Médicos y facultativos vascos esperan una respuesta del Ministerio y advierten de una huelga indefinida - David de Haro - Europa Press - Archivo
SAN SEBASTIÁN, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -
El personal médico y facultativo de Euskadi ha denunciado que la política del Ministerio de Sanidad "parece ser la de echar balones fuera y responsabilizar a otros de su propio inmovilismo" y ha incidido en que "esta falta de rigor dificulta seriamente la posibilidad de avanzar hacia una solución a un conflicto", por lo que ha pedido que se establezca una "verdadera negociación a nivel estatal" con el fin de alcanzar un pacto que "dé salida" a sus "justas reivindicaciones".
Convocados por el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y por la Asociación de Médicos Unidos por sus Derechos (MUD), personal médico y facultativo se ha concentrado este lunes en el Hospital Universitario Donostia en San Sebastián y en en el Hospital Universitario de Cruces, en Barakaldo, en el inicio de una nueva semana de huelgas y movilizaciones.
Desde el SME han lamentado que, a pesar de las reuniones mantenidas con el Ministerio de Sanidad, "no ha habido avances" y han denunciado que la política del Ministerio dirigido por Mónica García "parece ser la de echar balones fuera y responsabilizar a otros de su propio inmovilismo".
A su juicio, "esta falta de rigor dificulta seriamente la posibilidad de avanzar hacia una solución a un conflicto que se está alargando demasiado y que exige respuestas estructurales y no meras propuestas inviables en el marco legal actual".
Para el sindicato, es "imprescindible" que se establezca una "verdadera negociación" a nivel estatal con el fin de alcanzar un pacto que "dé salida a las justas reivindicaciones de nuestra profesión".
"ÁMBITO PROPIO"
Según ha detallado, el acuerdo debe contemplar, entre otras cuestiones, "un ámbito de negociación propio con un sistema de representación y negociación específico para el personal médico y facultativo" y una nueva clasificación profesional "basada en los créditos universitarios (sistema MECES), la especialización y el nivel de responsabilidad".
El personal médico y facultativo también reclama una jornada ordinaria de 35 horas semanales en las que "las horas que superen esta jornada ordinaria sean voluntarias, se consideren exceso de jornada, se retribuyan por encima de la hora ordinaria máxima y computen para jubilación, tanto en atención primaria como en hospitalaria".
Asimismo, pide "una profesión médica con límites en la presión asistencial, tanto en la atención primaria como en la atención hospitalaria y que contabilice los años de formación MIR, FIR, BIR, para la carrera profesional", así como un sistema de jubilación flexible y voluntaria entre los 60 y los 70 años.
Para el SME, un pacto que contemple estos puntos "produciría un doble beneficio", por un lado, se lograría "una mejora sustancial de la calidad asistencial" y, por otro lado, "se produciría una indudable fidelización del talento médico y facultativo".
Por otro lado, el Comité de Huelga formado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) junto al Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O'MEGA) ha pedido por carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que "asuma la responsabilidad de la negociación para poder desencallar el conflicto" con médicos y facultativos. El Comité sostiene que la ministra de Sanidad "ha dejado de ser una interlocutora válida".