El repliegue del personal de la campaña contra incendios comenzará en octubre debido a la previsión del tiempo

Incendio de alerta nivel 1 en San Amaro (Ourense)
ROSA VEIGA
Publicado 06/09/2013 13:24:57CET

Las brigadas municipales conveniadas con la Xunta están contratadas en su mayoría hasta noviembre

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 6 Sep. (EUROPA PRESS) -

La campaña contra incendios forestales de alto riesgo se prolonga hasta el 30 de septiembre y, aunque habitualmente la Xunta de Galicia comienza el repliegue de medios de manera progresiva antes de que la temporada de mayor peligro llegue a su fin, este año la retirada no comenzará hasta octubre, debido a la previsión del tiempo.

De hecho, gran parte del personal de las brigadas municipales conveniadas con la Xunta que ha retomado este año el Gobierno gallego y forman parte del plan de defensa contra incendios forestales (Pladiga) firmaron los contratos en agosto --algunas lo hicieron algo antes--. Estas contrataciones tienen una duración de tres meses, lo que obliga a que los trabajadores estén en activo, al menos, hasta finalizar octubre.

Fuentes de la Consellería de Medio Rural e do Mar consultadas por Europa Press han explicado que, así como el despliegue de efectivos, al inicio del verano, es "progresivo" y atiende a las condiciones meteorológicas, el repliegue sigue este mismo criterio, factor que condiciona un ligero retraso este año en comparación con los anteriores, por la previsión de que la sequía del verano, después de un invierno lluvioso, continúe durante estos meses de septiembre y octubre.

Esta circunstancia atañe a todos los efectivos que configuran el Pladiga, esto es, medios propios del servicio público, brigadistas municipales, bomberos de los parques comarcales, Grupos de Emergencia Supramunicipal (GES), trabajadores contratados por de las empresas públicas Tragsa y Seaga y también a través de las firmas privadas Inaer y Natutecnia, que gestionan, por concesión, las brigadas helitransportadas.

BALANCE PROVISIONAL

En lo que va de verano, se han producido cuatro grandes incendios en la Comunidad gallega --el último esta misma semana, en Ponte Caldelas (Pontevedra) y que sigue activo, aunque estabilizado-- y numerosos de los fuegos se han registrado en la proximidad de núcleos de población, lo que hizo necesario activar el nivel de máxima alerta.

Pese a todo, el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, defendió de nuevo este mismo jueves que "los datos acumulados son positivos", si bien "cualquier hectárea que se quema es una pésima noticia". Por su parte, las declaraciones de la conselleira de Medio Rural, Rosa Quintana, se han centrado en denunciar la elevada actividad incendiaria y, de hecho, tras los focos de la pasada madrugada, llamó la atención sobre la cantidad de incendios declarados a partir de las 11 de la noche.