MÉRIDA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
La comunidad autónoma extremeña es la región con más superficie de agua dulce del país, con un total de 1.500 kilómetros de costa, y además de ostenta, el prestigioso distintivo de Bandera Azul otorgado a una playa fluvial, la de Orellana.
El director general de Planificación, Calidad y Consumo, Manuel Granados, lo ha recordado durante una ponencia en el marco del Congreso Nacional de Asociaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios que se celebra estos días en Cartagena y que ha reunido a más de 2.500 personas.
Según ha informado el Gobierno extremeño, en nota de prensa, Granados ha centrado su ponencia en los puntos recogidos en la Carta Europea del Agua, por lo que ha incidido en que el agua "es un recurso básico para el consumidor, un factor determinante para el desarrollo de la vida y un recurso limitado".
Durante su intervención, el director general ha explicado los "distintos" usos que se hacen del agua en Extremadura y la forma en la que se gestionan los recursos hídricos en España, a la vez que ha manifestado que es "necesario" gestionar la oferta del agua y "satisfacer" su demanda a través de un aprovechamiento "racional sostenible, equilibrado y equitativo, garantizando la suficiencia y calidad del recurso para cada uso".
Asimismo, ha detallado a los asistentes las actividades que lleva a cabo el Plan Hidrográfico Nacional, así como el control que se realiza para que el agua sea de calidad para el consumo humano.
Del mismo modo, Granados ha hablado sobre los embalses extremeños y ha subrayado que la región cuenta con el 27,39 por ciento del total del agua embalsada a nivel nacional.
LEY DE BALNEARIOS
Además, durante su ponencia ha recordado la Ley de balnearios y agua minero-medicinales y termales de uso terapéutico de Extremadura que conlleva "un bienestar" para los ciudadanos afectados por enfermedades reumáticas, respiratorias y otras dolencias mediante "un mejor aprovechamiento de los manantiales".
Por otro lado, ha detallado algunas "precauciones" que hay que tener para conseguir que se haga un uso "responsable" del agua, y ha concluido recordando que "aunque el agua es un derecho de todos, el consumidor tiene como obligación hacer un consumo responsable de la misma".