Publicado 11/04/2021 11:59CET

El Infanta Elena (Huelva) atiende en el primer trimestre a más de 200 pacientes frágiles para evitar su reingreso

Archivo - Hospital Infanta Elena de Huelva.
Archivo - Hospital Infanta Elena de Huelva. - JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo

HUELVA, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los profesionales del Servicio de Medicina Interna del Hospital Infanta Elena han atendido a 216 pacientes frágiles en consulta en lo que va de año dentro del Plan Andaluz de Atención a Pacientes Crónicos que desarrolla la Unidad junto con los Distritos Sanitarios Huelva-Costa y Condado-Campiña y que se encuentra implantado en casi todos los municipios de su zona de adscripción, que abarca a más de 182.000 personas.

Según han indicado a Europa Press desde el centro hospitalario, este programa supone "un antes y un después" en la detección, asistencia y seguimiento de los pacientes considerados crónicos y frágiles en la comunidad, evitando en gran medida su reingreso, que suele estar provocado en su mayor parte por insuficiencia cardíaca descompensada, y ganando así en salud, en calidad de vida y, sobre todo, en seguridad.

Este programa, impulsado por la Consejería de Salud y Familias, se inició de forma piloto en el Hospital Infanta Elena en tres municipios, ampliándose de forma progresiva durante este año al resto de localidades de su zona de influencia en las comarcas de la Costa y el Condado de Huelva.

Un "esfuerzo" de coordinación que refleja "la preocupación" de los profesionales sanitarios por un colectivo, el de los pacientes crónicos y frágiles, que requiere de un abordaje específico, sobre todo con el avance de la pandemia por Covid-19, al haberse convertido en la población de más riesgo y en la que se está registrando un mayor índice de mortalidad.

La edad media de los pacientes que son atendidos dentro de este plan es de 79,4 años, con predominio de mujeres, que suponen un 58 por ciento del total. El perfil clínico más frecuente es mujer mayor de 80 años con antecedentes de hipertensión, diabetes e insuficiencia cardíaca. Además, como complicaciones asociadas más frecuentes, dado que se trata de pacientes pluripatológicos, destacan la insuficiencia renal, la arteriopatía periférica, la anemia y la enfermedad osteoarticular crónica.

El Servicio de Medicina Interna del Hospital Infanta Elena, junto con los médicos de Atención Primaria, han desarrollado este programa de atención precoz con el fin de mejorar el acceso, reducir los tiempos de espera y potenciar alternativas a la hospitalización, fundamentalmente a través del hospital de día, que permite abordar sus cuidados de forma ambulatoria, evitando ingresos y el traslado de pacientes y reduciendo así las posibilidades de contagio del covid-19.

En el equipo participan tanto médicos especialistas en Medicina Interna como personal de enfermería especializado en la atención al paciente crónico. El papel de estos últimos es esencial en la formación de los pacientes y sus cuidadores, para que aprendan a identificar adecuadamente signos precoces de descompensación de sus enfermedades y puedan desarrollar hábitos de vida saludables.

Desde el hospital han señalado que es importante tener en cuenta que el aumento en la esperanza de vida "implica encontrar un mayor número de personas de edad avanzada con enfermedades crónicas, que llegan a suponer la mitad de las hospitalizaciones urgentes que se producen en los hospitales de nuestro entorno".

Además, los pacientes pluripatológicos suponen el 23,8 por ciento del total de los ingresos que se registran en un hospital (sin contar los ingresos covid), ya que "presentan una mayor fragilidad y un mayor nivel de dependencia".

De esta forma, cada uno de los centros de salud implicados en el programa tiene línea directa con un especialista en Medicina Interna de referencia para atender a estos pacientes mediante un sistema de teleconsulta, por el cual los médicos del centro de salud y los especialistas puedan comunicarse en tiempo real para ver las necesidades del paciente y cómo actuar en cada caso, valorando de forma conjunta las actuaciones a seguir.

La idea es que, si bien todos los pacientes cuentan ya con un médico de familia y un enfermero de referencia en su centro de salud, pueden disponer ahora también con un referente en el hospital, encargado de la comunicación con Atención Primaria, que ayuda a coordinar la asistencia en el domicilio y dentro del hospital a estos pacientes con mayor fragilidad.

El circuito permite también ofrecer una respuesta inmediata al paciente crónico que requiere de asistencia especializada al contar con disponibilidad de consultas o implantación de tratamientos en hospital de día en un plazo de 24 horas, lo que supone evitar o controlar desde un primer momento las complicaciones y desestabilizaciones causadas por las patologías crónicas.

El objetivo también es "reducir al máximo el tiempo de ingreso para favorecer la recuperación del paciente", pero sin perder la cobertura que el centro hospitalario puede ofrecer y "en perfecta coordinación con su médico y enfermero de Atención Primaria".

El cierre del diseño de este modelo es uno de los ejes de la acción de la Consejería. La finalidad de esta orientación en el abordaje de la cronicidad es que las personas pueden mantenerse el mayor tiempo posible con buena salud, propiciando su autocuidado, adaptándose a la enfermedad crónica en caso de padecerla y gestionando su salud de manera eficaz, de forma que las situaciones de mayor complejidad puedan ser atendidas en su domicilio con las mejores condiciones, sin que esto produzca un deterioro en la salud de las personas que los cuidan.