La hogares vascos terminan 2023 algo menos pesimistas, aunque la confianza sigue en valores negativos

Prevalecen prioridad y prudencia en el gasto y la mejora de la confianza dependerá, entre otros factores, del grado de reversión de la inflación

Europa Press País Vasco
Publicado: jueves, 21 diciembre 2023 12:12

BILBAO, 21 Dic. (EUROPA PRESS) -

La confianza de los hogares vascos se ha recuperado un poco en el cuarto trimestre del año, afrontando 2024 con algo menos de pesimismo, aunque sigue en valores negativos (-9), según los datos del estudio que realiza trimestralmente Laboral Kutxa, que recoge que el resultado anual provisional (-9), similar al registrado en 2022 (-11).

La senda de mejora de la confianza dependerá del grado de reversión de la inflación, la contención (o rebaja) del precio del dinero, la continuidad en el impulso de la actividad económica y, sobre todo, del empleo. Mientras tanto, los hogares vascos se adaptan, prevaleciendo la prioridad y prudencia en el gasto, según las conclusiones del estudio de Laboral Kutxa, que ha sido elaborado en función de una encuesta realizada a 800 personas en la Comunidad Autónoma Vasca, entre el 13 y el 24 de noviembre.

El deterioro de la confianza de los hogares vascos arrancó en el segundo trimestre de 2022, en un escenario dominado por la desestabilización que introdujo la espiral inflacionista (y la
consecuente subida de los tipos de interés) y la inestabilidad geopolítica (invasión rusa de Ucrania y su impacto en los mercados energéticos). Ambos factores habrían ido aplacando su impacto en la confianza de los hogares (una inflación que se controla y una guerra sin resolver, pero con menores consecuencias sobre los mercados y precios energéticos).

En el informe se señala, respecto a la evolución socioeconómica general en los próximos doce meses, que aunque los hogares vascos muestran un menor pesimismo que en el Estado (-20), la UE-27 (-18), Francia (-15), Alemania (-16) o Países Bajos (-16), apuntan hacia una percepción compartida (incertidumbre) pero particularizada en cada caso con respecto del grado de reversión de la espiral inflacionista y del sostenimiento de la actividad económica y del empleo.

Los cuatro componentes de la confianza de los hogares mejoran y contribuyen a la recuperación registrada (-9), lo que supone cuatro puntos más que en el trimestre anterior. Así, las expectativas sobre la evolución de la economía general siguen siendo negativas (-21) frente al mejor desempeño de las expectativas sobre la evolución del desempleo (-4) y del ahorro (-1), que son casi positivas. En coherencia con ambos índices parciales, la mayor mejoría (+7 puntos) corresponde a las expectativas sobre la economía del hogar (-9).

Según explica Laboral Kutxa, este pesimismo sobre la economía general parece que está sobredimensionado, con un cierre provisional de crecimiento económico de la Comunidad Autónoma Vasca (1,7%-1,8%) y unas previsiones del 2,1% para 2024, lo que es "una trayectoria positiva".

Los hogares vascos se consolidan en la neutralidad con respecto de las expectativas relativas a la evolución del desempleo, un índice que en el cuarto trimestre se recupera muy levemente (-4) y que el balance global del año está muy cerca de llegar a ser positivo (-4).

Los hogares vascos estiman que en los próximos doce meses la evolución del mercado laboral vasco será parecido al que ya se viene registrando. Frente a estas expectativas (construidas sobre lo
que las personas ven en su entorno) hay dos resultados a destacar (promedio enero-noviembre).

De una parte, Euskadi cuenta con 997.275 afiliaciones a la Seguridad Social en 2023 (+1,6%, sobre 2022), cifra que es un máximo histórico. Y, por otra parte, el desempleo (paro registrado) es de 108.582 personas, manteniendo su tendencia a la baja (-4,3% sobre 2022) y muy posiblemente rebajará dicho resultado al cierre del año.

Las expectativas de los hogares vascos sobre la economía del hogar mejoran bastante (+7 puntos), pero siguen siendo ligeramente negativas (-9). El dato medio anual ya es menos negativa (-12) que en 2022 (-17), ejercicio lastrado por el pesimismo de los hogares sobre la evolución de los precios (-48), indicador que ha mejorado sensiblemente a lo largo de 2023 (-6).

En el cuarto trimestre se observa el aumento del grupo de hogares que estima una mejoría (12%) frente al recorte de los que vaticinan un empeoramiento (25,4%).

Los hogares vascos mejoran su expectativa de ahorro (+3 puntos), siendo el indicador parcial de la confianza mejor valorado tanto en el cuarto trimestre (-1) como en el balance del año (-2, promedio
de los cuatro trimestres), que ya es casi positivo.

Los cuatro componentes de la confianza de los hogares mejoran (en mayor o menor medida) y contribuyen a la recuperación registrada (-9), 4 puntos más que en el anterior trimestre. No obstante, las expectativas relativas a la evolución de la economía general siguen siendo negativas (-21), siendo el peor componente de la confianza.

Por otra parte, destaca la positiva trayectoria de las expectativas sobre la evolución del desempleo (-4) que, junto con el índice de expectativas de ahorro (-1), son casi positivos. En coherencia con ambos índices parciales, la mayor mejoría (+7 puntos) corresponde a las expectativas sobre la economía del hogar (-9).

GASTO Y LA INVERSIÓN DEL HOGAR

En este marco, los hogares vascos mantienen unas expectativas negativas sobre el crecimiento de los precios (-7), con un balance del año (-6) y lo son aún más en la valoración del momento actual para la realización de compra (-23), aunque mejora notoriamente con respecto del trimestre anterior (+6 puntos).

Asimismo, el índice de expectativas de realización de grandes compras de los hogares vascos apenas ha variado (-7), apuntando hacia una evolución tendencial plana (en volúmenes similares a los actuales).

En el tercer y cuarto trimestre, menos del 0,5% de los hogares vascos señala que, casi seguro, comprará una vivienda en los próximos doce meses, con un perfil que se debilita. Además, en el acumulado enero-octubre se han realizado 17.985 operaciones de compra-venta, que sería la tercera mejor cifra desde 2016 pero inferior (-11,4%) a 2022. El aumento del coste hipotecario, la escasez de oferta y el factor envejecimiento (creación de hogares) enfriarían esta trayectoria, según Laboral Kutxa.

El grupo de hogares que comprará un vehículo en los próximos 12 meses se mantiene (4%) y las cifras de matriculación de vehículos nuevos mejoran (+11,6%, enero-noviembre), pero en un volumen (22.053 unidades) muy alejado de los valores registrados entre 2016-2019 (por encima de 35.000 unidades).

Según las conclusiones de Laboral Kutxa, la confianza de los hogares vascos en el cuarto trimestre mejora un poco, afrontando el nuevo año algo menos pesimistas.

La senda de mejora de la confianza dependerá del grado de reversión de la inflación, la contención (o rebaja) del precio del dinero, la continuidad en el impulso de la actividad económica y, sobre todo, del empleo, ha apuntado, para señalar que, "mientras tanto, los hogares vascos se adaptan, prevaleciendo la prioridad y prudencia en el gasto".

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