"Inversión Socialmente Responsable", por Paula Mercado, Directora del Departamento de Análisis de VDOS Stochastics

Europa Press Sociedad
Actualizado: martes, 8 abril 2008 19:05

El protocolo de Kioto no es más que la expresión de una de las preocupaciones actuales de la humanidad, el cambio climático. El respeto a los Derechos Humanos y a unas condiciones laborales dignas, el acceso a alimentos no manipulados y libres de aditivos perjudiciales para la salud y la no proliferación de armas se enmarcan en el mismo ámbito de desear un mundo mejor. Son también algunas de las características valoradas para la clasificación de una compañía como socialmente responsable.

Para cuantificar estas inquietudes y preocupaciones FTSE índices creó los Índices 'FTSE4GOOD' en 2001 con el objeto de proporcionar a los inversores una herramienta capaz de identificar compañías que han demostrado seguir los criterios de responsabilidad social corporativa, designando a UNICEF como principal beneficiario de los índices.

Según FTSE Índices los negocios responsables se definen como aquellos que trabajan por una sostenibilidad ambiental, desarrollan relaciones positivas con los accionistas, apoyan y promueven los derechos humanos, aseguran la aplicación de estándares laborales correctos en la cadena de suministro y luchan contra el soborno.

Desde su creación, casi 500 compañías se han incorporado al índice, entre las que pueden citarse multinacionales como Nissan Motor, Mitsubishi Corporation o Novartis.

Le toca ahora el turno al mercado español con el lanzamiento del nuevo índice 'FTSE4GOOD IBEX' mañana 9 de abril, que incluirá, entre otros, los valores de mediana y gran capitalización de la Bolsa española que ya forman parte del 'FTSE4GOOD'.

Veamos ahora cómo ha progresado la aplicación de los criterios de inversión social responsable a las instituciones de inversión colectiva.

Aunque los primeros fondos de inversión éticos datan de los años sesenta, en España, no se comercializan hasta 1997. Una circular de la Comisión Ética de Inverco, publicada el 15 de noviembre de 1999, define los criterios de calificación utilizados en negativos y valorativos, según excluyan o incluyan las convicciones éticas del inversor.

Los negativos excluyen las inversiones en empresas cuyos ingresos o beneficios, en parte o en su totalidad, se generen a partir de actividades que entren en contradicción con las convicciones del inversor, lo que les calificaría como valor no apto para el inversor.

Los criterios valorativos, por el contrario, apoyan las inversiones en empresas que contribuyan positivamente al desarrollo de las convicciones del inversor. Evalúan determinados aspectos de la actuación de las empresas, pero no tienen suficiente entidad para calificar un valor como apto para la inversión.

En el universo de fondos nacionales podemos encontrar algunos ejemplos que siguen los criterios de Inversión Socialmente Responsable (ISR).

Uno de ellos, el fondo Foncaixa 133 Socialmente Responsable, gestionado por Invercaixa Gestió, invierte mayoritariamente en activos de renta variable de empresas europeas que cumplan estándares reconocidos de responsabilidad social corporativa. Su patrimonio alcanza los 8 millones de ruros desde su fecha de creación en septiembre de 2005.

El Caixa Catalunya Europa Valor, gestionado por Caixa Catalunya Gestió, tiene como objetivo obtener una valoración superior a la del índice Dow Jones Stoxx Sustainability ex Alcohol, Gambling, Tobacco, Armaments & Firearms que excluye compañías que obtengan ingresos derivados de alcohol, juego, tabaco, armamento o armas de fuego. Desde su creación en noviembre de 1999, el fondo acumula un patrimonio aproximado de 4,5 millones de euros, habiendo obtenido una rentabilidad de 12,50 por ciento en los últimos cinco años, según datos de VDOS Stochastics.

Gestionado por BBVA Gestión, el BBVA Bolsa Desarrollo Sostenible, ha tenido más éxito en la captación de patrimonio, acumulando en torno a 21 millones de euros desde su constitución en septiembre de 1997. El fondo invierte en compañías capaces de separar en su estrategia y actividades operativas las oportunidades y riesgos medioambientales, sociales y de gobernabilidad con la perspectiva de crear valor a medio y largo plazo para el inversor.

Otro ejemplo más lo constituye el Fondespaña Catedrales, un fondo mixto que invierte en acciones e índices tanto nacionales como internacionales mayoritariamente de la Zona Euro y en Renta Fija a medio-largo plazo de estados u organismos supranacionales de máxima calificación y solvencia.

Su patrimonio actual roza los 3 millones de euros, alcanzado una rentabilidad acumulada de 17,61 por ciento en los últimos cinco años. Se considera como inversión socialmente responsable por su característica de ceder a determinados Obispados, encargados de la gestión de las Catedrales, el 50% de la comisión de gestión del fondo.

Sin duda a estos ejemplos se unirán muchos más impulsados por el nuevo índice 'FTSE4GOOD IBEX', que ahora llega a España y que servirá no sólo como referencia para identificar los valores en los que invertir, sino también como subyacente para la generación de fondos de inversión referenciados, certificados y fondos cotizados o ETF.

Le damos la bienvenida y le deseamos mucho éxito.

Paula Mercado es directora del Departamento de Análisis de VDOS Stochastics.

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