Urkullu cree que, tras la ruptura del alto el fuego, ETA apostó por "la clandestinidad" endureciendo sus posturas

Afirma que el "reeditado" Pacto Antiterrorista, aunque sin preámbulo, sólo servirá como "arma arrojadiza" entre el PP y el PSOE

Europa Press País Vasco
Actualizado: lunes, 1 septiembre 2008 15:41

BILBAO, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente del EBB del PNV, Iñigo Urkullu, consideró que, tras la ruptura del alto el fuego, ETA apostó por "la clandestinidad", endureciendo sus posturas. Además, afirmó que el "reeditado" Pacto Antiterrorista, aunque sin preámbulo, sólo servirá como "arma arrojadiza" entre el PP y el PSOE.

En una entrevista concedida a la publicación gallega 'Tempos Novos', recogida por Europa Press, Urkullu consideró que, después de la ruptura de alto el fuego, ETA decidió "clandestinizarse, endureciendo todas las posturas".

Además, señaló que, con la mesa nacional de Batasuna encarcelada y sin poder contar con las actividades públicas de sus "líderes referenciales", es "muy difícil" que esta formación "dé el paso" frente a ETA de apostar por las vías exclusivamente políticas. "Eso me lleva a pensar que difícilmente podrán estar en las próximas elecciones", añadió.

En este sentido, precisó que, en estos momentos, no parece posible que el PSOE opte por dejar alguna "opción" para que Batasuna pudiera estar en las próximas elecciones autonómicas, como ha ocurrido en otras ocasiones en las que a los socialistas "les interesaba".

"Después de las últimas detenciones y, sobre todo, después del asesinato de Isaías Carrasco en Mondragón, veo muy difícil que, en este momento, pueda jugar como jugó los años anteriores con arbitrariedades en la aplicación de la Ley de partidos, dejando que una formación política como ANV se presentara en unos municipios y no en otros", añadió.

El líder del PNV consideró, además, que a ETA "le da igual lo que piense la sociedad vasca", ya que se dirige "a un determinado espectro político que es su sustento social". Por ello, consideró que existe "un determinado fenómeno social que va más allá de los comandos o activistas" de la organización terrorista. "Por eso, el el final de la violencia en Euskadi, el final definitivo, tiene que ir acompañado de un diálogo y no sólo de medidas policiales, que también", apuntó.

En esta línea, manifestó que "el diálogo para un final definitivo" de la violencia "va a ser imprescindible y previo a un anuncio de alto el fuego definitivo".

NUEVO PROCESO DE PAZ

Asimismo, rechazó que se pueda producir un nuevo proceso de paz, si no es a partir de un alto el fuego definitivo de ETA porque "es la única manera" de que tenga "posibilidades de éxito". No obstante, insistió en que, de lo único que se debería hablar con ETA, es del desarme, de los presos y de la situación de los miembros de la banda armada.

A su juicio, "otra cosa bien distinta son las bases de las que hablamos entre el PSOE, la autodenominada izquierda abertzale o el PNV en Loiola", y defendió que "los compromisos políticos y las bases" que estos partidos estuvieron "a punto de aprobar son un excelente punto de vista" para la articulación interna y relación externa de Euskadi, que deben ser refrendados por la ciudadanía vasca, sin modificar el ordenamiento jurídico.

Para Iñigo Urkullu, la estrategia de Zapatero tendente a contar con el PNV en la estrategia contra ETA, se ha modificado "pasando a la dinámica de acción-reacción" y dejó al margen la posibilidad de "desenvolvimiento normalizado del autogobierno vasco".

En este sentido, consideró que el presidente del Gobierno actúa de esta manera, entre otras cosas, porque piensa que el secretario general del PSE-EE, Patxi López, tiene posibilidades de ganar las próximas elecciones autonómicas. "En esta situación, no le interesa ni quiere ningún acuerdo con el PNV", apuntó.

PACTO ANTITERRORISTA

Sobre el pacto antiterrorista "reeditado" entre José Luis Rodríguez zapatero y Mariano Rajoy, auguró que tendrá el mismo recorrido que "el anterior", aunque no tenga su preámbulo. En su opinión, "antes sirvió como arma arrojadiza" entre el PP y el PSOE "y ahora, a medio plazo, también servirá para eso".

Tras considerar que existe "una pelea" entre ambas formaciones por aparecer ante la sociedad como "el partido más o menos dialogante o propenso a consensos en un tema tan delicado como el terrorismo", precisó que "no son necesarios acuerdos escritos o firmados para avanzar en el camino de la paz", sino que el tema es "mucho más complejo que el que se dibuja por el PSOE o el PP".

Asimismo, señaló que "la paz tiene que venir del abandono definitivo de la violencia por parte de ETA y de la apertura de un proceso con luz y taquígrafos" en el que los Parlamentos "tengan un papel fundamental".

A su juicio, este proceso debería llevarse adelante a través de cinco puntos de acuerdo que comprendan la condena del terrorismo, su deslegitimación social, medidas educativas y sociales, la derogación de "la aplicación de medidas excepcionales" y la atención a las víctimas del terrorismo".

"A partir de ahí, evidentemente, serán necesarias conversaciones y diálogos discretos, aunque, en este momento, desgraciadamente, no se dan las circunstancias para eso", insistió.

CONSULTA

Iñigo Urkullu calificó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de "improvisador" y le acusó de "jugar al corto plazo y siempre en clave partidista". Asimismo, señaló que éste "confunde la descentralización administrativa con lo que es un Estado plurinacional" y lamentó que se hable de la consulta como de un referéndum, cuando ésta "no tiene carácter vinculante".

Tras reconocer que en el PNV se tuvieron "dudas" sobre la oportunidad de "seguir con el proceso y con el calendario previstos" sobre la consulta, precisó que "se trataba de una iniciativa institucional, no de partido, que compete a tres formaciones políticas", en alusión a las tres formaciones que sustentan el Gobierno vasco, la formación jeltzale, EA y EB.

"Es cierto que observamos cómo el PSOE jugaba al corto plazo, interpretando que podían reeditar en las elecciones autonómicas los resultados obtenidos en las generales, para lo que la actitud más rentable era dejar pasar el tiempo sin hacer nada y sin ningún tipo de desgaste. Eso constituyó para nosotros un factor de duda", aseveró.

No obstante, señaló que su partido coincidió, finalmente, en que era bueno que la sociedad vasca percibiese que era el PNV y no el PSOE quien estaba realmente "intentando desbloquear la situación".

En esta línea, recordó que mostraron su disposición al presidente del Gobierno y al propio PSOE a "marcar ritmos diferentes a la iniciativa institucional" presentada por el lehendakari en el Parlamento vasco, y Zapatero "no aceptó", limitándose a "esperar hasta que pasasen las elecciones".

Iñigo Urkullu señaló que éste aseguró que no haría "nada" por más que recibiese "presiones" del PSE-EE. "Después de lo sucedido con las conversaciones que el PSOE tuvo con Batasuna en años pasados y que el Gobierno español tuvo con ETA, llegaron a la conclusión de no moverse", señaló.

El presidente del EBB rechazó que la Ley de Consulta forme parte de un proceso electoralista y subrayó que se trata de una iniciativa que tiene sus pasos "tasados" desde septiembre de 2007, mientras que los comicios autonómicos se deberían hacer en abril de 2009.

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