Sandra García (Steilas), Iratxe Delgado (LAB), Ane Zelaia (ELA) y Unzalu Salterain (Etxalde). - EUROPA PRESS EUSKADI
BILBAO, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde han afirmado este lunes que la huelga general que han convocado el 17 de marzo por un SMI propio de 1.500 euros para Euskadi y Navarra ha sido "la única vía" que les ha dejado el "bloqueo" y la negativa al diálogo" que ha recibido su propuesta desde los gobiernos vasco y navarro y las patronales Confebask y CEN.
Así lo han trasladado, tras registrar su convocatoria en la sede del Gobierno Vasco en Bilbao, Ane Zelaia (ELA) e Iratxe Delgado (LAB), en nombre de estas cinco centrales sindicales que llaman a la ciudadanía a secundar la huelga general bajo el lema "Decidir aquí el salario mínimo. SMI de 1500 euro. Mejorar los salarios para repartir la riqueza".
Tal y como han explicado ambas representantes en euskera y castellano, el objetivo de esta movilización es "dar una respuesta colectiva ante el empeoramiento de las condiciones laborales y al aumento constante del coste de la vida", así como para exigir que la capacidad de decisión, en el ámbito de las relaciones laborales, "esté aquí".
Zelaia y Delgado han denunciado que "en los últimos años, los salarios no han experimentado un crecimiento suficiente como para responder al aumento del coste de la vida, lo que ha empeorado notablemente las condiciones de vida de las y los trabajadores vascos".
Por ello, a través de esta huelga general, "exigirán mejorar los salarios y un reparto más justo de la riqueza" y denunciarán que "mientras en los últimos años se han incrementado los beneficios de las empresas y del capital, las y los trabajadores han perdido poder adquisitivo".
En este contexto, han insistido en la necesidad "urgente" de un salario mínimo digno, que fijan en 1.500 euros, "decidido aquí y adecuado a la realidad socioeconómica de aquí".
Desde su punto de vista, esta propuesta "mejoraría de forma directa la situación de 167.000 trabajadores y trabajadoras en Hego Euskal Herria" y, además, "un SMI más alto, condiciona la negociación colectiva para que acuerden mayores subidas salariales", han argumentado.
En su intervención, Ane Zelaia ha interpelado "especialmente" al Gobierno Vasco y al PNV, desde donde han afirmado que la huelga general "no es la vía para reivindicar su propuesta y que la vía es el diálogo".
PUERTA CERRADA
A esas afirmaciones la representante de ELA ha respondido que "el diálogo es una vía que ya hemos explorado e intentado pero que mientras Confebask ni se ha sentado a hablar, en el propio Parlamento Vasco se ha dejado a un lado su masiva recogida de firmas y nos han cerrado la puerta".
Por lo tanto, ha añadido, "desde el Gobierno y el PNV no se ha abierto esta opción, ni siquiera al debate parlamentario" cuando, desde la perspectiva sindical, "adoptar medidas a favor de un salario mínimo digno es una cuestión de voluntad política" y su postura ejemplifica "el autoritarismo de los partidos políticos que, en el plazo de pocos meses y junto con la ILP de los pensionistas, han rechazado la voluntad de casi 300.000 personas y se han negado a abrir este debate".
Zelaia ha concluido que, para estos sindicatos, "queda claro que el PNV no quiere en realidad el diálogo sino mantener contenta a Confebask y seguir con sus negociaciones competenciales en Madrid, pero sin injerencias de la clase trabajadora".
Tras reiterar el bloqueo a ambas vías, la de la negociación y la parlamentaria, los sindicatos tienen "claro" que "tanto la patronal como los gobiernos de Euskadi y Navarra tienen responsabilidad directa en la situación actual" porque, a su entender, "no se puede mantener la neutralidad ante la pérdida generalizada de salarios ni mirar a otro lado ante el empeoramiento de las condiciones de trabajo".
Ante esta postura, a juicio de estos seis sindicatos, "es necesario abrir una tercera vía porque resulta imprescindible situar la cuestión del salario mínimo, tanto en Euskadi como en Navarra, como una reivindicación esencial en la renovación del estatus jurídico-político".
Por su parte, la representante de LAB, Iratxe Delgado ha afirmado que la subida de los salarios es "de justicia social" pero que, tras llamar a la patronal a negociar, "hemos recibido una negativa que no nos resignamos a aceptar y de ahí esta convocatoria de huelga general".
Tras llamar a la clase trabajadora vasca a secundar sus movilizaciones, y a organizarla "pueblo a pueblo y empresa a empresa" ha pedido "responder como país" porque "contar con un salario mínimo acorde a la realidad socioeconómica vasca es también una cuestión de soberanía", ha concluido.