Archivo - Daños a causa del Thrips parvispinus en pimiento cultivado en un invernadero de Almería. - COITAAL - Archivo
ALMERÍA 21 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Junta de Andalucía prevé la realización de controles aleatorios para garantizar que se cumple el protocolo obligatorio de arranque de cultivos conforme a la resolución con las medidas fitosanitarias para la prevención y lucha contra 'Thrips parvispinus' o trips del tabaco una vez que se ha declarado oficialmente como plaga en Almería y Granada
El delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Almería, Antonio Mena, ha explicado en declaraciones a Europa Press que de cara a la campaña de primavera-verano se va a producir un "control reforzado" para comprobar que las prácticas incluidas en ese protocolo de arranque se aplican correctamente una vez que el cultivo de pimiento, pepino, berenjena, calabacín, melón o sandía de inverno llega a su fin de ciclo.
Mena ha señalado que, en Almería, la Junta trabaja en la elaboración de un censo de invernaderos activos durante la campaña para cubrir la labor inspectora que realizan tres equipos destinados a la verificación de normas en el campo.
No obstante, también ha apuntado, como segunda vía, posibles actuaciones ante denuncias de "cooperativas" y "otros agricultores que se sientan perjudicados" si en alguna finca aneja no se aplica el protocolo, que conforme a la declaración de plaga lleva aparejadas sanciones recogidas en la Ley de Sanidad Vegetal para los infractores.
"Que un agricultor lo haga mal puede perjudicar a todos los colindantes porque el 'parvispinus' tiene un radio de dispersión que puede superar los 600 metros o un kilómetro", ha advertido ante el cumplimiento obligado de unas medidas a las que se unen otras recomendaciones fitosanitarias para la prevención y control del trips.
El titular provincial de Agricultura ha explicado que además se ha pedido colaboración al Seprona de la Guardia Civil para que se intensifique la vigilancia del protocolo sobre el transporte por carretera de los restos vegetales a las plantas de acopio al ser un momento "crítico" del proceso. "Un camión sin las medidas correctas tiene una capacidad de dispersión terrible por donde pase", ha observado Mena.
En cualquier caso, el delegado se ha mostrado convencido de la colaboración de los productores. "Entendemos que la mayoría lo va a hacer bien; los agricultores están preocupados y está en juego su propia seguridad y la de sus vecinos, que muchas veces son su familia", ha opinado tras recordar que las medidas diseñadas a través de la Mesa Técnica de Expertos en Sanidad Vegetal deben "ayudar a que se produzcan menos dolores de cabeza" la próxima temporada.
EL PIMIENTO COMO GRAN AFECTADO
Durante la campaña 2025/2026, se ha constatado un incremento de la incidencia de la plaga de trips principalmente en el pimiento, considerado como "producto estrella" de Almería al contar con unas 12.000 hectáreas, lo que ha obligado a adelantar el arranque de unas 450 hectáreas, toda vez que ha mermado la capacidad de producción.
"La productividad ha bajado en torno a los 1,5 o 1,7 kilos por metro cuadrado", ha añadido el delegado, quien también ha anotado una depreciación "importante" del producto de entre un 20 y 25 por ciento de media "cuando lo normal es un siete u ocho por ciento" a causa de los daños estéticos.
A pesar de que esta merma ha impulsado los precios en los cultivos sanos por el mantenimiento de la demanda, la gravedad de la situación ha llevado a la Junta a articular una línea de ayudas de tres millones de euros para los agricultores afectados.
El protocolo de arranque se extiende a otros cultivos, entre los que se exceptúan algunos como el tomate o la judía verde, al entender que podrían "actuar como hospedadores secundarios, contribuyendo al sostenimiento de la población de este trips". La medida busca paliar el impacto de la plaga de cara a la próxima campaña.
MEDIDAS OBLIGATORIAS
Las medidas fitosanitarias de carácter obligatorio para la prevención y control de Thrips parvispinus en Almería y Granada se centran en el protocolo de arranque de cultivos que son reservorio de la plaga, en concreto, los de pimiento, pepino, berenjena, calabacín, melón y sandía en invernadero.
De cara al arranque del cultivo, es obligatorio asegurar el cierre de bandas y ventanas de invernaderos así como realizar un trampeo "masivo" con placas cromáticas, con la proporción de dos placas azules por cada placa amarilla instalada en todo el perímetro del invernadero. El mínimo es de cien placas por cada cien metros lineales de perímetro de invernadero.
También es imperativo realizar tratamiento fitosanitario al cultivo antes de proceder a su arranque. Adicionalmente, en aquellos casos en los que se constate una alta presencia de la plaga en la biodiversidad presente en el invernadero, también se deberá realizar un tratamiento fitosanitario sobre la misma.
Las aplicaciones se realizarán con productos fitosanitarios inscritos en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación respetando todas las condiciones de utilización establecidas en sus etiquetas.
Los agricultores tiene además la obligación de avisar con tiempo suficiente a los vecinos colindantes para que puedan tomar las medidas que consideren oportunas, de lo que se conservarán evidencias a afectos de acreditar esta cuestión ante la Administración en caso de ser necesario.
Se impone también el arranque y retirada o picado de los restos de cultivo para incorporar al suelo. En caso de que se proceda al picado de los restos de cultivo, se recomienda que se realice en fracciones pequeñas con el fin de facilitar la deshidratación del material vegetal y acompañando esta práctica con una labor para una mejor incorporación de los mismos en el suelo.
También se recomienda esperar todo lo posible antes del trasplante del siguiente cultivo con el objetivo de que se produzca la deshidratación del material vegetal, lo que dificulta la supervivencia de la plaga.
En caso de retirada del material vegetal, el transportista deberá asegurar que el material vegetal se transporta en un contenedor impermeable o similar, que deberá permanecer completamente cerrado en todo momento, bien sea mediante una tapa, mediante una malla con una densidad mínima 20x10 hilos/centímetros cuadrados o mediante plástico.
En todo caso, los restos vegetales se tienen que descargar en plantas de reciclaje debidamente autorizadas y nunca en descampados para alimentar el ganado ni ser abandonados.
Antes del trasplante o siembra del siguiente cultivo se debe realizar un tratamiento de desinfección y limpieza de la estructura del invernadero en aquellas zonas que pudieran ser reservorio de la plaga.
Adicionalmente, en las zonas que han constituido focos de la plaga en el invernadero, se deberán realizar tratamientos dirigidos al suelo con productos fitosanitarios formulados a base de la sustancia activa tierra de diatomeas que se encuentren inscritos en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y respetando todas las condiciones de utilización establecidas en sus etiquetas.
En las situaciones en las que sea posible, se deberá realizar solarización o biosolarización. También se recomienda la disposición de acolchado plástico, con el fin de perjudicar las pupas que pudieran estar presentes en el suelo.