Actualizado 30/09/2008 19:08 CET

El SUP estudia acciones legales tras saber que el segundo agente que trasladó al preso de Badajoz también debe medicarse

La delegada del Gobierno anuncia que se analizarán los convenios vigentes para el desplazamiento de reclusos a centros hospitalarios

BADAJOZ, 30 Sep. (EUROPA PRESS TELEVISIÓN) -

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) apuntó hoy que estudia posibles acciones legales después de saberse que el segundo de los dos agentes de Badajoz que el pasado día 23 trasladaron a un preso que padece una tuberculosis "muy contagiosa" también tendrá que someterse a tratamiento durante seis meses.

El secretario de organización en Extremadura de este sindicato policial, Pedro Donoso, recordó hoy a Europa Press Televisión que los dos agentes estuvieron expuestos al custodiar el traslado de un interno de la cárcel de Badajoz hasta el Hospital Perpetuo Socorro de esta misma ciudad.

Subrayó Donoso que el SUP reclama "desde hace tiempo" la puesta en marcha de "un protocolo" coordinado por la Delegación del Gobierno, los centros penitenciarios y la Jefatura Superior de Policía en Extremadura para regular las condiciones sanitarias en las que han de realizarse estos traslados.

Por otra parte, criticó las declaraciones de la semana pasada efectuadas por la delegada del Gobierno en la región, Carmen Pereira, en las que aseguraba que la tuberculosis que padece el recluso citado no se transmitía por vía aérea, sino mediante contacto íntimo, y argumentó con ironía que los funcionarios afectados "perjuran que no han tenido contacto íntimo con el preso".

COMPETENCIA MÉDICA

Por su parte, la delegada del Gobierno, preguntada en rueda de prensa por la responsabilidad de la institución que dirige en este asunto, aseveró que son "los médicos del centro penitenciario los que tienen la capacidad para determinar cómo se hacen estos traslados y de determinar la gravedad de la patología que sufren estos enfermos", así como advertir a los agentes que custodian a los presos "si necesitan algún tipo de protección".

Asimismo, aseguró que la información que ofreció "sobre la posibilidad de que la tuberculosis se contrajera por vía aérea o no" tras los hechos denunciados por el SUP, le fue "trasladada por escrito por un facultativo del centro penitenciario" de Badajoz.

También explicó que está "cerrando la fecha" para reunirse con responsables del Servicio Extremeño de Salud (SES) y de los centros penitenciarios de la región, así como con representantes del Cuerpo Nacional de la Policía para "analizar los convenios" vigentes en materia de seguridad sanitaria en los traslados de reos, con el fin de garantizar "la seguridad de los agentes" que intervengan en las mismas.

SIETE PACIENTES

Por su parte, el dirigente regional del SUP, Pedro Donoso, subrayó que ese mismo día había "otras siete personas" que permanecieron en la misma sala de espera que el reo enfermo, de modo que "no es de recibo" una situación en la que se "pone en riesgo la integridad física de trabajadores y ciudadanos".

Este responsable sindical recordó que "en ningún momento" se les comunicó a los agentes de policía que el preso padecía "una patología infecciosa", y señaló que fue en el centro hospitalario donde se percataron de ello,cuando para "sorpresa" de los dos funcionarios los médicos les ofrecieron sendas mascarillas y les expusieron la situación que atravesaba el reo.

Entonces, los agentes se sometieron a la prueba del Maltoux con el resultado, de "una reacción de 20 milímetros de Induración" en uno de ellos, mientras que en el otro compañero "la reacción ha sido menor", apuntó Donoso, aunque en ambos casos les han prescrito un tratamiento "de seis meses" de duración, lamentó.

Esta mañana uno de los dos agentes que trasladó al preso mostró el eritema circundante que presenta en el brazo, cuyo aspecto se asemeja a una quemadura, y que según apuntó le apareció 24 horas después de estar en contacto con el enfermo de tuberculosis.

Esta prueba médica certifica que los dos estuvieron en contacto con el patógeno, pero aún tendrán que someterse a nuevas pruebas diagnósticas para observar si están desarrollando la enfermedad.