Mesa de Diálogo Social - EUROPA PRESS
VITORIA, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Mesa del Diálogo Social, reunida este martes en Vitoria, ha acordado la creación de un grupo de trabajo sobre migraciones para "anticipar retos y aprovechar oportunidades" y ha sentado las bases de la futura Ley vasca de Participación Institucional, que "consolidará el papel estructural del diálogo social en Euskadi".
A estos dos acuerdos se han sumado otros sobre el avance en el desarrollo de un modelo propio de formación para personas trabajadoras y la inclusión de un paquete de medidas para hacer frente al impacto económico del conficto de Oriente Medio.
El grupo de trabajo sobre migraciones constituirá un espacio permanente de colaboración entre el Gobierno Vasco y los agentes sociales que permitirá analizar y abordar el papel de la migración laboral ante los retos demográficos y de empleo en Euskadi.
Este enfoque integral vincula las políticas activas de empleo con la gestión de la migración laboral, con el objetivo de promover procesos migratorios seguros, ordenados y regulares, garantizar los derechos de las personas migrantes y favorecer su integración laboral.
Entre sus funciones destacan el análisis continuo del impacto de la migración en el empleo, la identificación de necesidades de empresas y trabajadores, y la elaboración de propuestas para su traslado a la Mesa de Diálogo Social.
La mesa también ha acordado las bases de la futura Ley vasca de Participación Institucional, que "consolidará el papel estructural del diálogo social en Euskadi". Esta ley abrirá "un proceso de reflexión" sobre el papel de sindicatos y organizaciones empresariales en el sistema democrático y económico vasco.
El acuerdo establece un marco "común y estable" para reforzar la participación institucional y el diálogo social en Euskadi, reconociendo su valor constitucional y democrático.
Además, define como "ejes principales" el "papel prioritario" de organizaciones empresariales y sindicales en políticas públicas transversales, "la clarificación de los sujetos legitimados según las materias" y la regulación de derechos y procedimientos de participación, así como la institucionalización de la Mesa de Diálogo Social.
También prevé el refuerzo presupuestario de esta actividad, regula las consecuencias de la falta de participación efectiva de los agentes sociales y excluye órganos con naturaleza propia, como el Consejo de Relaciones Laborales y el Consejo Económico y Social, con el objetivo de "dotar de mayor coherencia, estabilidad y calidad democrática al modelo vasco de gobernanza socioeconómica".
El acuerdo sobre el desarrollo del modelo propio de formación para personas trabajadoras consolida y valida el modelo vasco definido en 2022, destacando la coordinación entre los departamentos de Economía, Trabajo y Empleo y de Educación. Con este paso, cierra la fase de diseño y se inicia un despliegue progresivo para el periodo 2026-2028, basado en "la integración de la formación acreditable y certificable, la implicación de toda la red de centros y la creación de un registro autonómico de certificaciones".
Además, el acuerdo prioriza la atención a colectivos con mayores dificultades de inserción, a las pymes y a los territorios con mayores necesidades de recualificación, refuerza el seguimiento y la evaluación continua del modelo y plantea ajustes normativos para facilitar el reconocimiento de competencias, "reafirmando su compromiso con un sistema de formación inclusivo, permanente y alineado con las transformaciones económicas y sociales de Euskadi".
Este acuerdo permitirá "desplegar instrumentos concretos para mejorar la empleabilidad" y acompañar "las transiciones económica, tecnológica y demográfica, con especial atención a los colectivos más vulnerables".