Juan Mari Aburto agradece a los asistentes tras su aurresku - DAVID DE HARO - EUROPA PRESS
BILBAO, 15 Ago. (EUROPA PRESS) -
El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha vivido su último Día de la Virgen de Begoña como regidor de la Villa reivindicando la necesidad de "recuperar la política como lugar de encuentro", basada en el "respeto" y la "convivencia", y ha dedicado su último aurresku a la ciudadanía en agradecimiento al "cariño, la cercanía y la ayuda" recibidos durante sus doce años al frente del Ayuntamiento.
Aburto ha realizado estas declaraciones tras participar en la homilía, presidida por el Obispo de Bilbao, Joseba Segura, con motivo de la festividad de la Virgen de Begoña, en un día que ha calificado de "especial" y "relevante", tanto por tratarse de su última celebración como alcalde de Bilbao, como por el día en sí.
El primer edil ha estado acompañado de la mayoría de miembros de la corporación municipal, así como de la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, quienes han acudido a la misa del Obispo de Bilbao que se ha prolongado durante aproximadamente 45 minutos.
Durante la misma, Joseba Segura ha tenido un recuerdo especial para las víctimas de los terremotos de Venezuela y Colombia, ha agradecido a los feligreses su presencia, que han tenido que soportar un intenso calor en el interior del templo, y les ha recordado que a partir del próximo mes de octubre empezarán unas obras arqueológicas en el suelo de la Basílica, por lo que se desconoce si el año que viene se podrá repetir esta misa en este mismo emplazamiento.
Tras la homilía, Aburto ha hecho declaraciones a los medios en las que ha abogado por recuperar el valor de la política "como lugar de encuentro desde la posición de cada uno", algo que ve "más necesario que nunca". "Política como encuentro basada en el respeto y la convivencia, tenemos, yo diría, que la obligación urgente de recuperar ese espacio", ha afirmado.
Asimismo, ha tenido un recuerdo para las personas que atraviesan "situaciones de enfermedad, riesgo de exclusión social", y en este sentido, ha trasladado que el Ayuntamiento de Bilbao quiere prestarles apoyo "en la medida" de lo posible. Finalmente, ha expresado su deseo de que Bilbao continúe siendo "una ciudad que evoluciona", una ciudad "con presente y, sobre todo, futuro".
Preguntado por cómo afronta su última Aste Nagusia como alcalde, ha destacado que el llamamiento tiene que ser el de "disfrutar" y "que reinen la alegría, la convivencia, el respeto entre todas las personas". "En fiestas, fiestas y nada más", ha zanjado.
AURRESKU DE AGRADECIMIENTO
Tras comparecer ante los medios, el regidor bilbaíno y la representación institucional se ha dirigido a la Plaza Juan XXIII donde, como es tradición, el grupo de dantzas Beti Jai Alai pide permiso al alcalde para bailar.
Aburto, tras conceder el permiso con la condición de bailar él primero, ha explicado que ese aurresku representa para él un gesto de agradecimiento. "¿Qué quiero expresar con intentar bailar el aurresku delante de vosotros y de vosotras? Han sido 12 años y es un momento para mí especial, es un momento relevante", ha señalado.
"Agradecimiento por vuestro cariño, por vuestra cercanía y por vuestra ayuda", ha dicho, para añadir que "con humildad, permitidme bailaros este aurresku".
Después de la coreografía, los dantzaris de Beti Jai Alai han llevado a cabo sus bailes en una Plaza Juan XXIII abarrotada de gente. En los alrededores de la Basílica de Begoña, durante los bailes y la misa, miles de personas se daban cita para probar las tradicionales rosquillas, los pasteles vascos o degustar un talo con chorizo.
Los vendedores de postres y productos típicos han coincidido en destacar la gran afluencia de personas que se han dado cita este año, en cifras superiores al pasado año, ya que muchos han asegurado haber "vendido bastante más". El cielo ha estado nublado durante toda la mañana y apenas han caído unas gotas antes del inicio de la misa.