La mitad de los niños murcianos tuvo pediculosis antes de la pandemia, según un estudio de CinfaSalud - CINFASALUD
BILBAO, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -
Dos de cada tres niños vascos tuvieron piojos antes de la pandemia y experto creen que, tras dos años en los que la incidencia de la pediculosis se ha reducido considerablemente, es previsible que, con la supresión de las medidas de distanciamiento social y de los grupos burbuja en los centros escolares, se incremente este problema de parásitos.
Estas conclusiones se desprenden del IX Estudio CinfaSalud: "Percepción y hábitos de los padres y madres españoles ante la pediculosis", avalado por la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC).
El estudio constata que dos de cada tres niños y niñas vascos de entre 3 y 12 años (66,8%) tuvieron piojos alguna vez en los tres años anteriores a la pandemia de covid-19.
El médico de Cinfa Julio Maset ha apuntado que ahora que las circunstancias sociales y sanitarias vuelven a ser las habituales de las de la época precovid, la pediculosis o infestación del cuero cabelludo y pelo por piojos va a volver a constituir "un problema de salud de alta incidencia en las aulas y hogares españoles".
Según ha explicado, es de esperar que los niños y niñas tengan de nuevo un comportamiento de mayor contacto entre ellos, sin distancia social y ese contacto directo cabeza con cabeza es la principal vía de contagio de los piojos. De hecho, se trata de una de las afecciones más contagiosas, junto al resfriado, por lo que considera "lógico pensar que su propagación aumentará este curso".
La investigación de Cinfa y SEFAC, realizada en 2019, se basa en un cuestionario online realizado a una muestra de 3.072 padres y madres españoles con hijos e hijas de 3 a 12 años escolarizados (4.204 niños y niñas), residentes en todas las comunidades autónomas.
El estudio confirma que en España la pediculosis es más frecuente en las niñas, ya que seis de cada diez (55,8%) tuvieron piojos en los tres años previos a la pandemia, frente a la mitad de los niños (47,5%) y ello debido a que el cabello largo supone una mayor superficie de transmisión para los parásitos.
La incidencia de los piojos en los escolares de 6 o más años es también significativamente mayor, ya que, como revela el estudio, este problema lo ha padecido el 55,7% de los niños de 10 a 12 años y el 52,8% de los que tienen de 6 a 9 años, frente al 42,9% de los más pequeños (3-5 años).
PAÍS VASCO
En el País Vasco, el 87,5% de las familias cree que sus hijos se contagiaron de piojos en el colegio, aunque una de cada diez (9,4%) apunta a la piscina, el 7,3% a campamentos, el 6,3% a actividades extraescolares y el 4,2%, en otro lugar sin precisar. Por último, el 3,1% cree que en el entorno familiar.
La vicepresidenta primera de SEFAC, Ana Molinero, ha explicado que, aunque es muy molesto, el Pediculus Humanus Capitis o piojo no transmite enfermedades, por lo que no es un peligro para la salud. De hecho, ha precisado que no siempre produce síntomas y, si los hay, el más frecuente es el picor y la necesidad de rascarse, "lo que puede llegar a provocar lesiones en el cuero cabelludo de los niños".
De hecho, siete de cada diez familias vascas (69,8%) detectan la pediculosis por el prurito (picor) que tienen sus hijos en la cabeza, aunque la mitad (56,3%) también ve los piojos en el cabello de sus hijos cuando les peinan, lavan o revisan la cabeza. Además, el 4,2% observa lesiones en el cuello o tras las orejas.
La investigación muestra también que, más allá de los síntomas físicos, el impacto psicológico de este problema es considerable, ya que uno de cada cinco padres y madres de Euskadi (20,8%) cree que tener piojos afecta emocionalmente a sus hijos y uno de cada tres (36,5%) siente que les afecta a ellos directamente -16 puntos porcentuales más-. "Esto pone en evidencia la necesidad de normalizar la pediculosis en la sociedad como un problema más de salud, fácilmente atajable y en absoluto vinculado al pelo sucio", según ha señalado el médico de Cinfa.
