Karmele Jaio presenta este jueves en Bilbao 'Corazón de piedra', diccionario con su "definición íntima de la realidad"

El acto tendrá lugar en la Biblioteca de Bidebarrieta en un encuentro de entrada libre en el que la escritora conversará con Txani Rodríguez

Karmele Jaio
Karmele Jaio - TRIKU VILLABELLA
Europa Press País Vasco
Publicado: jueves, 15 enero 2026 14:27

BILBAO, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -

La escritora Karmele Jaio (Vitoria-Gasteiz, 1970) presenta este jueves en Bilbao su nuevo libro, 'Corazón de piedra' (Destino), un compendio literario en donde los textos son "una definición íntima de la realidad" ordenados en forma de entradas de un diccionario donde reúne reflexiones surgidas "al mirar el mundo grande y pequeño que nos rodea y a las relaciones, grandezas y miserias con las que convivimos a diario".

La presentación tendrá lugar en la Biblioteca Bidebarrieta de Bilbao en un encuentro abierto al público, con entrada libre hasta completar aforo previsto a las 19.00 horas y en el que la autora conversará con la también escritora y periodista Txani Rodríguez.

En declaraciones a Europa Press Euskadi, sobre qué fue antes, si el formato literario o los textos, Karmele Jaio explica que "fueron antes los textos y elegí el formato diccionario porque las palabras son muy importantes en mi vida, y era una manera de darles protagonismo".

Otra de las razones, prosigue, es que suele acudir a los diccionarios "cuando no entiendo alguna palabra, y recurro también a la escritura cuando no entiendo algo porque, para mí, escribir es un descubrimiento donde busco una definición de la realidad y estos textos son una definición íntima de esa realidad".

Los relatos son de extensión dispar, unos de apenas unas palabras y otros en forma de anécdotas personales o historias y confidencias recogidas de otros, desarrolladas en torno al término de la letra elegida del alfabeto y a conceptos como "las heridas, la belleza, la injusticia, la amistad, la vejez o el tiempo".

Sobre cómo definiría su obra, la escritora alavesa afirma que, a su entender, es "un diccionario de los sentimientos y emociones que me provoca mirar a mi alrededor", puesto que habla "de relaciones, de las palabras no dichas, de la niñez y de la vejez y de la vida vivida con atención", reflexiona.

Preguntada por si cree que no tener un corazón de piedra es una apuesta segura por sufrir más en esta vida, Jaio considera que "no tener corazón puede prevenir que sientas dolor o decepción pero es también una manera de vivir a medias" porque, subraya, "un corazón de piedra tampoco advierte la belleza, ni la bondad, ni es capaz de sentir empatía".

En este punto recuerda que un día escuchó a su abuela decir que "era mejor tener un corazón de piedra para estar protegida de los dolores que nos provoca la vida" y porque "es más fácil vivir con un corazón que no siente demasiado, porque el mundo está pensado para quienes tienen los corazones blindados".

En ese sentido, cuestionada por su opinión de que ese modelo endurecido se imponga entre gobernantes que cuentan con muchos adeptos, la escritora considera que "vivimos en un mundo en el que el dolor ajeno, más que dolor, nos es solo ajeno, en un mundo cada vez más individualista donde el individualismo se disfraza de libertad o de empoderamiento". "Estos textos, precisamente, invitan al lector a mirar a la vida de los otros", precisa.

Preguntada por si asistir y contemplar tragedias en directo insensibiliza porque uno se acostumbra a verlas, Jaio asegura que, por su parte, se resiste a acostumbrarse a la injusticia porque, subraya, "no acostumbrarse a la injusticia hoy es revolucionario", a pesar, añade, de que "estemos viviendo una época en la que las presenciamos diariamente y en directo".

En este sentido, sobre por qué cree que la bondad y lo positivo pasan más desaparcibidos hoy día, la escritora asegura que "quizás es porque son tan profundas las injusticias que presenciamos, que nos anestesian también para percibir lo bueno".

A su entender, "es difícil a veces apreciar la belleza tal y como está el mundo, pero no podemos rendirnos y la literatura y las artes en general nos dan una oportunidad para ello; para apreciar la belleza incluso en un paisaje dramático".

Respecto a cómo de complejo es tratar de traducir las emociones íntimas a la palabra escrita, Jaio resalta que "escribir es precisamente traducir las emociones a palabras y no siempre es fácil porque las emociones son muchas veces abstractas y la escritura nos ayuda a aterrizarlas y convertirlas en algo concreto".

Tal y como añade, "este proceso supone un descubrimiento para quien se dedica a escribir y yo no escribo sobre lo que sé sino sobre lo que quiero saber" revela.

Por eso está organizado como un diccionario porque, "al igual que acudo a los diccionarios queriendo entender el significado de una palabra, recurro así a la escritura cuando no entiendo algo, cuando me cuesta encontrar una explicación sobre lo que acontece a mi alrededor o sobre lo que siento".

Tras afirmar que escribir estos textos ha supuesto para ella un pequeño refugio desde el que pensar sobre su mundo pero, sobre todo, ha sido una oportunidad para hacerlo sobre lo que ve, reconoce que "lejos de endurecer mi corazón, lo ha vuelto más permeable, aunque no solo al dolor, a las decepciones o a la injusticia que habitan el mundo, sino también a la bondad y a la belleza que nos rodean y que pasan tantas veces desapercibidas".

Tal y como sostiene en la carta que abre su obra, "este libro se ha convertido en una especie de alfabeto de latidos donde las palabras, además de estar acompañadas por la definición que se hace de ellas, también lo están por lo que han inspirado en mí, por mi intento de descubrir a través de la escritura la razón por la que, en algún momento, han provocado que mi corazón latiera más rápido".

Contador

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado