Presentación del informe "Coyuntura Ambiental de Euskadi 2025" de Ihobe - ENDIKA PORTILLO
BILBAO, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
Euskdi ha reducido un 38% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto al año 2005 y registra un 94% de días con buena calidad de aire, de acuerdo al informe "Coyuntura Ambiental de Euskadi 2025". Por otra parte, se constata un aumento de las personas "poco o nada preocupadas" por el cambio climático, que son ya el 28% de la población vasca.
El viceconsejero de Medio Ambiente del Gobierno vasco, Josu Bilbao, y el director general de Ihobe, Alexander Boto, han sido los encargados de presentar este estudio que recoge la evolución anual de nueve temáticas ambientales en Euskadi como son cambio climático; calidad del agua; calidad del aire; salud del suelo; biodiversidad; economía circular; residuos; economía y medio ambiente y ciudadanía y medio ambiente.
Ihobe realiza anualmente el seguimiento de estos indicadores de acuerdo con los estándares de medición ambiental de la Unión Europea y ha ofrecido la información con los últimos datos disponibles, en algunos casos correspondientes a 2025 pero también relativos a otros ejercicios.
En la presentación se ha subrayado que el informe constata "avances significativos" en descarbonización, mejora de la calidad del aire y aumento de la superficie de suelos recuperados, con un descenso continuado del vertido de residuos. El estudio, a juicio de sus responsables, confirma que se avanza "de forma sólida" pero se advierte de que la mejora ambiental de Euskadi "exige ambición y un compromiso compartido".
En este sentido, el viceconsejero ha aludido a la necesidad de "concienciar mejor" a la ciudadanía teniendo en cuenta la evolución de la percepción social del medio ambiente que se recoge también en el informe.
En concreto, de acuerdo a la encuesta realizada a finales del pasado año, la preocupación climática se reduce, ya que un 28% de los vascos se declara "poco o nada preocupado" por el cambio climático, mientras que 72% dice estar "muy, bastante o extremadamente preocupado", un porcentaje en tendencia descendente (76% en 2024).
El año anterior, en 2024 era un 23% los ciudadanos vascos que afirman estar poco o nada preocupados, de manera que esa opinión ha aumentado cinco puntos, pero respecto a 2017, el incremento es de 11 puntos, ya que ese año el porcentaje que tenía esa opinión era solo un 17% de los vascos.
La encuesta también apunta que un 51% de la ciudadanía declara estar dispuesta a cambiar sus hábitos para ser más respetuosa con el medio ambiente, mientras que un 34% lo haría si el cambio no supone un gran esfuerzo. Por su parte, un 14% afirma que no está dispuesto al cambio, un porcentaje que ha aumentado desde 2023, cuando solo era un 4%.
El viceconsejero ha señalado que esa menor preocupación climática es también una tendencia que se aprecia en el resto de Europa y ha afirmado que pueden ser múltiples los factores, entre ellos la influencia del ámbito internacional o el propio momento en el que se realiza la encuesta.
Por ello, ha insistido en incidir en concienciar a la ciudadanía y ha remarcado que es "momento de ciencia y de evidencias científicas" que es en lo que se basan las políticas públicas del gobierno.
TEMÁTICAS AMBIENTALES
Entre los distintos parámetros analizados está el de la calidad del aire y el informe constata que hay una tendencia positiva pero siguen siendo precisas "actuaciones locales".
En concreto, en 2024 Euskadi registró un total de 94% de días con calidad del aire "buena o muy buena, tres puntos más que en el ejercicio anterior y frente al 83% de 2015.
La exposición urbana a partículas PM10 (es decir, partículas en suspensión de un diámetro de hasta 10 micrómetros) registra también un descenso sostenido, situándose en 14,1 ug/m3 lo que supone un descenso "muy significativo" del 33% respecto a 2012. Además, han apuntado que las concentraciones de NO2 (dióxido de nitrógeno) y partículas se mantienen por debajo de los límites europeos, consolidando "una mejora continuada".
