BILBAO 18 Ago. (EUROPA PRESS) -
El alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, aseguró hoy que lleva "la quinta velocidad" en la petición que ha realizado al presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, para desarrollar una negociación "seria y en condiciones" con el objetivo de que los cuarteles de Loiola, que están "bastante infrautilizados" y tienen unos terrenos llanos "magníficos", se puedan convertir en vivienda de VPO para gente joven.
En una entrevista en Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Elorza recordó que San Sebastián "tampoco tiene suelo sobrado" y tiene que colocar sus infraestructuras "como podemos".
"Soy muy cabezón y estoy en quinta velocidad en el tema de los cuarteles de Loiola y voy a insistir muy mucho porque entiendo que, a día de hoy, no existen cuestiones de Estado y lo digo muy claramente, como para que el tema de los cuarteles de Loiola no se pueda negociar elegantemente, razonablemente con el Gobierno español para buscar un uso social", añadió.
Asimismo, indició que solicitarán ayuda a la Diputación guipuzcoana para que la capital pueda contar con una estación de autobuses "en condiciones" al lado de la estación de ferrocarril de Atocha, que permita la intermodalidad entre ambos medios de transporte.
Preguntado por la paralización de la Ley Municipal, criticó que el Consistorio donostiarra tiene "un carajal como todos los ayuntamientos vascos", con competencias "repetidas" por parte de las instituciones locales, forales y autonómicas. "Reivindico más fuerza, más recursos y más competencias para los ayuntamientos, porque las cosas se hacen mejor con más proximidad", dijo.
CAPITALIDAD EUROPEA
Sobre la candidatura de San Sebastián a la capitalidad europea de la cultura, el alcalde apostó por continuar con un "trabajo serio durante los próximos dos años, de reflexión intelectual y de creatividad para plantear" un proyecto "ambicioso y fuerte" sobre "lo que es Europa, las identidades compartidas y la cultura como un instrumento para la transformación social".
Por otro lado, otorgó a las fiestas recientemente celebradas en la capital guipuzcoana una puntuación "entre un seis y un siete" porque "el tiempo no ha sido aliado" debido a la lluvia y algunos actos "habría que retocar, que mejorar, que cambiar de escenario". También aseguró que con el nuevo pañuelo festivo ha existido "un problema de distribución" debido a que desde el Ayuntamiento "nos hemos quedado cortos".
En torno a las fiestas donostiarras, también criticó la manifestación que se celebró en favor de la ikurriña, porque "la guerra de banderas es algo anacrónico" que "no tiene ningún sentido" y existen sentencias firmen que obligan a que ondeen todas las banderas oficiales.