Álvaro Martín, con las dos medallas conquistadas en Budapest, junto a la presidenta de Extremadura, María Guardiola. - EUROPA PRESS
MÉRIDA, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -
El marchador extremeño Álvaro Martín Uriol ya se encuentra en su tierra natal para disfrutar de unos días de vacaciones y para celebrar con sus paisanos los dos oros logrados en los Mundiales de Atletismo celebrados en Budapest en 20 y 35 kilómetros marcha, respectivamente.
El bicampeón mundial ha sido recibido este lunes por la presidenta de la comunidad, María Guardiola, y esta noche celebrará en Llerena con sus familiares, amigos y vecinos la gesta alcanzada en tierras húngaras.
Una celebración que vivirá, como buen marchador, con los pies en el suelo, porque en unos días se enfrentará a nuevos exámenes --estudia Derecho-- y porque en breve comenzará a centrarse en la gran cita del próximo año, los Juegos Olímpicos de París, donde el campeón de Europa y ahora también del Mundo tratará de mejorar su 4 puesto en Tokio para lograr una medalla en la competición más preciada para todo deportista.
El atleta reconoce que aún necesita "un par de días" para asimilar todo lo vivido y para recuperar fuerzas para "seguir soñando" con la cita olímpica.
Unos juegos que tienen "el mismo nivel" que un Mundial en lo deportivo pero que cuentan con un "impacto mediático" y un "cariño" por parte de todos los deportistas que le impulsan a "intentar cerrar este ciclo de la mejor manera posible".
Para Martín Uriol la clave del éxito está en "ser ambicioso, pero a la vez realista", ha reconocido alguien que tiene muy presentes los valores que le han marcado Llerena y sus paisanos.
"Querer aspirar a todo pero sabiendo de dónde venimos. Con esa determinación, sobre todo con el muchísimo sacrificio y trabajo que tenemos que hacer todos los días, pues se pueden lograr gestas así, y simplemente pues sabiendo uno de dónde viene, independientemente de lo lejos que está, a dónde tienes que volver, que es Llerena", ha remarcado.
El marchador extremeño ha dicho que está "desbordado" ante tantas muestras de cariño recibidas en los últimos días, a las que tratará de corresponder en las celebraciones con sus paisanos.
"Mis amigos, mi familia, mi gente quiere que lo celebremos por todo lo alto. Y yo les tengo que decir que hay que esperar un poco porque todavía la semana que viene tengo dos exámenes y tengo que estudiar", ha dicho.
El marchador ha reconocido que se siente "muy orgulloso de poder escribir una página de oro para el deporte extremeño", pero quiere más: "voy a intentar traer el máximo resultado posible y esperemos que pueda seguir recibiendo esas felicitaciones por los extremeños que se sientan orgullosos".
El atleta quiere hacer partícipes a sus paisanos de sus éxitos para devolver el cariño que siempre ha recibido desde que, con 15 años, hizo las maletas rumbo a Madrid. "Que ellos también se sean partícipes por demostrarles que ellos también son campeones del mundo y que vamos a seguir trabajando y luchando", ha dicho.