Participantes en el cardiomaratón celebrado en Baeza. - JUNTA
BAEZA (JAÉN), 15 (EUROPA PRESS)
El Centro de Emergencias Sanitarias 061, junto a las delegaciones territoriales de Sanidad y Consumo y de Educación en Jaén, ha organizado en Baeza un nuevo cardiomaratón, en el que han participado 630 jóvenes.
La jornada, consistente en un entrenamiento colectivo en técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta la llegada de los recursos sanitarios, se ha llevado a cabo en el Pabellón Municipal de Deportes de San Andrés, según ha informado el Gobierno andaluz
El objetivo es aumentar el número de personas que conocen cómo actuar ante estas situaciones para poner en marcha la cadena de supervivencia en el menor tiempo posible y sensibilizar a toda la población de la importancia de estar entrenado en esta materia.
La parada cardíaca (PCR) es la principal causa de muerte prematura en España y en los países de nuestro entorno. En la mayoría de los casos, su origen es cardíaco y se denomina muerte súbita cardíaca y puede afectar a personas jóvenes en una proporción importante. Se estima que la incidencia de la parada cardíaca extrahospitalaria en Andalucía es de 19,5 por cada 100.000 habitantes y año, de las que más de la mitad, ocurren en el domicilio.
Es considerada la emergencia sanitaria tiempo dependiente por excelencia, ya que el pronóstico del paciente y por tanto las probabilidades de supervivencia, van a depender del tiempo que transcurre desde que ocurre hasta que se inician las maniobras básicas de reanimación.
Es una lucha contra el tiempo y en gran medida, el éxito de los equipos sanitarios de emergencias en la atención a la PCR va a depender de que se hayan comenzado en el menor tiempo posible las maniobras de reanimación básica por los testigos.
Este Cardiomaratón --que se realiza en el marco dl Día Europeo de Concienciación ante la Parada Cardíaca, que se conmemora el 16 de octubre-- ha recibido la visita de los delegados territoriales de Sanidad y Consumo, Lucía Mónica Pérez, y de Educación, Francisco José Solano; el alcalde de Baeza, Pedro Javier Cabrera, y la directora del Centro de Emergencias Sanitarias 061 de Jaén, Luisa Martínez.
COLABORACIÓN
En esta iniciativa participan este año una decena de instituciones públicas y privadas en Jaén. Coordinados por el Centro de Emergencias Sanitarias 061, entrenan a alumnos de centros de educación secundaria en las técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar.
Para ello, se han sumado este año docentes voluntarios pertenecientes al Servicio Provincial del 061, Área Sanitaria Jaén Norte-Nordeste, Distrito Sanitario Jaén-Jaén Sur, Hospital Universitario de Jaén, Hospital Alto Guadalquivir, Cruz Roja Española y la Unidad Docente de Medicina Familiar y Comunitaria de Jaén, entre otros.
La delegada de Sanidad ha señalado la importancia de iniciativas como el Cardiomaratón para "concienciar a la ciudadanía de que saber actuar ante una parada cardíaca puede salvar vidas". "La formación en reanimación cardiopulmonar es fundamental, ya que una intervención rápida puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte", ha resaltado.
Igualmente, ha valorado la participación de los 630 jóvenes de Baeza en esta jornada y la colaboración de las instituciones y los profesionales sanitarios implicados. Ha añadido que "acercar estos conocimientos a la población, especialmente a los más jóvenes, permite avanzar hacia una sociedad más preparada y capaz de responder ante una emergencia hasta la llegada de los equipos sanitarios".
También el delegado de Educación ha destacado la importancia de acercar la formación en primeros auxilios a los centros educativos, de manera que tanto el alumnado como el profesorado adquieran los conocimientos y las habilidades necesarias para responder ante posibles situaciones de emergencia.
Asimismo, ha apuntado la necesidad de realizar este tipo de iniciativas para fomentar la prevención, promover hábitos saludables y facilitar una actuación rápida y adecuada cuando sea necesario, agradeciendo la implicación de los centros participantes y la colaboración de los voluntarios de los distintos servicios provinciales.
CADENA DE SUPERVIVENCIA
Durante las sesiones formativas, los asistentes ponen en práctica los consejos y recomendaciones de los profesionales sanitarios para realizar la reanimación cardiopulmonar sobre maniquíes o pacientes simulados, al tiempo que aprenden la secuencia de actuaciones que determinan un aumento de la supervivencia tras sufrir una parada cardiorrespiratoria, lo que se ha llamado la cadena de supervivencia.
Ante una situación de sospecha de parada cardiorrespiratoria, los gestores telefónicos de los centros coordinadores de urgencias y emergencias del 061 animan y explican a los alertantes cómo realizar estas maniobras básicas mientras que llegan los equipos de emergencias al lugar del suceso.
Y ello, dado que está demostrado que intentar aplicar estas técnicas a pesar de no tener conocimientos previos en primeros auxilios, ayuda a muchos pacientes llegando a aumentar las posibilidades de supervivencia en más del 50 por ciento de los afectados. En caso de disponer de un desfibrilador (DEA) cerca, deberá de aplicarse a la mayor brevedad posible.
Estos eventos suceden en la calle, en el trabajo o mientras se hace ejercicio o una actividad extenuante, aunque ocurren en su mayoría en el hogar. En la actualidad, menos de una de cada diez personas sobreviven. Las investigaciones realizadas muestran que la aplicación de las técnicas de reanimación cardiopulmonar por una persona que presencia la parada cardíaca aumenta la supervivencia entre dos y tres personas de cada diez, aunque solo una de cada cinco pacientes llega a recibir esta ayuda.
LA TÉCNICA
La parada cardiorrespiratoria es la interrupción brusca, generalmente inesperada y potencialmente reversible, de la respiración y de la circulación espontánea. Una recuperación del paciente sin secuelas neurológicas exige que los tiempos de actuación sean mínimos.
La técnica de reanimación cardiopulmonar consiste en el mantenimiento de la vía aérea abierta, de la respiración y de la circulación de la sangre, sin equipo específico, solo utilizando las manos y la boca, pudiéndose usar dispositivos de barrera para la vía aérea, evitando así el contacto directo con la víctima.