SEVILLA 3 Ago. (EUROPA PRESS) -
Andalucía se ha consolidado en los últimos años como uno de los territorios más relevantes de Europa en materia de conservación de la biodiversidad y la geodiversidad. La acción desarrollada entre 2019 y 2025, con un presupuesto anual que ha superado los 16 millones de euros --un total de 115 millones de euros invertidos en estos siete años--, ha supuesto un cambio de escala en la política ambiental, que ha permitido pasar de una fase centrada en evitar la extinción de especies amenazadas a otra orientada a la consolidación y expansión de las poblaciones, con resultados medibles y reconocidos a nivel internacional.
Tal y como ha señalado la Junta en una nota de prensa, este avance ha situado a la comunidad autónoma como una "auténtica reserva de biodiversidad del sur de Europa, capaz de proteger su patrimonio natural y de contribuir activamente a la recuperación de especies en otros territorios".
Uno de los hitos más significativos de este periodo ha sido la evolución del lince ibérico, una especie que simboliza el éxito de la conservación en Andalucía.
La población total en la península ibérica ha superado los 2.663 ejemplares, con Andalucía como uno de los núcleos principales, donde se han censado 885 individuos en 2025, según el último registro disponible (en 2019 el censo era de 457 ejemplares). Este crecimiento sostenido ha permitido que el lince ibérico haya pasado en 2024 de la categoría de "en peligro" a "vulnerable" en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, un reconocimiento que refleja el impacto del proyecto LIFE LynxConnect y de las políticas públicas desplegadas durante más de dos décadas.
Andalucía ha sido "clave en la recuperación de la especie dentro de su territorio, a la vez que ha cedido ejemplares a otras comunidades y Portugal, actuando como plataforma de expansión de la especie".
En paralelo, la recuperación del quebrantahuesos ha avanzado de forma constante, especialmente en las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, donde la población se ha consolidado con el nacimiento de nuevos polluelos en libertad.
A este proceso se suma la suelta continuada de ejemplares criados en cautividad en el centro de cría de Guadalentín, así como el desarrollo de nuevas actuaciones en Castril y en Sierra Nevada.
Además, se ha iniciado el plan para su reintroducción en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, ampliando así el ámbito territorial de la especie.
Entre 2006 y 2025 han sido liberados un total de 102 ejemplares, y actualmente se contabilizan 12 territorios de cría censados, lo que refleja la estabilidad alcanzada tras años de trabajo técnico y seguimiento científico.
AUMENTO EXPONENCIAL DE PAREJAS DE ÁGUILA IMPERIAL
El progreso registrado en especies rapaces es "otro de los elementos que refuerzan el liderazgo andaluz". En el caso del águila imperial, la evolución ha sido "especialmente notable". A principios de siglo se estimaban alrededor de 30 parejas reproductoras en Andalucía, mientras que en la actualidad se contabilizan 176 parejas, con la provincia de Jaén como el territorio que concentra el mayor número.
Este crecimiento evidencia la eficacia de las medidas de conservación, gestión del hábitat y reducción de amenazas aplicadas de forma sostenida. Por su parte, el milano real ha experimentado un refuerzo de sus poblaciones mediante programas de reintroducción desarrollados en Doñana y otras áreas protegidas.
Destaca el proyecto colaborativo impulsado en el Parque Natural Sierra de Cazorla, donde se ha aplicado la técnica de hacking, cuyos resultados están siendo especialmente prometedores para la recuperación de la especie en Andalucía. La trayectoria del ibis eremita, por su parte, constituye uno de los ejemplos más singulares de conservación a escala europea.
El programa de reintroducción desarrollado en la provincia de Cádiz ha permitido consolidar una población estable y sedentaria, convirtiendo a Andalucía en el único lugar de Europa que alberga una colonia reproductora autosuficiente de esta especie.
El proyecto, iniciado en 2004 con la participación de la Junta de Andalucía, el Zoobotánico de Jerez, la Estación Biológica de Doñana del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y diversas entidades europeas, ha alcanzado en la actualidad una fase avanzada de consolidación. Desde su inicio se han liberado 695 aves y han nacido 319 pollos en libertad.
Hoy se contabilizan 306 aves y 47 parejas reproductoras en una colonia autosuficiente que sitúa a Andalucía como referencia internacional. En esta nueva etapa, se desarrollan acciones de seguimiento, divulgación y cooperación con otras comunidades autónomas, como Cataluña, así como con proyectos internacionales como el LIFE Northern Bald Ibis de Austria, impulsado por Waldrappteam Conservation & Research, y con iniciativas privadas como las desarrolladas en la finca de San Ambrosio, en Barbate.
AVES ESTEPARIAS
La conservación de las aves esteparias ha adquirido también un papel central en la política de biodiversidad andaluza, dado que la comunidad alberga algunas de las poblaciones más importantes de Europa de especies ligadas a los medios agrarios. Las actuaciones desarrolladas se centran especialmente en la avutarda, el sisón y el aguilucho cenizo, especies especialmente vulnerables a los cambios en los usos del suelo.
En este ámbito, Andalucía ha impulsado programas de custodia del territorio y medidas compensatorias asociadas a proyectos de energías renovables, en colaboración con agricultores, con el objetivo de proteger nidos y áreas de cría. Estas acciones incluyen el retraso de las cosechas en zonas clave y la creación de rodales de biodiversidad que favorecen el éxito reproductivo en las estepas cerealistas de provincias como Sevilla, Córdoba y Jaén.
En el caso concreto del aguilucho cenizo, Andalucía mantiene una media anual de 528 parejas reproductoras, con un total estimado de 626 nidos localizados por campaña. La productividad media se sitúa en dos pollos volados por nido, mientras que el éxito reproductor alcanza el 51%, unos datos que reflejan la eficacia de las medidas de protección aplicadas en colaboración con el sector agrario.
Además, la comunidad participa en la solicitud del proyecto LIFE Ricotí junto a organismos y comunidades autónomas de distintas zonas de España, reforzando la dimensión cooperativa de estas políticas. La cerceta pardilla, considerada el pato más amenazado de Europa, constituye otro de los ejemplos más claros del papel que desempeña Andalucía como refugio clave para la biodiversidad continental.
La comunidad alberga actualmente unas 200 parejas reproductoras y, durante 2025, se han registrado 108 puestas de huevo de las que han nacido 948 pollos, el mejor dato de toda la serie histórica conocida desde 1991.
Estas cifras récord se han visto favorecidas por las lluvias del último año, que han permitido una mayor disponibilidad de hábitats adecuados y una mejor dispersión de las aves por los humedales andaluces.
En esta línea, la Junta de Andalucía participa activamente en el proyecto LIFE Cerceta Pardilla junto con el Zoobotánico de Jerez, combinando conservación, cría y refuerzo poblacional, y ha iniciado los trabajos para la futura Estrategia Andaluza contra la Caza Furtiva, orientada a intensificar la vigilancia y la prevención como elementos esenciales para garantizar la viabilidad a largo plazo de esta especie emblemática y de otras.