El proyecto CRETA constata que solo un 2% del vehículo pesado en el control transfronterizo de Irún es gran emisor

Presentación de los resultados del proyecto Creta en Irún (Gipuzkoa)
Presentación de los resultados del proyecto Creta en Irún (Gipuzkoa) - CONSORCIO CRETA
Europa Press País Vasco
Publicado: martes, 23 septiembre 2025 13:17

Esta iniciativa prueba en esa localidad la capacidad de la tecnología y conectividad avanzadas para medir emisiones reales de vehículos pesados

IRÚN (GIPUZKOA), 23 (EUROPA PRESS)

El proyecto "Control de la Movilidad y Reducción de las Emisiones del Tráfico" (CRETA), ha probado en la localidad guipuzcoana de Irún la capacidad de la tecnología y la conectividad avanzadas para medir las emisiones reales de los vehículos pesados y se ha constado que las emisiones medias cumplen con la exigencia legal, mientras solo un 2% es considerado gran emisor y contribuye hasta con el 40% de las emisiones totales del tráfico rodado que ha pasado por este control transfronterizo.

El consorcio de empresas formado por MasOrange, Abertis, Cellnex, Indra, Opus RSE, Vinces y Alpha Syltec Ingeniería ha presentado los primeros resultados del proyecto "Control de la Movilidad y Reducción de las Emisiones del Tráfico" (CRETA), que utiliza la tecnología 5G SA, la medición remota de emisiones, comunicaciones vehiculares C-V2X y la analítica avanzada para gestionar "de manera óptima" la movilidad del tráfico y mejorar la calidad del aire. Ello, según han destacado, permite una reducción significativa de las emisiones de la circulación rodada en carreteras y autovías.

En concreto, subrayan que la aplicación de sistemas de gestión dinámica de la movilidad en función de las emisiones reales de cada vehículo no solo optimiza el flujo del tráfico, sino que también incentiva el uso de vehículos menos contaminantes y evita el caso de fraudes. El proyecto CRETA cuenta con una subvención de 2,7 millones de euros financiada por la Unión Europea-NextGenerationUE en el marco del Proyecto UNICO-5G Sectorial del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.

Su objetivo es crear un nuevo sistema global de monitorización y gestión inteligente del tráfico a través de diferentes tecnologías para impulsar "una movilidad sostenible, eficiente y plenamente alineada con la normativa de movilidad sostenible que se encuentra en trámite de aprobación".

El consorcio CRETA, gracias a esas tecnologías disruptivas citadas, está ensayando, a través de sendos pilotos, la implementación de una solución de gestión "activa y dinámica" del transporte y la movilidad sostenible.

Según han detallado, dichas pruebas se están realizando en tres áreas estratégicas, una de ellas en la localidad guipuzcoana de Irún, con el control transfronterizo e identificación de vehículos altamente contaminantes.

Otra área es la movilidad interurbana y acceso a las ciudades en Barcelona, con la aplicación de la tarificación variable en el acceso a la ciudad de los vehículos teniendo en cuenta sus emisiones individuales reales.

La tercera es la gestión de la movilidad urbana y zonas de bajas emisiones (ZBE) en Madrid. En este caso, se trata de un sistema global de monitorización, análisis y gestión inteligente de la movilidad urbana para el control de accesos, como, por ejemplo, a las ZBE en función de los trayectos de los vehículos, su clasificación, el número de ocupantes y las emisiones reales.

CONTROL EN IRÚN

En concreto, el piloto que se está desarrollando en el control transfronterizo en Irún, en la frontera entre España y Francia, ha puesto de manifiesto las capacidades de CRETA para discriminar a los vehículos pesados en función de sus emisiones reales y activar alertas en tiempo real si se detectan vehículos sospechosos de haber sido manipulados.

Sus promotores han apuntado que el proyecto cobra un sentido "más estratégico" tras la publicación del borrador de directiva europea que obliga a los países miembros a usar la tecnología de medición remota de emisiones usada en este piloto ubicado en control transfronterizo de Irún entre España y Francia. La regulación europea obligará a medir a partir del año 2026 al menos el 30% de la flota circulante anualmente en cada país europeo.

Otra de los objetivos principales del proyecto es realizar un análisis de las emisiones del trafico rodado del cual se han extraído varias conclusiones. Una de ellas que el 60% del trafico rodado que se ha medido es extranjero, que mas del 50% de los vehículos son Euro 6, lo que supone que cumplen con dicha normativa de la Unión Europea que establece límites "estrictos para" las emisiones contaminantes de los vehículos, vigente desde 2015.

También se ha constatado que las emisiones medias cumplen con su exigencia legal en materia de emisiones y, por otra parte, solo un 2% es considerado gran emisor y éste contribuye hasta con el 40% de las emisiones totales del tráfico rodado que ha pasado por el control transfronterizo.

El consorcio ha señalado que estas pruebas, con el respaldo del 5G SA, que establece una conexión total que posibilita una comunicación instantánea entre sensores y los sistemas de comunicación de las autoridades, genera alertas inmediatas ante posibles vehículos con sistemas anticontaminación manipulados.

Asimismo, ha subrayado que la monitorización avanzada del tráfico y la implementación de sensores y cámaras conectados a la red 5G SA de MasOrange mejoran la supervisión del tráfico rodado, permitiendo enviar avisos y mensajes en tiempo real, lo que permite "una respuesta más rápida y eficiente a incidentes de todo tipo en carretera".

Adicionalmente, la comunicación vehicular C-V2X, complementada con la tecnología 5G SA, representa, a su juicio, "un avance significativo en la movilidad inteligente". Los impulsores del proyecto han apuntado que esta integración permite "una mayor eficiencia y seguridad en el transporte", facilitando la interacción entre vehículos y la infraestructura urbana.

Además, impulsa el desarrollo de aplicaciones innovadoras que optimizan la gestión del tráfico y mejoran la experiencia del usuario, consolidando un ecosistema de movilidad "más conectado y sostenible".

Por lo tanto, consideran que, en definitiva, el proyecto CRETA está creando una serie de instrumentos tecnológicos que permitirán la implementación de políticas públicas de movilidad sostenible "en su dimensión más ambiental", todo ello "plenamente alineado" con la Estrategia de movilidad sostenible e inteligente de la Unión Europea (2020), la Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030 (2021) del Gobierno de España y "especialmente se anticipa a la futura Ley de Movilidad sostenible, que se encuentra en trámite de aprobación del Parlamento Español".

De esta forma, según han subrayado, el proyecto pone de relieve el compromiso de las empresas participantes en crear "un impacto positivo" en la sociedad mediante el uso de tecnologías avanzadas para la sostenibilidad y la protección del medioambiente.

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