Publicado 14/02/2021 11:23CET

La UGR emplea Inteligencia Artificial para predecir gravedad del Covid y usar tratamientos personalizados

Cvirus.-AMP.-Andalucía registra la cifra más baja de contagios en un mes con 2.902, suma 53 muertos y su tasa baja a 776
Cvirus.-AMP.-Andalucía registra la cifra más baja de contagios en un mes con 2.902, suma 53 muertos y su tasa baja a 776 - EUROPA PRESS - Archivo

GRANADA, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de investigación de la Universidad de Granada (UGR) está inmerso
en el desarrollo de una plataforma basada en Inteligencia Artificial (AI), capaz de
pronosticar de forma inmediata la patogenicidad y la gravedad con la que
evolucionará la Covid-19 en cada paciente nuevo afectado, con el fin último de
"poder afinar en el tratamiento más adecuado" en función de la información que
se disponga del enfermo.

La herramienta está muy avanzada y la previsión es que pueda estar finalizada para su uso en la segunda mitad de este año. La Consejería de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades apoya este proyecto de investigación a través de su convocatoria de ayudas de I+D+i dotada con tres millones de euros y dirigida a fomentar avances científicos contra la pandemia impulsados por centros y entidades públicos de investigación, detalla la Junta en un comunicado.

Esta plataforma, con la ayuda de tecnología machine learning o aprendizaje
automático, permitirá gestionar y procesar volúmenes ingentes de datos para
detectar en segundos patrones y será capaz de utilizarlos para predecir
resultados futuros y extraer conclusiones valiosas con las que poder salvar, en
definitiva, vidas humanas.

El proyecto está impulsado por el catedrático del Departamento de Arquitectura y Tecnología de Computadores y director del Centro de Investigación en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Ignacio Rojas, que es el investigador principal. Junto a él trabaja un equipo multidisciplinar de doce investigadores especialistas en Ciencias Computacionales, Matemáticas, Biología, Biomedicina o Bioquímica.

Estos investigadores llevan meses alimentando el sistema con tres fuentes de
información disponibles en bases de datos de uso público para la comunidad
científica. Por un lado, con imágenes médicas, que hacen referencia básicamente a radiografías de pulmones de pacientes diagnosticados con Covid; por otro, con información genética derivada de la secuenciación de los genomas de enfermos que están realizando muchos hospitales del mundo.

La secuenciación es una tecnología que permite conocer y descifrar el código
genético que tienen todos los seres vivos. Se trata de 'leer' ese código para poder
analizar o identificar qué genes intervienen o qué marcadores pueden alterarse.
Este equipo ha recurrido a datos procedentes de hospitales de EEUU, Francia,
China o Alemania. "Se trata de un banco ingente de datos, teniendo en cuenta
que cada persona tiene más de 25.000 genes y ya se cuentan por miles los
pacientes secuenciados", ha aclarado Rojas, al tiempo que ha añadido que "para procesar todo ese volumen ha sido necesario recurrir a la computación de altas prestaciones".

La tercera fuente es de carácter proteómico, con la que se mide la producción
de proteínas en el organismo infectado. Con toda esa información integrada, la plataforma inteligente realiza algoritmos a una velocidad inasumible para el cerebro humano y puede "identificar diferencias y similitudes entre todos los historiales registrados para, a partir de ahí, generar patrones que confrontará con la información que le llega de un paciente nuevo", ha explicado.

"El objetivo es crear un soporte que ayude de forma ágil y precisa en la toma de decisiones médicas", ha explicado el investigador principal. "Si somos capaces de ofrecer un diagnóstico y pronóstico en muy corto periodo de tiempo a partir de esos cálculos, podremos anticiparnos a la evolución del virus, seleccionando mejor los fármacos y las dosis, en función de los datos genéticos de los que se dispone", ha apostillado.

Rojas es optimista con el avance de la investigación, ya que destaca que
el sistema de software diseñado está demostrando un nivel de fiabilidad y acierto
de en torno al 95 por ciento en el campo de las imágenes médicas y de porcentajes
superiores, incluso, en el caso de la información genética. "El sistema pretende
ser una ayuda en la toma de las decisiones de los expertos médicos, utilizando
como fuente de información las bases de datos disponible en la comunidad
científica internacional, que es procesada en cuestión de días por computadores
de altas prestaciones", ha subrayado.

Este equipo investigador ya tenía experiencia en la gestión inteligente de
grandes volúmenes de información en el ámbito del estudio de cánceres de piel,
páncreas y pulmón. Su experiencia de más de cinco años ha sido clave para su
aplicación en la lucha contra esta pandemia.

TRATAMIENTOS PERSONALIZADOS, MEDICINA DEL FUTURO

Un campo fundamental de investigación biomédica en la actualidad, y que ha
adquirido una importancia especial con la Covid-19, es el campo de la medicina
personalizada y de precisión. En ésta se pretende dar solución rápida e
individualizada a una persona aquejada por una enfermedad. Tradicionalmente,
la investigación en salud se ha centrado en analizar a un grupo de personas
representantes de la población general o de los pacientes y en extrapolar los
resultados obtenidos al resto de la población o de los afectados.

Pero esa aproximación global que aplica la medicina poblacional, en la que se administran los mismos medicamentos a la generalidad de los pacientes con una dolencia, está perdiendo terreno frente a la concepción de la enfermedad de cada persona. El avance en el campo de la medicina personalizada requiere de la integración de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en su aplicación a la Biomedicina, Bioinformática, Biotecnología y otras disciplinas afines, y conlleva el tratamiento de volúmenes de datos cada vez mayores, de carácter heterogéneo y de fuentes diversas de información que es necesario integrar.

Por ello, iniciativas de I+D como la que lleva a cabo la UGR puede realizar
aportaciones valiosas en esta esfera. El objetivo de estos investigadores es poner a disposición de la sanidad pública andaluza dicha herramienta una vez que concluya la fase de comprobación y testeo. "No tenemos ningún ánimo de lucro, lo que nos mueve es poder ayudar a combatir esta pandemia que tanto ha modificado nuestras vidas", ha apuntado Rojas.

COLABORACIÓN DE LA JUNTA

Este trabajo de la UGR se incluye en los 46 proyectos de I+D+i sobre la Covid-19 subvencionados por la Consejería de Transformación Económica con su línea de tres millones de euros. Del conjunto de iniciativas incentivadas, 31 tienen como responsables a las universidades, mientras que las 15 restantes están impulsadas por fundaciones y centros públicos de investigación.

Los proyectos elegidos desarrollan investigaciones en ocho áreas de interés,
concentrando el impacto socioeconómico de la Covid-19 el mayor número de
iniciativas, con once. El estudio de nuevos materiales y sistemas de detección
precoz en la población asintomática se aborda en siete investigaciones, las
nuevas terapias de rápida implantación también se analizan en siete y los
estudios genómicos y epidemiológicos de la infección y de los mecanismos de
transmisión, en otros siete.

Asimismo, seis proyectos investigan la respuesta inmune, patología y severidad
de la infección, cuatro se centran en técnicas de inteligencia artificial aplicadas
al análisis y control de la enfermedad, tres dan cobertura a la caracterización
celular y molecular del virus y de su ciclo vital y uno a las actuaciones en
protocolo y sistemas de organización en gestión logística de emergencias.

En las 46 iniciativas apoyadas destaca una importante participación empresarial,
una colaboración que se lleva a cabo de forma asociada a la entidad pública de
I+D destinataria de la ayuda.

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