Investigadores trabajan con un túnel de viento portátil desarrollado en la Universidad de Almería. - UAL
ALMERÍA 31 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Universidad de Almería (UAL) ha participado en un estudio internacional que propone el uso de túneles de viento portátiles para frenar la erosión eólica del suelo y proteger la productividad agrícola.
Esta tecnología, según ha detallado la institución académica en una nota, permite cuantificar y entender este proceso de degradación y sienta las bases para diseñar medidas correctoras en el manejo de los suelos.
En concreto, el grupo de investigación RNM378-Propiedades y Funciones de Suelos en Ambientes Semiáridos de la UAL, encabezado por el investigador Carlos M. Asensio Grima, ha tomado parte en este trabajo, publicado recientemente en la revista 'Earth-Science Reviews', en el que han participado expertos de una docena de países y que ha contado además con el respaldo de proyectos europeos como el programa Horizon.
El trabajo, titulado 'Switch on tunnel vision: application of portable wind tunnels to understand and quantify aeolian processes', se sitúa en el primer cuartil de su área, con una posición 6/258 y un percentil 97,9.
La investigación parte de que el arrastre del suelo por el viento depende de una interacción compleja entre las partículas del suelo, la superficie expuesta y el flujo de aire.
Para analizar esos factores, los investigadores han empleado dispositivos capaces de examinar 'in situ' los modos de transporte y las emisiones de polvo tanto en entornos naturales como en superficies manipuladas por el ser humano, además de recolectar partículas minerales y orgánicas, incluidos nutrientes esenciales y contaminantes, para comprender cómo se pierde la fertilidad de la tierra.
Uno de los principales hitos del proyecto ha sido el desarrollo y patentado en la UAL de un prototipo de túnel de viento que combina "ligereza y tecnología de vanguardia".
El dispositivo es plegable para "facilitar su transporte" y está equipado con telemetría láser, visión artificial y sistemas automáticos de análisis de datos, lo que ha permitido al equipo evaluar "con rapidez" la vulnerabilidad de distintos terrenos y replicar experimentos con precisión para comparar resultados a escala internacional.
Durante el estudio, los científicos también han prestado especial atención a la influencia del manejo agrícola en la erosión. Así, han evaluado la eficacia de un escáner láser para medir la variación en la microtopografía del suelo, han analizado el efecto del encostramiento en cultivos hortícolas y han comparado el impacto de la labranza reducida frente a la intensiva.
Además, han observado factores protectores naturales como la pedregosidad superficial, el contenido de materia orgánica y la vegetación remanente, que actúan como escudos frente al impacto directo del viento.
A corto y medio plazo, se espera que estos resultados tengan un "impacto directo" en la sociedad y en la gestión del territorio.
La tecnología desarrollada en la UAL permite realizar simulaciones que replican fielmente las condiciones naturales, "sirviendo como base para el diseño de medidas correctoras en el manejo de los suelos".
El objetivo final es "minimizar las consecuencias negativas de la erosión eólica, reduciendo la pérdida de productividad y garantizando una gestión agrícola más sostenible ante un escenario de cambio climático y usos del suelo cada vez más intensivos".