Actualizado 25/05/2020 12:15:42 +00:00 CET

La pandemia aumentó la incertidumbre del 78% de la población y el malestar psicológico del 46%, según un estudio

Una mujer protegida con mascarilla y con un paquete de papel higiénico en la mano pasea por Bilbao tras la declaración de Estado de Alarma en todo el país por el avance del coronavirus, en Bilbao, Vizcaya, País Vasco (España).
Una mujer protegida con mascarilla y con un paquete de papel higiénico en la mano pasea por Bilbao tras la declaración de Estado de Alarma en todo el país por el avance del coronavirus, en Bilbao, Vizcaya, País Vasco (España). - H.Bilbao - Europa Press - Archivo

Realizado a nivel de toda España, se ha observado un aumento de los sentimientos de irritabilidad y enfado (47%) y de cambios de humor (45%)

BILBAO, 25 May. (EUROPA PRESS) -

El confinamiento ha incrementado la sensación de incertidumbre en el 78% de la población española mientras que casi la mitad (46%) ha experimentado un aumento de su "malestar psicológico general" durante el confinamiento, según un estudio liderado por la UPV/EHU, en el que han participado investigadores de varias universidades estatales

Según han indicado en una nota informativa desde la propia UPV/EHU, "el confinamiento en el hogar constituye una situación sin precedentes recientes en nuestro país, y es previsible que tenga un importante impacto en el bienestar físico y psicológico de la población, que, junto a "la paralización de la actividad económica, el cierre de centros educativos y el confinamiento de toda la población durante semanas ha supuesto una situación extraordinaria y con múltiples estímulos generadores de estrés".

Entre las conclusiones, los investigadores han detectado sensaciones de irrealidad entre la población que ha participado en la investigación. Así, el 38% de hombres y el 48% de mujeres informaron de un aumento de esta sensación, de los cuales, el 8% y el 15%, respectivamente, lo calificaron como "mucho incremento".

Si se atiende a indicadores de ansiedad o miedo, destaca el porcentaje de personas en las que se ha incrementado la incertidumbre (78%); mayor entre aquellas que han tenido sintomatología o diagnóstico de Covid-19, y entre las que han perdido su empleo temporal o definitivamente; la mayor preocupación por padecer o contraer una enfermedad grave (covid-19 u otras), que se acentúa notablemente entre las personas mayores de 60 años (76%); y el aumento del miedo a perder a los seres queridos, especialmente entre las personas afectadas por Covid-19 (83%).

Asimismo, es destacable el incremento de los sentimientos depresivos, pesimistas o de desesperanza, que se ha producido en el 43% de la población. Esta tendencia es mayor en las personas que han tenido síntomas o diagnóstico de Covid-19, en las que están pasando el confinamiento solas, en mujeres, en aquellas que han perdido su trabajo y en los grupos de menor edad.Un 44% de los participantes ha señalado que ha disminuido su optimismo y confianza.

Las personas que han visto empeorada su situación laboral, las que han tenido sintomatología o diagnóstico de Covid-19, y las mujeres, son los grupos en los que este porcentaje ha sido mayor. Los sentimientos de vitalidad y energía han empeorado, ya que un 49% manifiesta que han disminuido. De nuevo, este efecto es mayor en mujeres, en grupos más jóvenes, en personas afectadas por Covid-19, con peor situación laboral y en zonas con mayor incidencia de la pandemia.

En general, se ha observado un aumento de los sentimientos de irritabilidad y enfado (47%) y de los cambios de humor (45%), siendo este aumento mayor en los grupos de menor edad, en las mujeres y en quienes han tenido síntomas o diagnóstico de COVID-19.

CAMBIOS DE CONDUCTA

Con respecto a los cambios conductuales, los resultados más destacables son los siguientes: más del 40% de las personas participantes señaló que ha incrementado el consumo de alimentos de alto contenido calórico, mientras que el 46% redujo la práctica de ejercicio físico, siendo esta reducción más notable a medida que crece la edad.

También resulta destacable el gran porcentaje de personas que ha utilizado en mayor medida las redes sociales (superior al 70%), el de personas que dedica más tiempo a ver la televisión (67%), y el mayor uso de videojuegos, especialmente entre los más jóvenes (llegando a un 64%).

La investigación ha constado de dos estudios y ha combinado la metodología cualitativa y cuantitativa, además de contar con la participación de un total de 6.829 personas de entre 18 y 92 años de todas las comunidades autónomas del Estado.

En el primer análisis se han realizado entrevistas en profundidad a 40 personas, lo que ha permitido aportar información sobre el grado de afectación psicológica generado por el confinamiento y profundizar en las áreas de preocupación desde la voz propia de las personas entrevistadas. El análisis de las narraciones de las entrevistas ha permitido identificar las áreas temáticas de interés para ser abordadas en el estudio cuantitativo mediante encuesta.

En el segundo estudio, se ha utilizado un cuestionario online, diseñado a partir del estudio anterior, para encuestar a una muestra representativa de 6.789 participantes, lo que ha permitido obtener conclusiones generalizables a la población española respecto a los efectos psicológicos de la pandemia y del confinamiento, tanto a nivel emocional y cognitivo, como a nivel conductual.

En el listado de conclusiones, el 46% de las personas encuestadas han afirmado que han experimentado un aumento en su malestar psicológico general, porcentaje que ha sido mayor en el caso de las personas afectadas por COVID-19, las mujeres y las personas más jóvenes.

El equipo de investigación de este proyecto lo constituyen siete catedráticos de distintas áreas relacionadas con la Psicología, la Psicometría, la Evaluación y el Tratamiento Psicológico y la Metodología de las Ciencias del Comportamiento, incluida la propia rectora de la UPV/EHU, Nekane Balluerka así como de universidades de Barcelona, Murcia, Granada, Elche y la UNED.

La investigación ha buscado responder a "la necesidad de disponer de datos precisos acerca de los efectos que ha podido tener la situación de pandemia y confinamiento sobre el bienestar psicológico de la población". Tales datos se utilizan como referencia para proponer una serie de recomendaciones que permitan afrontar posibles problemas psicológicos tanto en la población general como en grupos de mayor vulnerabilidad.

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