En España la mayor preocupación de los padres y madres españoles ante los piojos es el picor y las molestias que generan (35,2%), seguida de la posibilidad de que pueda contagiarse el resto de la familia (17,3%). Otras inquietudes son el riesgo de transmisión de enfermedades (16,9%), el "jaleo" que implica el tratamiento (14,4%), la repulsa que generan los piojos (8,5%) y el estigma de tener estos parásitos para sus hijos (7,6%).
Uno de cada cuatro progenitores con niños en edad escolar (24,7%) sigue creyendo que los piojos están relacionados con falta de higiene, lo que lleva a algunos padres y madres a temer que traten a sus hijos de diferente manera, de manera que la investigación constata que la "desinformación y falsas creencias acerca de la pediculosis siguen estando muy extendidas".
Según los expertos, este miedo al estigma y la vergüenza es uno de los principales motivos que conduce a los progenitores a no cumplir con la responsabilidad de notificar al colegio que sus hijos tienen piojos.
En concreto, uno de cada diez (13,3%) progenitores en España no avisa al colegio y la razón en uno de cada tres casos (29,9%), es la vergüenza y el miedo al estigma social. En el País Vasco, el porcentaje de familias que no lo notifica es mayor, de un 17,7%.
Otro de los falsos mitos se evidencia en el hecho de que la mitad de los progenitores españoles con niños en edad escolar sigue pensando que vuelan de una cabeza a otra (55%) o que las mascotas contagian piojos (47%). Además, uno de cada tres (29,2%) opina que el mejor remedio para eliminar los piojos es cortar el pelo, algo que no es necesario.
De acuerdo a la investigación, en el País Vasco, nueve de cada diez familias (90,6%) aplican un tratamiento pediculicida para eliminar los piojos y el 88,5% de ellas cree que fue eficaz. Sin embargo, el estudio revela que solo el 23% lleva a cabo el tratamiento correctamente, ya que el resto no aplica el conjunto de medidas necesarias para garantizar su efectividad.
Por otra parte, las medidas complementarias más utilizadas en Euskadi para eliminar los piojos son revisar el pelo de toda la familia (81,3%), indicar a los niños/as que eviten compartir artículos de pelo (64,6%) y lavar sábanas y toallas a 60C (63,5%). Además, uno de cada cuatro padres y madres (27,1%) aspira muebles, sofás y colchones y el 22,9% aísla los objetos que no pueden lavarse en una bolsa durante una semana.
El estudio revela también que en Euskadi la mitad de familias (53%) no utiliza repelentes de piojos ni siquiera cuando existen casos de pediculosis en el entorno cercano o los niños la han pasado recientemente. De hecho, en cuatro de cada diez hogares (42,7%), los niños y niñas con piojos han contagiado a otros miembros.
La investigación constata que dos de cada tres familias españolas (66,1%) no supieron exactamente cómo actuar cuando sus hijos tuvieron piojos por primera vez, por lo que necesitaron informarse.
Para solucionar estas dudas, la fuente de consulta más habitual a la que recurren los padres y madres vascos es el farmacéutico (54,2%), seguida de amigos o conocidos (37,5%), los médicos y enfermeros (29,1%) e Internet (28,1%). Además, el 9,4% de las familias consulta a su peluquero, el 5,2% pregunta a profesores u otros profesionales del colegio y el 4,2% recurre a revistas o libros.
Entre las recomendaciones para hacer frente a los piojos es informarse y desterrar "falsos mitos" sobre ellos, así como tomar medidas preventivas, aprender a pasar la lendrera correctamente, avisar al colegio y elegir el tratamiento adecuado sin confiar en remedios caseros.
Junto a ello, se destaca la importancia de seguir las instrucciones del fabricante al usar el pediculicida, extremar la higiene en casa y tener una vigilancia en los días posteriores al tratamiento.