Actualizado 09/10/2009 22:16 CET

LAB exige la retirada inmediata del segundo ERE en Tubos Reunidos fruto de una "codicia que no tiene fin"

BILBAO, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

El sindicato LAB exigió a la Dirección de la empresa Tubos Reunidos (Amurrio, Álava) la retirada "inmediata" del segundo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado por ayer en modalidad de suspensión, fruto de una "codicia que no tiene fin".

Según informó la central en un comunicado, la documentación presentada al Comité de empresa y a la Delegación de Trabajo solicita un expediente de suspensión para 767 trabajadores por 13 meses (de noviembre de 2008 a diciembre de 2009) y con una afectación máxima del 75 por ciento de la jornada, lo que viene a ser 167 días máximos de expediente.

Además de la presentación del expediente, LAB recordó que, el pasado día 1 de octubre, la empresa "amenazó" con un acuerdo de convenio para dos años, con propuesta de congelación salarial y la destrucción de 80 puestos de trabajo, principalmente a través de eliminación de relevos.

"La codicia de Tubos Reunidos no tiene fin, aun teniendo en el primer semestre del 2009 unos beneficios de 8,32 millones de euros, (aun aplicando el ERE) presenta en el Gobierno vasco un nuevo expediente que les permita seguir consolidando sus beneficios y reparto de dividendos a costa nuevamente del dinero público", insistió.

LAB remarcó que no confía en la Dirección de Tubos reunidos, como ya se lo comunicó al director general, Fernando Noguera, porque no le merece tinen fe "ni en sus palabras, ni en las formas" a las que tiene "acostumbrados" a la parte social, con "suspensión y aplazamiento de reuniones, paralización de la negociación de convenio, continuos conflictos laborales, negación de participación, falta de información y, sobre todo, las maneras en que la Dirección está gestionando el expediente actual".

"Emplazamos al Gobierno vasco para que actúe con responsabilidad frente a los trabajadores y trabajadores de Tubos Reunidos, no aceptando este expediente que supone un nuevo atraco por parte del capital a la clase trabajadora. Esperamos que en esta ocasión se defiendan los derechos de los trabajadores y no los de la clase empresarial y banqueros", concluyó.