Esta evolución tiene que ver con la reducción de las emisiones procedentes del tráfico y de la actividad industrial, así como por las medidas de control y gestión de episodios naturales como intrusiones de polvo sahariano.
El viceconsejero ha precisado que, de acuerdo a la normativa por la que se rigen, se "cumple sobradamente" en calidad de aire, pero también se ha hecho un análisis respecto a la directiva europea aprobada en 2024, pendiente de transposición en España.
Se concluye que, a día de hoy, respecto a la partículas PM10 ya se cumplen los objetivos marcados para 2030 y sobre las PM 2.5 solo dos estaciones en las que se miden (Bilbao y Lezo) no cumplirían. "Si el límite establecido en el año 2030 es de 10, la media de esas estaciones es de 10,1", ha añadido.
CO2
Por otra parte, respecto a la reducción de gases de efecto invernadero, entre 2005 y 2024, las emisiones de gases de efecto invernadero se han reducido un 38%, acercándose al objetivo de reducción del 45% para 2030, pero el viceconsejero ha señalado que "toca apretar" y los pasos deben ser "continuados" porque "un paso atrás puede ser una debacle".
En concreto, Euskadi emitió en 2024 un total de 15,8 toneladas de GEI, con ese 38% de reducción, una bajada que ha aumentado un 1% respecto a la registrada en 2023 que era del 37%.
El viceconsejero ha apuntado que, aunque el sector del transporte ha aumentado un 6% sus emisiones, ello se ha visto compensado por la reducción en el ámbito de energía e industria. Los principales focos de gases de efecto invernadero o CO2 equivalente son el transporte con un 41%, el energético un 29% y la industria un 17%.
Por otra parte, la participación de las energías renovables en el consumo final de energía continúa aumentando y alcanza el 21,3%, creciendo un punto respecto al ejercicio anterior y siendo el objetivo para 2030 llegar al 35%. En este apartado, hay diferencias con Europa, donde la media está cercana al 25,2%.
Otro apartado alude a la recuperación de suelos potencialmente contaminados y en 2024 fueron 1.639 hectáreas recuperadas frente a las 944 hectáreas de 2015. El objetivo es llegar en 2030 a 2.100 hectáreas.
En cuanto a la ocupación del territorio, la tasa de artificialización del suelo se mantiene prácticamente estable y se sitúa en el 6,83%.
En materia de residuos, la generación de residuos urbanos se mantiene relativamente estable desde 2003. En Euskadi se generan alrededor de 1.116.000 toneladas de residuos urbanos, de los cuales aproximadamente el 84% correspondieron a residuos domésticos. Esta cantidad supone unos 439 kilos de residuos urbanos por habitante al año y el objetivo es bajar esa cifra a 419 kilos anuales por habitante para el final de la década. Josu Bilbao ha indicado que el objetivo es reducir los depósitos porque no hay intención de poner en marcha nuevos vertederos.
"AVANCES MÁS LENTOS"
Por otra parte, el informe identifica ámbitos donde los avances son más lentos, especialmente en el estado ecológico de las masas de agua superficiales y en algunos indicadores de biodiversidad, como el de las aves acuáticas invernantes.
El estudio señala que en 2024 el 53% de las masas de agua superficiales estaban en buen estado, frente al 44% de 2015 y la mejora se debe a las obras de saneamiento llevadas a cabo. Han añadido, a día de hoy en Euskadi hay 62 ríos en buen estado, frente a los 54 del año 2023.
Por otra parte, han apuntado que la protección del territorio se consolida y el 23% de la superficie de Euskadi está protegida por la Red Natura 2000, al aumentar a 56 los espacios protegidos, aunque "persisten señales de deterioro en determinados grupos biológicos". Según apunta el Gobierno, el declive de las aves costeras pone de relieve "la necesidad de reforzar la biodiversidad en las políticas sectoriales y en los usos del suelo".