Imagen de la campaña para reducir conductas incívicas en el espacio público. - AYUNTAMIENTO DE BILBAO
BILBAO, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Bilbao ha lanzado una nueva campaña para reducir las conductas incívicas en el espacio público, que se desarrollará de marzo a noviembre, y que pretende evitar actuaciones como orinar en la calle, no recoger las heces de los perros, tirar basura en parques o plazas al hacer botellón o dejar basura en recintos festivos después de actividades de ocio.
La iniciativa, que apela a la corresponsabilidad ciudadana en el cuidado de la ciudad y al orgullo de pertenencia, abordará, de forma progresiva, distintos comportamientos incívicos y tendrá presencia en autobuses de Bilbobus, mobiliario urbano, medios de comunicación y canales digitales del Ayuntamiento, según ha informado el Consistorio bilbaíno en un comunicado.
La campaña responde al compromiso anunciado por el alcalde, Juan Mari Aburto, en el Pleno Extraordinario sobre el Estado de la Villa de 2025 y busca concienciar a la ciudadanía a fin de reducir algunas de las conductas incívicas más habituales en el espacio público.
Según han destacado, el punto de partida se sitúa en la preocupación, tanto institucional como ciudadana, ante este tipo de comportamientos recurrentes y tiene como objetivo mejorar la calidad de vida en Bilbao, fomentando actitudes que contribuyan a un entorno más limpio, amable y sostenible.
CUIDADO COLECTIVO DE LA CIUDAD
La iniciativa, enmarcada en el compromiso municipal por mejorar la convivencia y reforzar el cuidado colectivo de la ciudad, busca sensibilizar sobre la importancia de adoptar hábitos responsables en la vida cotidiana.
En este sentido, recuerda que el espacio público es compartido y requiere respeto y cuidado por parte de todas las personas y pretende reforzar "el orgullo de pertenencia a Bilbao", una ciudad reconocida por su calidad de vida y su apuesta por el bienestar, ha recordado el Ayuntamiento.
El Consistorio ha incidido en que la campaña invita a reflexionar sobre el impacto individual en el entorno urbano a partir de la idea de que todas las acciones dejan un efecto que puede clasificarse en dos categorías, por un lado, las que dejan "rastro", al ensuciar o deteriorar el espacio público y por otro, las que dejan "huella", generando un impacto "positivo, duradero y memorable".
El Ayuntamiento de Bilbao ha afirmado que "lejos de adoptar un tono sancionador o excesivamente serio", la propuesta recurre al lenguaje cercano, con "mensajes claros y directos", con el objetivo de "generar reflexión sin señalar, mediante la combinación de ironía y situaciones cotidianas fácilmente reconocibles por la ciudadanía".
De este modo se refuerza la idea de corresponsabilidad entre el Ayuntamiento y los bilbaínos, dado que, según ha indicado el ayuntamiento, las instituciones deben garantizar entornos limpios, accesibles y bien gestionados, pero ninguna política pública alcanza pleno éxito sin la "implicación activa" de la ciudadanía en sus gestos cotidianos.
En este sentido, el consistorio ha asegurado que mantener las calles limpias, gestionar adecuadamente los residuos, recoger las heces de los animales de compañía o evitar conductas molestas son "principios básicos para una convivencia armónica".
La campaña se desarrollará entre marzo y noviembre de forma progresiva, un planteamiento que permitirá "encadenar distintos hitos comunicativos", reforzar su presencia en los contextos con mayor número de quejas vecinales y centrar cada fase en un comportamiento concreto, ha asegurado el Ayuntamiento.
EVITAR ALGUNAS CONDUCTAS
La campaña pretende evitar algunas conductas que "dañan la convivencia", como orinar en la calle, no recoger las heces de los perros, circular con bicicleta o patinete por las aceras, tirar basura en parques o plazas al hacer botellón o dejar basura en recintos festivos después de actividades de ocio.
Para maximizar su alcance, la campaña tendrá presencia en diversos soportes, tanto autobuses de Bilbobus, como centros municipales, marquesinas y otros elementos de mobiliario urbano, así como en prensa, radio y televisión, y en las webs y redes sociales municipales.
Con este despliegue, Bilbao busca llegar a toda la población e impulsar la transformación de hábitos cotidianos, según ha destacado el ayuntamiento
Esta iniciativa fue anunciada por el alcalde en el Pleno Extraordinario sobre el Estado de la Villa, celebrado el 15 de septiembre de 2025, donde señaló la reducción de las conductas incívicas como uno de los principales "retos sociales" de Bilbao para los próximos años.
En su intervención, Aburto recordó que "la limpieza de la ciudad no depende sólo de los servicios municipales" y que "el reto no deberá ser limpiar más, será ensuciar menos", subrayando que Bilbao es "la casa común" que corresponde cuidar entre todos.