MÉRIDA 26 Ago. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Juan Moreno, estimó hoy que la cosecha de la uva de este año en Extremadura se "acercará" a la "normalidad" del potencial de producción de la región, superando en un 28 por ciento la cantidad recogida en el período 2007.
No obstante, advirtió de posibles "pérdidas" derivadas de la desaparición de "importantísimas" medidas de mercado contempladas en la antigua OCM, recientemente reemplazada por la nueva normativa que entró en vigor el pasado 1 de agosto.
COAG calcula que es "posible" recoger unos 520 millones de kilos de uva en esta campaña, que inició hace pocos días con la recolección de las variedades tempranas y que terminará aproximadamente a principios del mes de octubre. Esta cifra equivale, explicó Moreno, a unos 3.848.000 hectolitros de uva.
En declaraciones a Europa Press, el presidente de COAG recordó que en 2007 la cosecha de la uva sufrió una caída debido a las heladas que dañaron varias parcelas y a la aparición de ciertas enfermedades en las plantas provocadas por las altas temperaturas. Sin embargo, la "suavidad" de este verano, dijo, permitirá, "casi con toda seguridad", sobrepasar los tres millones de kilos que se recogieron el año pasado.
El incremento "más importante" se dejará notar en las variedades de uva blanca, producción mayoritaria de Extremadura, excepto en sus tipos Eva y Montúa, que han sufrido "corrimiento de flor", lo que ha ocasionado que los frutos sean "más claros de lo normal".
Para toda la campaña de la recogida de la uva en la comunidad autónoma se precisarán en torno a 346.000 jornales, cifra que en una recolección que dura cerca de 25 días, supone dar trabajo a unas 13.840 personas por día. Dentro de este número, recalcó, están incluidos los empresarios del sector y sus familias.
"INCERTIDUMBRE" POR LA NUEVA OCM
Pese a estos datos "positivos", Moreno hizo hincapié en la "preocupación e incertidumbre" del sector, respecto a la entrada en vigor de la nueva OCM que, según aseguró, implica la "desaparición" de "importantísimos" mecanismos de mercado que aún "no han sido reemplazados por otros" similares.
"Lo que podría paliar en parte la desaparición de estas medidas es el Plan de Apoyo que se presentó en Bruselas el pasado 30 de julio, pero que aún no está aprobado y que, por silencio administrativo, creemos que se aprobará a principios de octubre, fecha en la que finaliza la campaña de recolección", añadió.
A lo anterior, dijo, hay que sumar el "incremento considerable" que los costes de producción han experimentado durante este año. En detalle, Moreno explicó que actualmente se requieren unos 1.555 euros por hectárea de uva, lo que supone que su precio de venta al mercado "no puede ser, bajo ninguna circunstancia, inferior a 0,259 euros por kilo, caso contrario, hablaríamos de pérdidas".
Por otro lado, el presidente de COAG se refirió a las "dificultades" del sector respecto a la destilación de alcohol de boca. Al respecto apuntó que las destiladoras tienen "suficiente" alcohol como para abastecer el mercado hasta 2009, y, bajo estas condiciones, los viticultores están "obligados" a destilar, al "precio que fijan las alcoholeras", una cantidad que no saldrá al mercado sino hasta finales del próximo año o incluso a lo largo de 2010, cuando las ayudas que recibirán los agricultores "nunca podrán compensar las pérdidas", concluyó.