema que abordamos en nuestros programas formativos: el año pasado tuvimos cerca de 186 mil asistentes a las acciones formativas de educación digital, un 17% de nuestras capacitaciones. Para lograr que rompan las barreras de acceso y pierdan el miedo a la tecnología, es fundamental un acompañamiento integral y cercano. Por ejemplo, instalando puntos físicos en las sucursales que permitan a los emprendedores conectarse con la tecnología.

   Con estas acciones, las redes sociales pasan de ser simples herramientas de ocio a potentes canales de venta y fidelización. Y se abren nuevas vías de comercialización para, por ejemplo, crear catálogos digitales o usar billeteras electrónicas, promoviendo una inclusión financiera real que permite a los emprendedores recibir pagos sin necesidad de efectivo, reduciendo riesgos y conectándolos con nuevos clientes.

   Un ejemplo de que la formación en habilidades digitales puede marcar la diferencia es el testimonio de Teresa Moreno. Se ha formado en digitalización gracias al Banco Adopem (entidad FMBBVA en República Dominicana), tiene en su casa un negocio de aperitivos y buffets y lo publicita en redes sociales, lo que le ha permitido mejorar sus ventas y llegar a más clientes. Su historia evidencia que la educación digital y financiera rompen el aislamiento comercial, permitiendo que negocios que antes dependían exclusivamente del tránsito peatonal de su barrio, hoy multipliquen sus ingresos y alcance.

   Un mismo modelo formativo difícilmente encajaría por igual en la realidad de una tejedora de los Andes peruanos y en la de una comerciante de las zonas periféricas de Bogotá. Por eso, es importante combinar la flexibilidad de las plataformas de aprendizaje virtual con la empatía del acompañamiento directo en el territorio. Los modelos formativos deben adecuarse a las necesidades y disponibilidad de los emprendedores. En nuestro caso, los asesores son mentores que caminan el barrio, conocen el nombre de los hijos de los emprendedores y adaptan el consejo al contexto sociocultural de cada comunidad.

   En este Día Mundial de las Pymes y Mipymes, el mensaje fundamental es que lograr que accedan a formación especializada es una inversión rentable a largo plazo y con un enorme retorno social. Cuando un emprendedor vulnerable aprende a gestionar mejor, a vender y a ahorrar, progresa su negocio particular, y también lo hacen su familia, su comunidad y se construye, paso a paso, un continente mucho más equitativo.

   Artículo de Natalya Tiruba, responsable de Formación de Fundación Microfinanzas BBVA.

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