Hallan restos de delfín en un pesquero fondeado en el Puerto de Bermeo (Bizkaia)

El pesquero con restos de delfín podría haber cometido seis infracciones graves
SUBDELEGACIÓN GOBIERNO GIPUZKOA
Publicado 07/03/2019 15:42:27CET

La embarcación podría haber cometido seis infracciones graves por captura de una especie protegida

SAN SEBASTIÁN, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Servicio de Inspección de Pesca del Gobierno Vasco ha hallado carne de un animal acuático, que con toda probabilidad es de delfín, en un pesquero fondeado en el Puerto de Bermeo (Bizkaia). La embarcación habría cometido presuntamente seis infracciones, cinco de las cuales se resolverían por vía administrativa --con sanciones que irían desde los 601 euros a los 60.000 euros--, y otra más habrá de resolverse por vía judicial.

Inspectores de pesca marítima de la Dependencia de Agricultura y Pesca de la Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa, dependientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), se desplazaron este pasado miércoles al Puerto de Bermeo para controlar y examinar la descarga de un buque sospechoso de estar llevando a cabo actividades delictivas que contravienen las normas de conservación de especies protegidas.

Según ha informado la Subdelegación del Gobierno en Gipuzkoa, la actividad de seguimiento e investigación del buque se venía realizando, conjuntamente con el Servicio de Inspección de Pesca del Gobierno Vasco, desde el momento en el que se tuvo conocimiento de la presunta actividad delictiva, y se concretó este pasado miércoles tras "observar la derrota sospechosa que había tomado el pesquero".

Una vez a bordo de la embarcación, los inspectores hallaron carne de mamífero -que según los primeros indicios apuntados por entidades dedicadas a la protección de los cetáneos podría ser de delfín- y tres fusiles de pesca submarina, prohibidos en este tipo de embarcación. Mientras en la proa del barco los inspectores examinaban los fusiles, el patrón "aprovechaba para tratar de deshacerse de la carga lanzándola a la mar por la popa".

Con la colaboración de la Ertzaintza, que desplazó al puerto vizcaíno a efectivos de su unidad de Medio Ambiente y a un equipo de buzos, la carga arrojada al mar pudo ser recuperada casi en su totalidad. La carne está siendo ahora analizada genéticamente para determinar con exactitud a qué animal pertenece.

Asimismo, y ante los indicios de estar ante la captura de una especie protegida, actividad que está tipificada como delito, la Dependencia de Agricultura y Pesca de esta subdelegación del Gobierno ha puesto el caso en manos de la Ertzaintza.

De las presuntas infracciones cometidas por el pesquero, cinco de ellas serían infracciones graves, que conllevarían la apertura de un procedimiento administrativo (con sanciones que irían desde los 601 euros a los 60.000 euros) y otra más implicaría un proceso penal (cuyas multas oscilan de 6.000 euros a 60.000 euros si se trata de una especie protegida, y de 60.000 euros a 300.000 euros si es una especie catalogada como vulnerable).

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