El Colegio de Veterinarios de Cáceres advierte del riesgo de contagio de leishmaniosis con la llegada del calor

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Publicado 30/05/2019 10:51:12CET

   CÁCERES, 30 May. (EUROPA PRESS) -

   El Colegio de Veterinarios de Cáceres ha advertido de que con la llegada del calor aumenta el riesgo de contagio de Leishmaniosis, una enfermedad endémica en Extremadura que afecta de forma grave a los perros y también puede provocar leishmaniosis cutánea y visceral en el ser humano.

   En este caso, no obstante, señala que la tasa de incidencia en personas es "reducida" y se sitúa en torno a los 0,2 y 0,6 casos por cada 100.000 habitantes a nivel nacional.

   El causante de esta enfermedad es un protozoo microscópico llamado Leishmania, según explica la vocal de Pequeños Animales del Colegio de Veterinarios de Cáceres, explica María Eugenia Dios Blanco, quien además subraya que el contagio entre potenciales pacientes se produce a través un vector, es decir, a través de la picadura de un mosquito de la especie flebótomos, que está "más activo" durante los meses con temperaturas cálidas.

   Cabe recordar que en 2018, en la ciudad de Cáceres el número de perros superó al de niños menores de 5 años, por lo que la convivencia con mascotas en el entorno familiar, y también en los espacios públicos es ya "una realidad", lo cual sitúa al veterinario clínico de pequeños animales como el "principal responsable" tanto de la educación para la salud, como en la prevención, control y tratamiento de ésta y otras zoonosis, resalta Dios Blanco.

   Para evitar el contagio y la propagación de esta enfermedad parasitaria, desde el Colegio de Veterinarios de Cáceres se recomienda seguir unas sencillas medidas preventivas, como la vacunación de los animales, ya que actualmente existen en el mercado vacunas para los perros, que han demostrado ser "una de las formas más eficaces de prevención".

   También realizar revisiones anuales de las mascotas en su veterinario, aunque no se aprecien síntomas y seguir las indicaciones preventivas que recomiende el profesional para cada caso concreto.

   El uso de los repelentes en las mascotas (collares, pipetas, etc.) independientemente de si se trata de un animal sano o enfermo, con signos clínicos o asintomático, para evitar que se produzca la transmisión del parásito desde el perro a un nuevo flebótomo.

   Otra medida es evitar que el perro duerma en el exterior de la vivienda durante la noche o en lugares con mayor probabilidad de ser picado por el mosquito.

   Durante el paseo de las mascotas conviene evitar las zonas húmedas con alta concentración de mosquitos, especialmente a primera hora de la mañana o última de la tarde-noche; así como utilizar mosquiteras, insecticidas de acción prolongada y pinturas insecticidas de contacto en las zonas de descanso de los perros y también en los hogares.

   Desde el Colegio de Veterinarios de Cáceres se recuerda que "el control de la leishmaniosis pasa por la prevención, el diagnóstico precoz, el control del vector, de los reservorios y, por su puesto, la educación y concienciación de la población".

   La característica más importante de la Leishmaniosis es su "gran variedad" de manifestaciones clínicas, con sintomatología muy diversa en cada cánido pudiendo afectar piel, mucosas, ojos, riñón, hígado, etc.

   "Gracias a los tratamientos actuales se ha conseguido tener un pronóstico muy favorable, aun siendo una enfermedad crónica", señala la vocal de Pequeños Animales del Colegio de Veterinaria de Cáceres.

   Conviene recordar que aunque el perro es considerado el principal reservorio animal, también existen otras especies que pueden albergar el parásito, como son los mamíferos domésticos, entre ellos el gato, conejo, caballo, asno, ganado bovino, ovino y caprino, y los mamíferos salvajes como el zorro, lobo, meloncillo, gineta, marta, garduña, lince, rata, ratón, erizo o liebre.

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