Gente en la calle en Barakaldo (Bizkaia) - EUROPA PRESS
BILBAO, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -
Euskadi contará al 1 de enero de 2045 con 2.295.100 residentes, de los que 1.115.304 serán hombres (48,6%) y 1.179.796 mujeres (51,4%). En términos absolutos, representa un incremento de cerca de 77.000 personas respecto a 2025 y en términos relativos del 3,5%, que se deberá exclusivamente al saldo migratorio, concentrándose el 78% del aumento total durante el primer decenio, entre 2025 y 2035, según las Proyecciones Demográficas realizadas por Eustat.
Según los datos publicados este martes por Eustat, la evolución demográfica será positiva en los tres territorios históricos, con incrementos absolutos de la población de magnitud relativamente similar en Gipuzkoa y Bizkaia e inferiores en Álava.
No obstante, en términos relativos se consolida la pauta diferencial observada en los últimos años, manteniéndose Álava como el territorio con mayor dinamismo demográfico (con un incremento del 6,6% entre 2025 y 2045), seguida de Gipuzkoa (con un 3,7%), mientras que el ritmo de Bizkaia (con un 2,4%) se sitúa por debajo del previsto para el conjunto de Euskadi.
Esas diferencias de crecimiento relativo provocarán un ligero incremento del peso demográfico de Álava, de 0,5 puntos porcentuales, hasta representar el 15,7 % de la población residente en Euskadi en 2045, y una reducción de similar magnitud del de Bizkaia, hasta el 51,6%, manteniéndose prácticamente constante el de Gipuzkoa en torno del 32,7%.
El crecimiento de la población de la Comunidad Autónoma Vasca se deberá exclusivamente al saldo migratorio, que aportará algo más de un cuarto de millón de personas en las dos próximas décadas, como resultado de la diferencia entre inmigración y emigración.
Por el contrario, se prevé la persistencia de un saldo natural o vegetativo de signo negativo, en línea con la tendencia observada en los últimos años, que representará, como resultado de la diferencia entre nacimientos y defunciones, una disminución de aproximadamente 177.000 personas, lo que equivale a una pérdida media en torno a 8.870 personas cada año.
La población menor de 20 años, que representaba un 17,3% del total de Euskadi a principios de 2025, se reduciría al 15,2% en 2045 y sus efectivos disminuirían en unas 33.500 personas (-8,7%).
Se estima que la población adulta, es decir, la de 20 a 64 años de edad, perdería unas 94.900 personas en estos 20 años, el equivalente a una reducción en todo el período del 7,3%, descenso que proviene casi exclusivamente de los grupos de 35-49 y de 50-64 años, con 35.200 y 84.000 personas menos, respectivamente.
La población de 65 o más años podría aumentar en unas 205.300 personas, por lo que su peso llegaría al 32,5% en 2045 (8,2 puntos porcentuales más que en 2025). Los mayores incrementos relativos se darían entre la población de 85 y más años, que, en 2045, alcanzaría la cifra de 153.100 personas, 64.700 más que en 2025, lo que supondría el 6,7 % de total de población.
AUMENTO DE LOS NACIMIENTOS
Según ha indicado Eustat, en los próximos años, se prevé una recuperación moderada de la natalidad que se sustentará, por un lado, en el aumento de la población femenina en las edades más fecundas y, por otro, en una ligera recuperación de los niveles de fecundidad, que pasarían de 1,11 hijos por mujer en 2024 a 1,35 hijos en 2044.
La combinación de ambos factores provocará que la cifra de nacimientos aumente de los cerca de 12.900 observados en 2024 hasta los 17.600 estimados para finales de 2044, lo que supone un incremento del 36%.
La esperanza de vida al nacimiento alcanzaría 84,9 años para los hombres y 89,2 años para las mujeres en 2044, partiendo de los 81,9 y 87,2 años, respectivamente, en 2024, más elevadas que el promedio de la Unión Europea. La diferencia de esperanza de vida al nacimiento entre mujeres y hombres pasaría de 5,3 años en 2024 a 4,3 en 2044.
SALDO MIGRATORIO
El número de inmigrantes en todo el periodo proyectado se concentraría en torno a los 53.200 anuales, partiendo de los 59.000 inmigrantes en 2024, y estimándose en 51.000 en 2044.
Las entradas provenientes del extranjero se estiman en 32.200 al año, es decir, un 60,5%, proporción algo inferior a la de 2024, cuando la proporción de inmigrantes procedentes del extranjero fue del 64,3% en Euskadi.
Por su parte, las emigraciones se calculan en unas 40.500 al año para todo el período 2025-2044, valor que en 2024 fue de 38.107, con un 49% de destinos al extranjero.
Para el conjunto de las dos próximas décadas, la distribución será casi al 50% entre el extranjero y el resto de España. Por lo tanto, el saldo migratorio, producto de la evolución de estos dos componentes, aportaría 12.700 personas al año en todo el período 2025-2044, aunque se puede diferenciar entre el valor de la primera década, 2025-2034, con un saldo promedio de 15.400 personas anuales y 10.000 en el período 2035-2044. Prácticamente todo el saldo migratorio se debe al intercambio con el extranjero.
Por territorios históricos, correspondería a Bizkaia un saldo positivo anual de 7.300 personas en el periodo, a Gipuzkoa de 3.100 personas, y a Álava de 2.300 personas al año.
En relación con los movimientos migratorios entre los territorios históricos se ha asistido a lo largo de este siglo a un incremento sostenido, al pasar de los 4.202 de media en el trienio 2000-2002 a los 6.432 del trienio 2022-2024, en gran medida por la mayor presencia de población extranjera, que se caracteriza por una mayor movilidad, según ha apuntado Eustat.
Para el conjunto del periodo 2025-2045 se prevé que se producirán en torno de 160.000 movimientos internos, pero su impacto sobre la evolución demográfica futura de los distintos territorios históricos no será muy relevante ya que los saldos resultantes serán de escasa cuantía, con ligeras pérdidas por migración interna en Bizkaia a favor de Gipuzkoa, siendo el saldo migratorio interno de Álava negativo pero próximo a nulo, ya que en ese territorio las salidas por migración interna casi se equipararán con las entradas.