La Archidiócesis Mérida-Badajoz acompañó el pasado año a 22.406 personas en sus 34 centros sociales y asistenciales

Publicado 06/11/2019 12:24:37CET
Autoridades en la presentación de la memoria de actividades 2018 de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz
Autoridades en la presentación de la memoria de actividades 2018 de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz - EUROPA PRESS

BADAJOZ, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Archidiócesis de Mérida-Badajoz ha acompañado el pasado año a 22.406 personas en los 34 centros sociales y asistenciales con los que cuenta, de ellas 1.548 personas que fueron orientadas y acompañadas en la búsqueda de empleo, con 210 personas mayores, enfermos crónicos y discapacitados atendidos y con 498 inmigrantes que recibieron ayuda.

Del mismo modo, 24 personas han sido acompañadas en el centro de orientación familiar y 19 en los centros de escucha, 23 han recibido ayuda jurídica, 830 han sido atendidas por su adicción, y 308 niños y menores han sido atendidos en algún centro de atención y tutela de menores, mientras que 4.013 mujeres han sido acompañadas y ayudadas en centros para la promoción de la mujer.

Así se desprende de la memoria de actividades correspondiente al 2018 de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, que ha sido presentada con motivo del Día de la Iglesia Diocesana por el vicario general Mateo Blanco; el ecónomo Julián Peña; y el delegado de medios, Juan José Montes, que ha celebrado que el número general de personas acompañadas ha descendido respecto al año anterior, al haberse registrado un "bajón" en las atendidas por Cáritas y, especialmente, en quienes piden comida o aspectos de primera necesidad.

En este sentido, cabe señalar que Cáritas cuenta con 1.638 voluntarios y 6.553 personas en riesgo de exclusión atendidas; Manos Unidas con 319 voluntarios y 12 proyectos de cooperación al desarrollo en 10 países por un importe de 373.693 euros; y el Fondo Diocesano de Solidaridad con 10 proyectos en cinco países por un importe de 67.200 euros.

Montes, quien ha destacado además que 250 personas acuden a diario a los comedores sociales (dos en Badajoz y uno en Mérida), ha sumado la actividad evangelizadora con 2.200 catequistas, 400 hermandades y cofradías y 64 misioneros repartidos por el mundo (48 en América, 10 en África, cuatro en Asia y dos en Europa entre 25 hombres y 39 mujeres), y la celebrativa con 4.006 bautizos, 2.845 comuniones, 2.854 confirmaciones, 848 matrimonios y 3.000 unciones hospitalarias de enfermos.

En relación a estas cifras, en 2017 en la Archidiócesis Mérida-Badajoz un total de 37.732 personas fueron acompañadas en los 34 centros sociales y asistenciales con los que cuenta, mientras que en el caso de Cáritas fueron 7.235 las personas en riesgo de exclusión social atendidas y 16.905 las beneficiarias, Manos Unidas desarrolló 11 proyectos de cooperación en seis países por 350.211 euros y el Fondo Diocesano de Solidaridad 8 proyectos en cinco países americanos, dos africanos y uno para Cáritas Diocesana por 62.000 euros.

PASTORAL PENITENCIA Y DE LA SALUD

Otra de las labores de la Archidiócesis es la actividad pastoral y, en concreto, la Penitenciaria que en 2018 ha contado con 15 voluntarios, 30 reclusos atendidos en el piso de acogida de la pastoral penitenciaria y cinco programas de atención y promoción del centro penitenciario de Badajoz; junto con la de la Salud, en la que 170 voluntarios acompañan a personas solas en hospitales, como las 969 personas enfermas y familias acompañadas.

En el ámbito de la actividad educativa, Juan José Montes ha señalado que hay 26 centros educativos católicos con 14.400 alumnos y 961 profesores, así como dos centros de estudios superiores universitarios dentro de una labor que permite ahorrar a la administración regional más de 40 millones de euros.

Todo ello, ha puesto en valor, gracias a los voluntarios y a las aportaciones económicas que se realizan a la Iglesia, un ámbito en el cual Julián Peña ha desgranado las cuentas de la Archidiócesis, que cuenta con 12,7 millones de euros de ingresos, de los que el 54 por ciento lo aportan los fieles, el 29 por ciento la asignación tributaria, el 14 por ciento las subvenciones, el 0,8 por ciento los ingresos de patrimonio y otras actividades y el 1 por ciento ingresos extraordinarios.

En el capítulo de gastos, la cuantía global es de 12,5 millones de euros de los que el 13 por ciento se destina a actividades pastorales, el 25 por ciento a actividades asistenciales, el 22 por ciento a la conservación de edificios y gastos de funcionamiento, el 36 por ciento a retribuciones del clero y del personal seglar y el 2 por ciento a gastos extraordinarios.

LA IGLESIA EN MÉRIDA-BADAJOZ

La memoria de actividades correspondiente al 2018 de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz se completa con otros datos, como 203 parroquias, 250 sacerdotes, 645 religiosos de vida activa, 13 monasterios, 28 centros educativos y las más de 850.000 horas que dedican los seglares y voluntarios.

Al respecto, Mateo Blanco, que ha disculpado la ausencia del arzobispo Celso Morga por estar en Roma, ha explicado que el Día de la Iglesia Diocesana es un "día grande" y el día en el que la iglesia celebra la presencia en la tierra de los discípulos de Jesús, por lo que es un día para "darle gracias al Señor" y para que los creyentes se sientan "orgullosos" de haber sido elegidos por Dios para seguirlo.

"También es un día para hacer balance de si realmente estamos siendo fieles al mensaje y a las indicaciones de nuestro maestro que es Jesús", ha señalado, para explicar que la Iglesia ofrece a los creyentes "muchos medios" y "los medios que tiene en sus manos" que son los "sobrenaturales" como la palabra de Dios y la "fuerza" de los sacramentos.

No obstante, ha parafraseado al obispo de Ávila, José María Gil Tamayo, para quien la Iglesia "no solamente predica sino que da trigo también", y ha expuesto que este último es "ese servicio continuo" que intenta ofrecer a toda la sociedad en ámbitos como el educativo, servicios sociales, salud o acompañamiento a los ancianos que "de alguna forma" son "las obras de misercordia".

Se trata, ha concluido, "de los encargos más grandes que tenemos del Señor", como dar de comer al hambriento o ropa y cobijo a quien no lo tiene, lo cual que se hace "todos los días" por "mucha gente" en el nombre del Señor y con los recursos con los que dispone la archidiócesis.