Un trabajo liderado por un investigador de la UPV/EHU desvela la "rica variedad" meteorológica de la Gran Mancha Roja

Imágenes de la ran Mancha Roja
UPV/EHU
Publicado 19/10/2018 13:01:10CET

BILBAO, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un trabajo desarrollado por investigadores internacionales, que lidera el catedrático de la UPV/EHU y Premio Euskadi de Investigación Agustín Sánchez Lavega, desvela la "rica variedad de los fenómenos meteorológicos" de la Gran Mancha Roja de Júpiter, por los "intensos vientos huracanados" que circulan en su periferia "con velocidades de unos 450 km/hora".

La investigación, que ha utilizado imágenes obtenidas por la cámara de la misión espacial Juno de la NASA (JunoCam), se ha publicado en la revista Astronomical Journal, que la ha seleccionado en sus noticias destacadas por la Sociedad Americana de Astronomía.

La Gran Mancha Roja de Júpiter, es "un inmenso y longevo torbellino ovalado de 20.000 km de tamaño" así como uno de los fenómenos atmosféricos "más populares" del sistema solar.

Según el estudio, contiene "cúmulos de tormentas arracimados producidos por la condensación del vapor de amoniaco", consistentes en "estrechas ondas de gravedad semejantes a las que se forman en la Tierra cuando el viento sopla sobre la cumbre de las montañas".

Sin embargo, en su zona central "reina la calma y las nubes se desplazan rotando en sentido contrario" con velocidades máximas de tan solo 25 km/hora.

Los investigadores, que se han valido de las imágenes tomadas por JunoCam tras su cercano paso por la Gran Mancha Roja, afirman que estos fenómenos están confinados en "una delgada capa" de tan solo unos 50 kilómetros de espesor, que representa el techo de nubes de la Mancha, "mientras que ella se extiende en profundidad probablemente unos cientos de kilómetros", comentan los investigadores, valiéndose de
Precisamente, estos y otros aspectos serán objetivo de las investigaciones que la misión Juno llevará adelante los próximos años.

La Gran Mancha Roja, observada por primera vez con seguridad hace unos 150 años, destaca al telescopio por su color rojizo "frente a las nubes blancas, amarillentas y ocres del resto el planeta". Los investigadores afirman que, a pesar de los numerosos estudios que se han realizado sobre este fenómeno, su naturaleza "representa todo un desafío para los meteorólogos planetarios".

La misión espacial Juno de la NASA, lanzada con el propósito de estudiar la atmósfera profunda de Júpiter, el interior del planeta y su complejo campo magnético, entró en órbita en julio de 2016.

Entre los instrumentos científicos que lleva a bordo destaca la cámara, llamada JunoCam, destinada a tomar imágenes del planeta con el propósito de "efectuar divulgación y fomentar la participación ciudadana en la ciencia".

Las primeras imágenes enviadas desde la cercanía de Júpiter sugerían "el potencial uso científico de la cámara" ya que mostraban detalles de la atmósfera de unos 7 kilómetros, "una resolución nunca antes alcanzada".

BÓLIDOS

Además, en otro trabajo del Grupo de Ciencias Planetarias liderado por Ricardo Hueso, se presenta un estudio de los impactos de bólidos en la atmósfera de Júpiter detectados en los últimos años por astrónomos aficionados de todo el mundo.

Entre los años 2010 y 2017 se capturaron 5 flashes de luz de apenas 1 segundo de duración producidos por cuerpos con un tamaño de entre 5 y 20 metros de tamaño.

Los cálculos indican que en Júpiter se pueden producir entre 10 y 65 impactos por objetos de este tamaño si bien su detección "se hace complicada debido a lo corto de su duración". De este trabajo se ha hecho eco la revista Nature en su sección Research Highlight del pasado 4 de octubre.