BILBAO, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -
Eusko Ganberak ha afirmado que el acuerdo de aranceles entre EEUU y la UE aporta "estabilidad, al menos superficial y temporal", aunque consagra un escenario "mucho más perjudicial" para las exportaciones vascas que el vivido durante la anterior presidencia norteamericana.
En un comunicado, ha señalado que el reciente acuerdo comercial entre EEUU y la Unión Europea, que fija un tope arancelario general del 15% para la mayoría de productos europeos, presenta "desafíos significativos para la industria vasca" y se ha comprometido a colaborar con las administraciones públicas y las empresas vascas en líneas de actuación para la mitigación del impacto de este acuerdo.
Según ha manifestado, este acuerdo no se puede considerar positivo, ya que sigue siendo muy superior al marco de libre comercio previo a la era Trump, cuando los aranceles oscilaban entre el 1,5% y el 4,8%, si bien se ha evitado "una escalada arancelaria más grave, -se llegó a amenazar con tarifas del 30% o superiores- lo que "habría sido especialmente perjudicial para sectores como la automoción y los bienes de equipo entre otros".
Eusko Ganberak ha precisado que, en el caso del hierro, acero, aluminio y sus manufacturas no se ha reducido el arancel actual del 50% por la vía del acuerdo, lo que "es una muy mala noticia". "Las negociaciones y el hecho de haber alcanzado un acuerdo bilateral dejan abierta la puerta al establecimiento de contingentes que, de materializarse, supondrían un balón de oxígeno para el sector", ha agregado.
Según ha subrayado, el acuerdo, en líneas generales, aporta "estabilidad, al menos superficial y temporal", aunque consagra un escenario "mucho más perjudicial" para las exportaciones vascas que el vivido durante la anterior presidencia norteamericana.
"No solo el sobrecoste procedente del arancel va a continuar impactando directamente en la competitividad de las exportaciones, sino que la mayor carga burocrática también reduce el margen neto", ha agregado.
Además, ha apuntado que la nueva dinámica arancelaria en EEUU supone una ruptura del principio de Trato de la Nación Más Favorecida (NMF), por el que un país miembro de la OMC "no puede discriminar entre sus socios comerciales al aplicar aranceles". Esta situación, a su juicio, genera "importantes asimetrías en el acceso al mercado entre los diferentes países en virtud de sus acuerdos particulares".