Publicado 22/03/2021 13:08CET

Cermi pide a la Junta crear una figura de mediadora que ayude a mujeres con discapacidad víctimas de violencia de género

La consejera de Igualdad, Isabel Gil Rosiña, junto al presidente de Cermi Extremadura, Jesús Gumiel, y una responsable también de Cermi en la región, Belén Trianes, en la presentación de un estudio sobre mujer con discapacidad y violencia de género
La consejera de Igualdad, Isabel Gil Rosiña, junto al presidente de Cermi Extremadura, Jesús Gumiel, y una responsable también de Cermi en la región, Belén Trianes, en la presentación de un estudio sobre mujer con discapacidad y violencia de género - JUNTA DE EXTREMADURA

   MÉRIDA, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El presidente de Cermi Extremadura, Jesús Gumiel, ha pedido a la Junta que se habilite en la región un protocolo de intervención y actuación para las mujeres con discapacidad que sufren violencia de género, y que se concrete en la creación de la figura de la mediadora entre aquéllas y las instituciones públicas (fuerzas policiales, judiciales, etcétera).

   Solicita que esa figura se adscriba a Cermi y que, además de llevar a cabo dicha mediación, también contribuya al desarrollo de acciones de concienciación y de mantenimiento de reuniones con las ong, las mujeres afectadas, las familias y los profesionales con relación más directa con la temática (por ejemplo, trabajadoras sociales), además de la aplicación de labores de prevención.

   "Es necesario si realmente queremos solucionar el problema tomar medidas, que no tienen un calado económico de gran envergadura", ha espetado Gumiel, quien ha afirmado que la puesta en marcha de dicha figura permitiría disuadir a "muchas personas" de cometer violencia de género hacia mujeres con discapacidad, además de que apoyaría a las víctimas que sufren la problemática.

   "La mujer (víctima) va a saber que va a haber alguien cercano a su lado para apoyarle y permitir que al final esa vulneración de derechos no se consume", ha espetado durante la presentación este lunes en Mérida en rueda de prensa virtual de un estudio pionero a nivel nacional que pretende convertirse en una herramienta para demostrar la "gravedad" de la situación para, a partir de ello, solicitar una "solución" ante un "problema" que sufren las mujeres con discapacidad que son víctimas de violencia de género.

ESTUDIO PIONERO

   En concreto, se trata del estudio 'Situación de la violencia contra las mujeres con discapacidad en Extremadura 2020', elaborado por Cermi Extremadura y financiado por el Instituto de la Mujer de Extremadura (IMEX), que es el primero de estas características a nivel nacional y que analiza la "gravedad" de la situación de las mujeres con discapacidad que sufren violencia de género.

   Un total de 70 mujeres con discapacidad en Extremadura han participado en este "riguroso" trabajo que, entre otras conclusiones, recoge que existe una "menor capacidad para defenderse ante una situación de violencia" por parte de las féminas con discapacidad que sufren violencia de género, así como también "mayor dificultad para expresarse" sobre lo que está sufriendo, ha señalado Jesús Gumiel.

   Asimismo, como "hándicaps añadidos" en el ámbito de la mujer con discapacidad, ha señalado que entre las féminas con trastorno mental "hay menor credibilidad en el relato cuando sufren violencia", así como "también hay miedo para perder vínculos que proporcionan cuidado" e "imposibilidad de acceso a recursos de forma autónoma".

   Así, el estudio se centra en cinco ámbitos como la violencia psicológica de control, pues "la mujer está permanentemente controlada en todo lo que dice y lo que hace"; en la violencia psicológica y emocional, por "insultos delante de otras personas"; la violencia económica (al negarle a la mujer a manejar dinero para actividades esenciales); y la violencia física y sexual.

PROCESO PARA SUPERAR LA VIOLENCIA

   En su comparecencia, Gumiel también ha reconocido que al Cermi Extremadura le "preocupa principalmente" el proceso de salida de las mujeres con discapacidad de la situación de violencia, porque "es clave" que la fémina sepa identificar que lo que le sucede es "realmente violencia".

   "Normalmente está acostumbrada a una situación que le provoca que no sea consciente de que realmente es una víctima y por ello en los pocos casos en los que se da el paso a denunciar se vive un estrés emocional muy fuerte, ya que en muchos de los casos (el agresor) es el padre de sus hijos con el que lleva conviviendo muchos años", ha dicho Gumiel.

   También ha añadido Gumiel en "muchos casos" el ministerio fiscal entiende que no hay pruebas suficientes para sustentar la acusación, y por eso considera que es "necesario" concienciar al funcionariado público, la judicatura, a la fiscalía y la policía porque "cuando todo esto falla se da una situación de impunidad y de invisibilidad" hacia las víctimas.

GIL ROSIÑA DESTACA EL ESTUDIO

   Por su parte, la consejera de Igualdad y portavoz de la Junta de Extremadura, Isabel Gil Rosiña, en la presentación del estudio, ha destacado que se trata del primero a nivel nacional sobre la situación de la mujer con discapacidad que sufre violencia de género; y ha defendido la importancia de "escribir blanco sobre negro" su contenido para avanzar en la protección de ese colectivo ante dicha problemática.

   En este sentido, ha alertado de que "hay violencias invisibles todavía y hay víctimas que lo son doblemente invisibilizadas todavía", y ha destacado que con estudios como el presentado este lunes se contribuye a sacar a la luz las "especificidades ocultas" de las mujeres con discapacidad que sufren violencia de género.

   Tras incidir en que el estudio en cuestión ha sido realizado por el Cermi Extremadura con cargo a los fondos del Pacto de Estado contra la Violencia de Género de 2020, ha explicado que el mismo ayudará a "saber cómo están, cómo viven y cómo se produce la doble discriminación" de las mujeres con discapacidades que sufren violencia de género, pues "tienen una especificidades que están ocultas".

   Al mismo tiempo, ha defendido que las conclusiones de este trabajo "obligan" a la Junta de Extremadura a "escribirlas blanco sobre negro" para dar una "respuesta institucional" a la problemática.

   "A lo mejor hay algo que cambiar en esos recursos para atender de forma específica a las mujeres víctimas de violencia de género con discapacidad", ha reconocido Gil Rosiña, quien ha reiterado que el estudio en cuestión trata de contribuir a "poder avanzar en transformar la sociedad hacia una sociedad sin violencia de género que incluya también las especificidades de las mujeres con discapacidad que también sufre la violencia de género".

CONCLUSIONES

   De su lado, la coordinadora del grupo de trabajo de Cermi Extremadura en el ámbito de la mujer con discapacidad, Belén Trianes, ha alertado sobre la "dramática realidad" que sufren las féminas con discapacidad que sufren violencia de género, y ha incidido en que el estudio de Cermi "por primera vez visibiliza" y da "voz" a la problemática por parte de mujeres que sufren la situación.

   Entre otros datos del estudio, se refleja que un 32,9 por ciento de las mujeres encuestadas afirman haber sufrido violencia física a lo largo de su vida; un 22,9 por ciento violencia sexual; y un 58 por ciento emocional.

   Al mismo tiempo, dentro de una relación de parejas las cifras aumentan, de tal forma que un 44,7 por ciento de las mujeres encuestadas afirman haber sufrido violencia física dentro de su pareja, un 53,2 por ciento violencia sexual, y un 87,2 por ciento abuso emocional.

   Asimismo, según el estudio, más del 50 por ciento de las mujeres con discapacidad que sufren violencia de género "nunca cuentan su situación a nadie", ni a los servicios de protección ni a su entorno más cercano.