Actualizado 23/07/2012 22:14 CET

Ángel Vadillo recibe la visita de Guillermo Fernández Vara cuando se cumplen 43 días de su huelga de hambre

Angel Vadillo
AYUNTAMIENTO DE ALBURQUERQUE

MADRID, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Alburquerque (Badajoz), Ángel Vadillo, ha recibido este lunes la visita del expresidente de la Junta de Extremadura y secretario general del PSOE extremeño, Guillermo Fernández Vara, cuando se cumplen 43 días del inicio de la huelga de hambre por parte del primer edil de la localidad pacense en defensa de las energías renovables.

Tras este casi mes y medio en huelga de hambre, Ángel Vadillo "comienza a padecer los efectos" de la protesta, y ya "el SAMUR monitoriza más frecuentemente la salud del primer edil", informa el Ayuntamiento de Alburquerque en nota de prensa.

Así, este lunes, una unidad móvil del 112 se ha desplazado hasta la puerta del Ministerio de Industria de Madrid para repetir las analíticas que "alertaron al SAMUR el pasado viernes por sus altos niveles de creatina, que podrían producirle problemas en los riñones".

Señala el consistorio que los resultados de las pruebas se conocerán "en un par de días", cuando se decidirá "si se solicita o no el ingreso de Ángel Vadillo". Añade que en la última semana, el alcalde ha perdido dos kilos mas de peso.

Mientras, "la reivindicación de Ángel Vadillo en pro de las renovables sigue sumando apoyos cada día", ya que este mismo lunes ha recibido la visita de Guillermo Fernández Vara, y señala que esta misma tarde "se está debatiendo en el Congreso la solicitud realizada por los Parlamentarios socialistas con respecto a la creación de una mesa de negociación con todos los implicados en materia de renovables para dar una solución al sector".

Según recuerda el Ayuntamiento de Alburquerque, Vadillo decidió hace ya 43 días iniciar esta huelga de hambre frente al Ministerio de Industria "al ver peligrar el futuro de su tierra", y con el objetivo de que todo el mundo conozca "la problemática a la que se enfrenta Extremadura" y para que el Gobierno abra "una mesa de negociación para solucionar el problema entre todas las partes implicadas en el sector de las renovables".