Osakidetza iniciará en octubre las interrupciones voluntarias del embarazo farmacológicas de menos de diez semanas

El pilotaje se desarrollará entre octubre y diciembre en cinco OSI de Osakidetza y el método se extenderá a toda la red a lo largo de 2027

Archivo - Exterior del Hospital de Txagorritxu (Vitoria)
Archivo - Exterior del Hospital de Txagorritxu (Vitoria) - Iñaki Berasaluce - Europa Press - Archivo
Europa Press País Vasco
Publicado: sábado, 26 septiembre 2026 12:08

VITORIA, 26 Sep. (EUROPA PRESS) -

Osakidetza comenzará el próximo mes de octubre, con recursos propios y de manera progresiva en sus centros de salud y hospitales, un proyecto piloto orientado a incorporar progresivamente la atención de las interrupciones voluntarias del embarazo farmacológicas de menos de diez semanas de gestación, método que está previsto extender al conjunto de la red pública a lo largo de 2027.

El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha informado de la puesta en marcha de este nuevo modelo coincidiendo con la celebración, este 26 de septiembre, del Día Mundial de Prevención del Embarazo No Planificado en Adolescentes. La iniciativa se enmarca en el compromiso de Osakidetza con los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y da cumplimiento al compromiso recogido en el Pacto Vasco de Salud para fortalecer la atención a la IVE desde el sistema sanitario público, ha indicado.

El pilotaje, que dará cobertura a los tres territorios históricos de Euskadi, se desarrollará entre los meses de octubre y diciembre en cinco OSI de Osakidetza. Posteriormente, el Departamento de Salud prevé desplegar el modelo de forma progresiva en toda la red pública vasca durante 2027.

En este momento, más del 94% de las aproximadamente 4.000 interrupciones voluntarias del embarazo que se realizan cada año a mujeres residentes en Euskadi son financiadas por el sistema sanitario público vasco, según las cifras de Salud. Con el nuevo modelo, Osakidetza pretende avanzar hacia un sistema en el que una parte de la atención se preste directamente en centros de la red pública, reduciendo de forma progresiva y organizada las derivaciones a centros acreditados concertados.

Como primer paso, el proyecto piloto estará orientado a incorporar a la red pública la atención a las interrupciones voluntarias del embarazo farmacológicas de menos de diez semanas de gestación. El pilotaje permitirá evaluar los resultados clínicos, la organización asistencial, las necesidades de recursos y la experiencia de las mujeres usuarias antes de extender el modelo al conjunto de Euskadi.

El nuevo modelo se ha diseñado a partir de los datos del Registro Vasco de Interrupciones Voluntarias del Embarazo, que reflejan que cerca de la mitad de los procedimientos se realizan actualmente mediante tratamiento farmacológico y que la mayoría de las interrupciones tienen lugar en etapas tempranas de la gestación, cuando este método constituye una alternativa clínica consolidada.

El protocolo diseñado por Osakidetza establece a la matrona o el matrón de Atención Primaria como profesional de referencia y puerta de entrada al proceso. Las mujeres que decidan solicitar una interrupción voluntaria del embarazo deberán acudir a su centro de salud y solicitar una cita prioritaria con este profesional.

Durante la consulta, se ofrecerá información personalizada sobre las distintas opciones disponibles, los procedimientos, las garantías legales y los recursos asistenciales existentes. Posteriormente, se activará el circuito asistencial que corresponda.

El nuevo protocolo refuerza, asimismo, aspectos como la confidencialidad, la intimidad, la seguridad clínica y el respeto a la autonomía de decisión de cada mujer respecto a la interrupción de su embarazo.

PREVENCIÓN Y EDUCACIÓN SEXUAL

Osakidetza ha incidido también en la necesidad de continuar reforzando las políticas de educación sexual y el acceso a métodos anticonceptivos eficaces para prevenir embarazos no planificados.

Según los datos correspondientes a 2024 del Registro Vasco de Interrupciones Voluntarias del Embarazo, más del 60% de las mujeres que solicitaron una interrupción voluntaria del embarazo no utilizaban ningún método anticonceptivo, mientras que aproximadamente un tercio de los procedimientos correspondieron a interrupciones de repetición.

Por ello, el nuevo modelo incorpora una visión integral que, además del procedimiento clínico, contempla el refuerzo de la información, el asesoramiento y el acceso a métodos anticonceptivos adaptados a las necesidades de cada mujer.

Con este nuevo protocolo, Osakidetza pretende garantizar que las mujeres de Euskadi puedan acceder a la prestación de interrupción voluntaria del embarazo en condiciones de equidad, seguridad y confidencialidad, en línea con los principios recogidos en el Pacto Vasco de Salud.

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