La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal - PARLAMENTO VASCO
BILBAO, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Beatriz Artolozabal, ha alertado del creciente uso de las redes sociales para difundir mensajes de odio desde el inicio de la crisis. Asimismo, ha destacado que la evolución y el desarrollo de las relaciones en estas redes han puesto de manifiesto la realidad de los discursos de carácter "racista, xenófobo, homófobo y contra el pueblo gitano, entre otros".
Artolazabal ha hecho estas manifestaciones en Bilbao, en el acto de apertura de la Jornada sobre Delitos de Odio organizada por la Cátedra Unesco de Derechos Humanos y Poderes Públicos de la UPV/EHU en el Bizkaia Aretoa de Bilbao.
En su intervención, la consejera ha detallado las acciones de su Departamento para "informar, formar, sensibilizar y acompañar" a las personas agredidas, y ha puesto en valor la coordinación entre las instituciones públicas y los agentes sociales.
En ese sentido, ha significado que, "desde el inicio de la crisis, una vez más, se están viendo especialmente perjudicadas y discriminadas las personas y los colectivos más vulnerables".
Beatriz Artolazabal ha realizado su exposición sobre las redes afirmando que "la libertad de expresión y el derecho a la información de la ciudadanía, a las que contribuyen los medios de comunicación y las redes sociales, encuentran su cara más opuesta en su mal uso".
En esa línea, ha añadido que se trata de un "mal uso en términos de desinformación, bulos, fomento del miedo, rechazo o, incluso, incitación al odio". A su juicio, "estos discursos y delitos de odio representan formas emergentes de ruptura de convivencia y, ante esto, debemos ser firmes en nuestros discursos".
SOCIEDADES PLURALES
Por ello, ha expuesto que "las sociedades más prósperas son aquellas que son más plurales" y, para avanzar en esa dirección, ha considerado necesarios cinco aspectos "clave" para la erradicación de los delitos de odio.
En primer lugar, se necesita "información sobre los incidentes y delitos de odio que se dan en nuestro país", al tiempo que ha cifrado en 241 los casos registrados por la Ertzaintza el pasado año y 63 los de la red Eraberean en el mismo periodo.
Otro aspecto importante al que ha apuntado es la formación, que pasa por "mejorar el conocimiento sobre la discriminación y sobre los delitos de odio, especialmente de aquellos colectivos responsables de detectar y registrar los posibles incidentes", ha explicado,
En este punto, ha explicado que la Ertzaintza ha incrementado su formación en esta materia tras detectarse el "importante" incremento del número de incidentes registrados. Otros dos aspectos para avanzar en esa pluralidad clave para erradicar los discursos de odio, pasan por la educación y sensibilización porque sirven para generar y transferir conocimiento, al tiempo que "se forma, sensibiliza y empodera a la ciudadanía".
"Frente a los discursos de odio, las administraciones públicas tenemos que incidir más que nunca en los discursos de tolerancia, respeto y convivencia", ha apuntado Artolazabal.
ACOMPAÑAMIENTO VÍCTIMAS
El cuarto aspecto clave es el acompañamiento a las víctimas. "La prevención es fundamental, pero, una vez que los incidentes se han producido, debemos estar al lado de las víctimas", ha dicho la consejera. En este sentido, ha descrito acciones necesarias como ofrecer información para denunciar, acompañarlas en el procedimiento y cuidar de su estabilidad emocional.
La coordinación es el último de los puntos que la consejera ha definido como importantes. Coordinación entre las instituciones públicas y los agentes sociales.
En este punto, ha puesto en valor el trabajo de Eraberean; una red, impulsada por su Departamento e integrada también por Biltzen y Berdindu, dos servicios del Departamento, y 12 entidades del tercer sector que actúan "a modo de antenas", para la detección de situaciones discriminatorias, "asegurando la atención directa de las posibles víctimas", ha añadido.
Beatriz Artolazabal ha concluido su intervención con una alusión al reto al que hay que hacer frente en los próximos años: la lucha contra la discriminación y la desigualdad.
Al mismo tiempo, ha advertido de que, en estos momentos, "la protección y la promoción de los derechos humanos pisan un suelo resbaladizo y se mueven en arenas movedizas". Por ello, es necesario, a su juicio, "generar un discurso positivo de la diversidad y actuar para evitar cualquier retroceso" en la defensa de los derechos humanos.