La doctora Carmen Couto y las hematólogas responsables de Banco de Sangre, María Ángeles Domínguez y Amparo Pimentel. - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA 8 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Banco de Sangre del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Valme de Sevilla, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, ha registrado un incremento de su actividad transfusional en el último año. Un total de 2.414 pacientes requirieron transfusión a lo largo de 2025, frente a los 2.159 registrados en 2024, lo que se traduce en un incremento del 11,8% en un contexto de mayor demanda asistencial y de creciente complejidad clínica.
Según ha informado la Junta de Andalucía en una nota, este aumento no sólo se refleja en el número de pacientes atendidos, también se ha registrado un incremento en las pruebas cruzadas, preceptivas para cualquier transfusión sanguínea, que han pasado de 10.686 en 2024 a 11.644 en 2025. Se trata de un procedimiento esencial en la medicina transfusional, ya que permite comprobar la compatibilidad entre donante y receptor antes de administrar sangre o componentes sanguíneos, reforzando la seguridad del paciente en todo el circuito asistencial.
Asimismo, "especialmente" significativo ha sido el aumento en la solicitud de unidades con fenotipo específico para transfusión, que se han multiplicado hasta alcanzar las 770 en 2025, frente a las 195 del año anterior. "Este salto evidencia una atención más personalizada, orientada a pacientes con necesidades hematológicas concretas o perfiles clínicos que requieren un ajuste más preciso de los componentes sanguíneos".
No obstante, la transfusión de hemoderivados continúa siendo una herramienta terapéutica esencial en múltiples ámbitos de la medicina, desde procesos oncológicos y hematológicos hasta intervenciones quirúrgicas o cuadros clínicos de alta complejidad. En este contexto, la evolución registrada en 2025 dibuja un servicio "más activo, más especializado y más orientado a la personalización del tratamiento". Así, durante el último año ha aumentado la transfusión de concentrados de hematíes y plaquetas, con 110 unidades más en el primer caso y con 117 más en el segundo, respecto al año 2024.
Desde Banco de Sangre, las dos hematólogas responsables, Amparo Pimentel y Mª Ángeles Domínguez, han subrayado que esta evolución responde tanto a la mayor complejidad de los pacientes como a la capacidad del hospital para dar respuesta ágil, coordinada y segura a esas necesidades.
En este contexto, la actividad del Banco de Sangre ocupa un lugar "estratégico" dentro de la asistencia hospitalaria, al dar soporte a pacientes ingresados, a urgencias y a procesos terapéuticos que requieren un control estricto de compatibilidad y trazabilidad.
CALIDAD AVALADA POR DOS CERTIFICACIONES, ANDALUZA Y NACIONAL
Este balance de actividad se enmarca en un Servicio de Hematología cuya calidad asistencial está consolidada y avalada por dos certificaciones de referencia. Por un lado, ha alcanzado el Nivel Óptimo de la ACSA, reconocimiento autonómico que distingue la excelencia en la organización y prestación de la asistencia sanitaria.
Por otro lado, ha recertificado su área de Transfusión y Hemoterapia con el aval de la Fundación CAT, organismo nacional de referencia en transfusión, terapia celular y tisular, que acredita el cumplimiento de los estándares de calidad en todo el proceso de la medicina transfusional.
De este modo, la actividad desarrollada por el Banco de Sangre se apoya en un marco asistencial "sólido, con procedimientos contrastados y una apuesta continuada por la seguridad del paciente, la calidad técnica y la mejora permanente".
El servicio de Transfusión pertenece al servicio de Hematología y Hemoterapia que dirige Carmen Couto y está integrado por las dos hematólogas citadas, junto a una enfermera responsable de Hemovigilancia y 14 técnicos especialistas de laboratorio.